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Dead Rising 4 Frank’s Big Package

¡Qué bonita época la Navidad! Con sus lucecitas, su Papá Noel, sus Reyes Magos, sus zombis, sus villancicos, sus cenas familiares… Espera, ¿he dicho zombis? Oh, sí, ¿no lo sabíais? Hay algo peor que la cena de Nochevieja con tu cuñado, algo peor que hablar de Cataluña con tu cuñado, o hablar de cualquier tema con tu cuñado, los zombis en Navidad. Bueno, nos hemos pasado, cenar con tu cuñado en Navidad es mucho peor, por lo menos matar zombis por estas fechas es muy divertido, y si no que se lo digan a Frank West.

Nos ponemos en precedentes

En 2006 llegó en exclusiva a Xbox 360 el primer Dead Rising, un juego que nos proponía matar zombis en un centro comercial usando como arma casi cualquier cosa que pillábamos en las diferentes tiendas y haciendo fotografías a todo el lío que se había montado mientras manejábamos al excéntrico periodista Frank West. El juego de Capcom fue tan exitoso que en 2010 se lanzó una segunda parte, esta vez para Xbox 360 y PS3. Una secuela ambientada en un Centro Comercial de otra ciudad y con otro protagonista, cambiando Willamette por Fortune City y a Frank West por Chuck Greene, un motorista profesional que tiene que medicar a su hija cada cierto tiempo durante el juego para evitar que se transforme en zombi.

En 2013 la saga continuaba con Dead Rising 3, entrega con la que muchas cosas cambiaron. Para empezar, Keiji Inafune ya no era el productor, el juego volvía a ser exclusivo de Microsoft y formaba parte de la octava generación de consolas (por aquel entonces recién iniciada), llegando en exclusiva a Xbox One (aunque un año más tarde llegó a PC). Además, esta entrega no se limitaba a un centro comercial, pues el juego permitía movernos por toda una ciudad llamada Los Perdidos, en la que controlábamos a un nuevo personaje, un mecánico llamado Nick Ramos. Muchas cosas de esta tercera entrega no terminaron de convencer, pues el juego era más fácil que sus predecesores al no contar con tiempo límite y poder guardar en cualquier parte, y había perdido parte de la esencia que caracterizada a la saga.

Tres años después llegó a Xbox One Dead Rising 4, que recuperaba a Frank West y la ciudad de Willamete para celebrar los 10 años de la saga en una peculiar Navidad. Ahora, un año después, la cuarta entrega llega a PS4 con todos los DLC incluidos. ¿Ha recuperado la esencia perdida esta cuarta parte? Adentraos en Willamette y traeos a vuestro cuñado, que con suerte lo convertirán en un inofensivo zombi incapaz de hablar.

Frank West quiere volver a la fiesta

Han pasado diez años desde lo ocurrido en el Centro Comercial de Willamette, desde que Frank West sobreviviese a ese infierno que no puede olvidar. Dando clases de periodismo intenta tener una vida normal, pero una alumna le pone las cosas difíciles llevándole a traición de vuelta a Willamette. Así, Frank West se verá envuelto de nuevo en una trama en la que los zombis no serán su peor enemigo. Tras el episodio cero, que funciona como prólogo, la acción avanza varios meses hasta Navidad, cuando Frank West viaja a Willamete, que ahora está plagada de zombis, para desentrañar unos turbios experimentos y conseguir pruebas de ellos.

El juego comienza en el centro comercial, pero no tardaremos en salir de él para recorrer la ciudad con total libertad. Así, como en Dead Rising 3, podemos coger vehículos de varios tipos para movernos por la ciudad, como camionetas, tractores, motos, coches patrulla o quitanieves y disfrutar arrollando con ellos a oleadas de zombis. Además, la ciudad no es muy grande y moverse por ella haciendo uso de los vehículos que encontramos por ahí abandonados (hay muchos, todos los cubiertos de nieve, que no podemos coger), es rápido y sencillo. La pega que le ponemos es que recorrer las calles, ya sea a pie o en coche, sigue sin ser tan divertido como patearte el centro comercial en las dos primeras entregas. Por las calles hay diferentes tiendas y viviendas en las que puedes entrar para conseguir armas o variopintas vestimentas, pero en el centro comercial todo estaba más condensado, por lo que acceder a diferentes tiendas era más rápido.

Sobrevivir a los zombis con novedades jugables

Recuperar a Frank West y la ciudad de Willamette ha sido todo un acierto, pues nos encanta West y su humor irreverente, pero no recuperar otros elementos como el tiempo límite o la posibilidad de guardar solo en escusados (por ponernos finos), le siguen pasando factura. Tampoco escasean los alimentos y botiquines para curarnos, por lo que tampoco en este aspecto tendréis dificultades. Además de que los complicados maniacos, supervivientes locos que funcionan como jefes finales y que nos las hacían pasar canutas en los dos primeros Dead Rising, aquí son enemigos secundarios que no se interpondrán entre nosotros y los objetivos principales. Los únicos enemigos humanos son enemigos normales o algún jefe sencillote al que nos enfrentamos con el exotraje (del que luego hablaremos) facilitando todavía más el enfrentamiento.

