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Cities Skylines – PlayStation 4 Edition

Tras seis títulos principales y varios spin off en PC y otros tantos en consolas de sobremesa y portátiles, SimCity hizo su última aparición en 2013 con un título que no convenció y que dejó atrás la gloria que vivió en los noventa y principios de siglo. Con Maxis, su desarrolladora, desaparecida en 2015, perdimos la fe en ver un nuevo juego de la franquicia. Pero ese mismo año llegó a PC un nuevo juego de construcción y gestión de ciudades, Cities Skylines, un título desarrollado por Colossal Order y editado por Paradox Entertainmen que supone la evolución de su juego de gestión previo, Cities in Motion, centrado en la gestión de transportes, y que devolvió la esperanza a los fans del género.

Las ciudades también se construyen en PlayStation 4

Ahora, en 2017, después de la versión de Xbox One llegada a principios de año, podemos disfrutar de la de PS4, que, al igual que ha ocurrido en la consola de Microsoft, ha sido optimizada por Tantalus y distribuida por Koch Media bajo el título completo de Cities Skylines – PlayStation 4 Edition. Otra similitud con la versión de Xbox One es que llega con el primer DLC incluido, llamado After Dark, que incorpora un ciclo de día y noche. El resto de DLC, Snowfall (que incluye un crudísimo invierno) y Natural Disaster (que añade desastres naturales como terremotos) no vienen incluidos en el disco.

A primera vista, Cities Skylines no es muy diferente a lo visto en su día en SimCity, debemos crear una ciudad construyendo sus carreteras y lo que ocuparán los terrenos: viviendas, comercios, fábricas… asegurándonos de que no falta electricidad y agua potable para abastecer a la gente que se decide a vivir en nuestra urbe particular. La mayor diferenciación con SimCity la encontramos en la gestión de los distritos y barrios, pudiendo crear diferentes normativas y gestionar económicamente cada uno de ellos de forma diferente.

Construimos paso a paso

Podemos ser ambiciosos, pero siempre teniendo cuidado y yendo poco a poco sin saturarnos en exceso. Lo primero que hacemos es elegir entre diferentes terrenos donde construir nuestra ciudad, teniendo cada terreno sus propias cantidades de recursos y agua. Una vez elegido el terreno podemos bautizar a nuestra ciudad como queramos, elegir si queremos que la circulación sea por la izquierda al estilo inglés o si queremos dinero infinito, lo cual desactiva los trofeos del juego. Cuando ya hemos hecho esto podemos empezar a construir las carreteras entre una variada selección, como carreteras unidireccionales o de varios carriles, además de puentes y túneles para que crucen ríos y montañas. Al crear las carreteras podemos hacer diferentes distritos (residenciales, comerciales o industriales), comenzándose de forma automática a crear edificios en torno a ellas. Además de distritos residenciales y comerciales de diferentes tamaño, tenemos varios tipos de distritos industriales, como forestales, mineros o agrícolas, entre otros, gestionándose cada uno de formas muy diferentes.

Una vez hecho esto toca crear centrales, torres eléctricas, molinos eólicos, fábricas, depuradoras… todo lo necesario para que nuestros ciudadanos estén contentos y puedan ver la televisión, beber agua y esas cositas sin las que no podemos vivir. Y más nos vale tenerlos contentos, pues vivimos en la era de Internet y nuestros vecinos pondrán su opinión sobre nosotros como alcalde en una red social al estilo Twitter. Pueden quejarse, por ejemplo, de vivir como en la Edad Media por no tener agua potable, o aprobar la creación de molinos eólicos por el bien del medioambiente.

Hay que pensar en nuestros ciudadanos

Construir y mantener cubiertas todas las necesidades es muy necesario para mejorar la vida de los habitantes de nuestra ciudad, pero también debemos tener cuidado con el dinero. Tenemos un límite, y conseguirlo a base de subir los diferentes impuestos es fácil, pero no tendremos a la gente muy contenta. Por eso insistimos en que hay que ir poco a poco, siendo ambiciosos, pero sin querer correr, o acabaremos arruinados en menos de lo que canta un gallo. Si nos vemos con dificultades siempre podemos pedirle el dinero a diferentes bancos, pero si podemos evitar endeudarnos mejor.

