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Blue Reflection

En ocasiones el sector del videojuego recibe títulos que pasan un poco desapercibidos, pero que no tardan en conseguir el aplauso de quienes los prueban a fondo. En Japón hay muchos de estos juegos y no todos acaban llegando a nuestro mercado. Blue Reflection es uno de esos juegos que pensábamos inicialmente que se quedaría como una joya disponible solo en Japón, pero que al final ha acabado llegando al mercado de la mano de Gust, Koei Tecmo y Koch Media en nuestro país. Jugarlo significa descubrir un mundo estudiantil lleno de encanto, magia y pureza, un lugar donde las chicas tienen el poder y la responsabilidad de combatir el mal. El tacto con el que ha sido creado el juego, el mimo puesto en cada uno de los detalles y el trasfondo que ofrece, son elementos suficientemente interesantes como para atreverse con él y descubrir que más allá de su superficie de puro anime esconde una historia fantástica.

Mel Kishida, juventud e inocencia

Si fuera por nosotros dejaríamos que Mel Kishida, el autor que se ocupa de los diseños de Blue Reflection dibujara hasta la última visual novel que llegara al mercado. Su arte tiene un toque personal y particular que confiere a cada uno de sus personajes una personalidad enorme. Se le conoce especialmente por esa habilidad que tiene para representar la inocencia, juventud y pureza de las estudiantes, de chicas que todavía se encuentran ante un punto de inflexión en su vida que cambiará todo lo que saben del mundo de un buen revés. Por eso aunque el trabajo realizado en Blue Reflection es muy coral y se le debe mucho al productor Junzo Hosoi, no hay que olvidar en ningún momento que Kishida actuó como supervisor en todo el desarrollo. Ha sido una de esas composiciones en las que los diseños de personajes han estado incluso por encima de otros departamentos a la hora de crear a las protagonistas, dar forma a sus sentimientos y a sus acciones. Kishida ha actuado como vigilante de inocencia, como agente responsable de que todos los personajes se representaban a lo largo del juego tal y como él los había dibujado y concebido. Porque hay que entender que en un dibujo no solo se define el aspecto de un personaje, sino también su personalidad, comportamientos, sueños, miedos y esperanzas. No ocurre siempre, pero sí que se da por entendido cuando Mel Kishida está al frente de este trabajo.

De una lesión a salvadora del mundo

Las historias de magical girls (que distan mucho de ser únicamente infantiles como se pueda llegar a creer) hace mucho tiempo que abandonaron la sencilla fórmula de “recibo súper-poderes y soy muy feliz por tenerlos”. En Blue Reflection se exploran sentimientos más complejos que pasan por la cabeza de la protagonista, Hinako, una vez ha recibido sus poderes y ha comenzado a plantearse cosas en relación a ellos. Esa complejidad está bañada por un tono de pureza y de inocencia del que os hablábamos antes, lo que hace que la experiencia sea más gratificante.

El argumento nos presenta a Hinako, una estudiante que estaba destinada a convertirse en una bailarina de fama mundial si no hubiera sido por una terrible lesión. Su vida cambia drásticamente y la tristeza de un futuro incierto la acerca a una sensación de desesperación que solo se va solucionando a medida que Hinako encuentra formas distintas de iluminar su vida. Su relación con sus compañeras de clase, esos momentos que comparte con otras chicas como ella con las que curiosamente ahora tiene un vínculo más cercano, hacen que el día a día vaya avanzando. Su vida vuelve a cambiar cuando unas estudiantes de intercambio, unas hermanas bastante misteriosas, le descubren la existencia de un poder mágico que la convierte en una Reflector.

Cuando utiliza su poder de Reflector Hinako se transforma y se convierte en una chica con poderes que le permiten enfrentarse al mal. Descubre, al mismo tiempo, que utilizar estos poderes le permite moverse como antaño, con ligereza, con suavidad y con la flexibilidad que tenía antes de sufrir esa terrible lesión que la alejó del baile. Es por ello que a medida que sigue luchando y continuando con las indicaciones que le dan las hermanas Shijou, va pensando en si esta sería una forma de recuperar la movilidad que tenía antes de la lesión. Sus propios deseos se filtran, se oscurecen en cierto modo, mientras se da cuenta de que en realidad tampoco tiene un gran conocimiento acerca de qué es lo que la lleva a luchar. ¿Se estará equivocando al aceptar con ojos cerrados un destino y un poder que le entregan justo lo que ella más desea?