Otro de los elementos diferenciadores con los clásicos es cómo funciona su sistema de rescate de rehenes. Al movernos por la ciudad se nos informan de eventos secundarios, como matar a los mencionados maniacos, limpiar un refugio de zombis (refugios que nos sirven para viajar automáticamente al centro comercial una vez aniquilados todos los zombis y comprar artículos a los vendedores que habitan en él) o rescatar rehenes, lo que se limita a tener que matar a los zombis que le rodean, sin tener que escoltarle hasta un refugio. Por todo esto pierde esa tensión constante en pos a la diversión desenfrenada, pero algo descafeinada, que apenas presenta un reto interesante como el que ofrecían los dos primeros. Y es que, si algo se le criticó hace un año a Dead Rising 4 es lo sencillo que resulta completar sus 6 casos (6 capítulos, sin contar el breve y lineal prólogo). Por eso, en la versión de PS4 vienen de serie dos modos de dificultad que en Xbox One había que desbloquear para hacer del juego un reto mayor.

Si eras a los que le estresaba el contador de tiempo o el poder morir sin haber guardado desde hacía un buen rato, Dead Rising 4 puede que te dé lo que buscas, matar zombis de las formas más locas sin pensar mucho más. La partida se guarda cada poco automáticamente y podéis entreteneros lo que queráis por las calles de su ciudad, alargando de esa forma la duración de la historia, que podéis terminar en unas 10 horas, y probando todas las “armas” y vehículos que encontréis. Tampoco perderéis tiempo en ir a mesas de trabajo para combinar armas, una de las claves de Dead Rising que no ha desaparecido, pero que, como decimos, se ha facilitado, pues con ir cogiendo los planos que desbloquean las combinaciones y llevar uno de los objetos necesarios para la combinación en el inventario, es suficiente para hacer la combinación en cualquier parte.

Armas y recursos de un auténtico profesional

Todo puede ser un arma, coronas de navidad, bastones de caramelo, una máscara de Blanka, muñecos de Papá Noel, sillas, portátiles… y de las combinaciones pueden salir cosas tan locas como mazos de fuego o coronas de Navidad eléctricas. Hasta podemos combinar vehículos para dar a luz a verdaderas máquinas de matar en movimiento. Eso sí, nosotros no hemos tenido oportunidad de combinar demasiados vehículos durante la campaña (la historia sólo te obliga una vez) y hay armas que se repitan bastante y que son las que llevaréis más frecuentemente. Estas armas se dividen en armas de cuerpo a cuerpo como mazos, cuchillos, espadas, bates de béisbol y todo con lo que puedas golpear; armas de fuego como pistolas revólveres, ametralladoras, escopetas o lanzacamisetas; y proyectiles como diferentes tipos de granadas, cócteles molotov, adornos navideños…

Como añadido contamos con un exotraje que podemos encontrar en diferentes lugares del mapa. Su uso es limitado y nos da un poder con el que podemos destruir a zombis y humanos fácilmente a puñetazos o con armas de gran peso como hachas enormes, armas de fuego pesadas o árboles de navidad, además de poder activar armamento de hielo, aire o electricidad al acoplar artilugios como una aspiradora o una máquina recreativa al traje. En algunos puntos de la historia llevar el exotraje es obligatorio para avanzar y no tiene tiempo límite, lo que hace que el juego sea todavía más sencillo.

Pero no todo es matar zombis, hay momentos algo más pausados que te exigen observar bien el escenario para conseguir pruebas haciendo fotos a ciertos elementos en un espacio cerrado. Para hacer algunas fotografías necesitamos hacer uso de dos modalidades nuevas de la cámara de fotos de Frank West, la visión nocturna y el escáner. Nada complicado ni que lleve demasiado tiempo. La cámara, eso sí, también podemos usarla para hacer fotos a nuestras matanzas y locuras, siendo calificada cada foto según su contenido entre rango F y S, lo que nos ofrecerá puntos de experiencia y dinero.

El dinero, como ya hemos mencionado, se gasta comprando artículos como vestimentas, armas o vehículos a los vendedores (la mayoría se pueden encontrar por el escenario, de hecho nosotros nos pasamos el juego sin gastar nada de dinero), mientras que la experiencia se consume en los diferentes árboles de habilidades, centrados en el combate cuerpo a cuerpo, las armas de fuego o la resistencia, pudiendo mejorar nuestra resistencia al correr, nuestra salud, la cantidad de armas o alimento que podemos llevar encima… Al final del juego fácilmente habréis llegado a nivel 50, aunque no es el máximo.