Después, vamos creando colegios, institutos, universidades, centros médicos, hospitales, estaciones de trenes o buses, aeropuertos, líneas de metro, paradas de buses, servicio de taxis, comisaría de policía, central de bomberos, cementerios, crematorios, zonas de ocio… Y no olvidemos la inclusión del ciclo día y noche, que permite que centremos ciertas actividades de la ciudad por la noche, creando lugares de ocio nocturno o servicios para ese momento del día como el de la recogida de basura. No falta la posibilidad de crear zonas naturales (llenarlo todo de fábricas y centrales no será muy bien recibido por los ciudadanos) o monumentos importantes.

Como veis, el sistema de gestión es completísimo y resulta altamente satisfactorio ver cómo nuestra ciudad va creciendo y tomando forma. Y si habéis decido ser unos alcaldes un poco mamones, disfrutaréis igualmente con la evolución de vuestra creación según vuestra impopular visión y, quién sabe, con el descontento de vuestras gentes. Las posibilidades son enormes, así que también lo son las posibilidades de cagarla y hacer una mala gestión, lo hagáis consciente o inconscientemente. Todo repercutirá al estado de vuestros ciudadanos, su alfabetismo, la felicidad, el bienestar…

Disfrutando del juego en PS4

Pensaréis que Cities Skylines es un videojuego desarrollado pensado para PC y que su control en consola es incómodo, pero nada más lejos de la realidad. La navegación por los menús es muy cómoda y bastante intuitiva. Lo más incómodo puede resultar tener que mantener el triángulo para abrir un menú que nos permite ampliar nuestras opciones de edición (como carreteras curvas o de trazado libre) y de gestión (lo referente a los presupuestos y ayudas), pero nada especialmente engorroso.

Visualmente no destaca, aunque tampoco lo necesita. Podemos alejar y ampliar el mapa para tener una vista general de nuestra ciudad o ver cada rincón con detalle. Al acercar la cámara, como es lógico, podemos notar más sus carencias, pero nada que moleste al ojo. Simplemente correcto, tampoco necesita mucho más, pues el eje del juego está en la gestión y navegación por menús.

Nos encontramos ante un juego de construcción y gestión completísimo, un más que digno heredero de SimCity que mantiene su esencia y añade interesantes novedades, y que se adapta a PS4 de forma más que acertada. Se agradece el DLC que incluye, pero echamos en falta que se trate de una versión definitiva (ya que llega dos años más tarde respecto a PC) y que incluya los otros DLC. Los fans de este tipo de juegos lo disfrutaréis al máximo y pasaréis varias horas erigiendo vuestra gran ciudad. Claro, que no es un juego para todo el mundo, aunque para los novatos no resultará tan complejo como en un inicio pueda parecer. Y si estáis, al principio, un poco perdidos, siempre podéis probar el modo con dinero ilimitado para ver las enormes posibilidades que nos ofrece el juego.

Resumen
Cities Skylines - PlayStation 4 Edition puede mirar de frente y con la cabeza bien alta a SimCity, pues se trata de un muy completo y divertido juego de construcción y gestión de ciudades.
Lo mejor
  • La enorme cantidad de posibilidades a la hora de construir y desarrollar nuestra ciudad.
  • Las reacciones de la gente en las redes sociales sobre nuestras decisiones.
  • Las novedades respecto a SimCity que ofrece y su fácil control.
Lo peor
  • Llega dos años más tarde que a PC y sin todos los DLC incluidos.
  • A pesar de las novedades no llega a resultar revolucionario.
8.5
Jugabilidad - 8.8
Gráficos - 6.8
Sonido - 6
Duración - 9

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