El día a día de una estudiante mágica

La vida de Hinako pasa a ser muy particular una vez recibe sus poderes. El instituto es nuestro centro de acción, el lugar sobre el que se asienta la aventura y donde iremos relacionándonos con compañeras de clase que tendrán problemas a los que tendremos que buscar solución. Normalmente esa solución no se encuentra accesible a primera vista, sino que daremos con el origen del problema metiéndonos en Common, el “otro mundo”, que es donde combatimos una vez nos transformamos. Ayudar a las compañeras, darles buenas respuestas y solucionar problemas, será clave para mejorar las relaciones y conseguir que Hinako sea querida por todo el mundo (aunque ojo, que ese no es el reto del juego ni mucho menos). Tener una buena relación con las compañeras será algo que nos beneficiará a la hora de luchar y que aportará más ilusión a la aventura una vez vayamos avanzando.

Movernos por el instituto es uno de los mayores placeres que proporciona el juego aunque todo esté un poco encorsetado y la visualización sea tan peculiar. Echamos de menos una mayor libertad, aunque en añadido contamos con minijuegos y diversas características adicionales para hacer más envolvente la experiencia. Todo lo que hagamos en el mundo real y lo que hagamos en Common acabará teniendo relación y veremos ese tipo de sinergia que existe entre los dos lugares. El progreso en el juego y las batallas nos proporcionarán fragmentos de emociones que nos permitirán entender mejor a nuestras compañeras. Eso expandirá el crecimiento personal de la protagonista y a medida que cumplamos misiones no solo mejoraremos a nuestra heroína, sino que iremos profundizando más en las preocupaciones de las estudiantes y en sus propios mundos personales.

Las batallas no son complejas ni espectaculares, encajando bien en un perfil de elemento secundario si valoramos la experiencia en general. Formamos un equipo de tres personajes para enfrentarnos por turnos a los enemigos con los que nos encontremos. Podemos atacar, usar habilidades, realizar ataques combinados y sacar partido a todos los poderes de que los personajes hayan dominado. Las batallas, como en otros RPG, pueden resultar monótonas, pero en ningún momento pierden ese factor de espectacularidad. Y en algunos momentos se romperá la regla establecida para que los enemigos nos acechen también en el mundo real. Será entonces cuando nuestras acciones y la relación que tengamos con las demás estudiantes dará sus frutos.

Pureza en forma de RPG

Con Blue Reflection estamos ante un juego atípico, un RPG que tiene una profundidad que se esconde a primera vista y la cual hay que encontrar profundizando bien en él. A veces se resiste y sobre todo al inicio puede ser un poco duro, especialmente si no estamos abiertos a ese tipo de conexión con la protagonista y su entorno. Pero una vez se profundiza y se ve qué es lo que tiene el juego en realidad preparado para el usuario, se puede decir que el viaje proporciona un nivel de emociones y sentimientos que merece la pena descubrir a medida que jugamos. Dentro de unos años Blue Reflection será una de las grandes rarezas de Gust, aunque la compañía y Mel Kishida no descartan revisitar su mundo.

Resumen
Mel Kishida nos hace soñar en un mundo de colegialas mágicas donde las emociones y los sentimientos tienen mucho más papel del que se podría llegar a imaginar. Blue Reflection no es un RPG al uso con una historia de héroes cimentados en su misión de acabar con un villano, sino que se trata de una aventura en un mundo de colegialas con dudas, miedos y deseos.
Lo mejor
  • Lo bien que se representa el mundo de la protagonista y sus emociones.
  • El diseño de personajes.
  • Está muy equilibrado entre la exploración, las misiones y las batallas.
  • Todo es bello y precioso, pero no se olvida del fanservice.
Lo peor
  • Nos falta más libertad de movimiento y exploración.
  • Los escenarios no están tan vivos como nos gustaría.
  • Las batallas, aunque vistosas, terminan resultando repetitivas.
  • Los textos solo están en inglés.
8.0
Jugabilidad - 8
Gráficos - 9.3
Sonido - 9
Duración - 8
Historia - 8.5

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