Como veis, Dead Rising 4 es una mezcla de algunos elementos que funcionaron en el juego original, con otros muchos que se cambiaron en Dead Rising 3, ofreciendo un juego que, en definitiva, ilusiona y divierte, pero no llega a encandilar a los fans de las dos primeras entregas. No consigue recuperar su esencia y cede el reto a la diversión sin pretensiones, olvidando que el reto a veces es parte de la diversión. Más teniendo en cuenta que la dificultad de los primeros Dead Rising no era injusta, simplemente te obligaba a tener cuidado y mantenerte atento, sin dejar de lado las locuras extremas, creando una experiencia más interesante.

Un modo con spoiler (ojito)

Eso sí, el juego mejora al echar mano a sus DLC, incluidos en la versión de PS4. Por un lado tenemos Super Ultra Dead Rising 4 Mini Golf, un divertido minijuego en que, calculando la dirección y la potencia, debemos lanzar una bola de un tamaño considerable con nuestro palo de golf para que recorra un peculiar circuito repleto de zombis, monedas y obstáculos. Jugarlo online es muy divertido. Por otro lado tenemos un DLC de la historia que continúa tras el final de Dead Rising 4. Para explicar de qué va debemos caer en el spoiler. Así que avisamos, SPOILER SOBRE EL FINAL DE DEAD RISING 4. En este DLC, llamado Frank Triunfante (o Frank Rising), controlamos a Frank West siendo un zombi, tras el sorprendente final del juego en el que es devorado por ellos al lograr escapar en el helicóptero.

Siendo zombis nos queda algo de Frank, teniendo que conseguir una cura mientras atacamos sin armas y nos curamos comiendo carne humana de supervivientes que nos encontramos y carne zombi, que nos atacarán al mantener algo de nuestra humanidad. En este DLC sí que tenemos tiempo límite, una hora y media antes de que destruyan la ciudad en la que tenemos que conseguir la cura y mejorar nuestras habilidades superando desafíos repartidos por toda la ciudad, ideal para quien busquen un nuevo reto y ver el verdadero final, aunque cuestionable que el verdadero final sea un DLC de pago para los usuarios de Xbox One y PC.

Capcom Heroes, locura total

Por último tenemos Capcom Heroes, el último de los DLC añadido para la ocasión, pero disponible también para usuarios de Xbox One y PC de forma gratuita. En este modo debemos pasarnos la historia de nuevo, lo cual puede resultar algo pesado tras haber acabado el juego por primera vez, pero ofrece una novedad tan interesante y bien implementada que os picará el gusanillo. Y es que en este nuevo modo nos pasamos el juego llevando trajes de personajes como Ryu, Cammy, Guile o M. Bison (Street Fighter) X y Bass (Mega Man), Dante (Devil May Cry), Morgana (Darkstalkers), Arthur (Ghosts’n Goblins) o Jill Valentine (Resident Evil), además de contar con el traje clásico de Frank West, sacado del primer Dead Rising.

Lo mejor, y lo que hace de este DLC algo especial, es que cada traje cuenta con habilidades especiales relacionadas con el personaje, como los Hadoken de Ryu, las pistolas de Dante o ataques alternando entre diferentes “armas” como guitarras o bates con el Frank West clásico. Es decir, cada personaje tiene sus armas o ataques cuerpo a cuerpo y a distancia, lo que nos bastará para acabar con los zombis. Eso sí, para desbloquear trajes no sólo hay que avanzar en la historia, también encontrar recreativas o hacer cosas especiales. Desde luego, tenerlos todos y dominarlos es una delicia, una experiencia divertida y peculiar que anima a pasarse el juego por segunda vez.

Diversión para largo

Dead Rising 4 no es el retorno que muchos esperábamos, pero, a pesar de ello, hay que reconocer que es un juego divertido que mantiene esa locura tan característica de la saga, pero con una historia insulsa y un desarrollo más simplón donde matar zombis es nuestra única preocupación. La cosa mejora con los DLC incluidos (aunque hay que descargarlos aparte) en esta versión de PS4: un minijuego muy divertido, una expansión de la historia y trajes con habilidades de héroes de Capcom para completar el juego de nuevo. Desde luego tenéis varias horas de diversión asegurada.

Resumen
Divertido y alocado, aunque facilón y carente de parte de la personalidad de la saga. Si lo que buscas es divertirte sin muchas más complicaciones Dead Rising 4 Frank’s Big Package es tu juego, más todavía si tenemos en cuenta los estupendos DLC que incluye.
Lo mejor
  • El humor que destila en sus escenas cinemáticas y el desarrollo del juego.
  • No se pude negar que es divertido matar hordas de zombis con tantas y tan variopintas armas y vehículos.
  • Los DLC incluidos aportan frescura, buenas ideas, más horas y más diversión.
Lo peor
  • Ha perdido parte de su esencia modificando algunos elementos.
  • En la dificultad estándar es demasiado fácil, e incluso en difícil no es un gran reto.
  • La historia es bastante insulsa.
8.0
Jugabilidad - 8
Gráficos - 7.8
Sonido - 7.7
Duración - 8.5
Historia - 6.5

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