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Destiny 2

Durante estos tres últimos años hemos vivido  muchas aventuras con nuestro guardián. Hemos viajado por la galaxia luchando contra todo tipo de oscuras criaturas usando nuestra luz contra ellas. Hemos convertido a planetas como Marte o Venus en un campo de batalla, e incluso hemos combatido en nuestra Tierra y su luna. Nuevas amenazas se cernían sobre nuestro Sistema Solar, pero ahí estábamos con nuestros guardianes para hacerlas frente. Pero no os confiéis, somos guardianes, y, como tales, siempre tenemos que estar atentos, nunca bajar la guardia, pues siempre habrá alguien dispuesto a extender la oscuridad, pero puede ser peor si sobre nosotros se abalanza un enemigo cuyas pretensiones son controlar la luz, la luz con la que combatimos, con la que protegemos nuestra galaxia, con la que hacemos frente a la oscuridad. La luz con la que nos ampara el Viajero.

Esa es la premisa argumental de Destiny 2, y lo que justifica que, a pesar de poder seleccionar al mismo guardián que creamos para el primer Destiny, tengamos que empezar de cero. Nuestro hogar, la Torre, es atacado por la Legión Roja, comandada por el despiadado Ghaul, así, nuestra primera misión es defendernos de los imponentes cabal en las ruinas de nuestra antigua zona social. Tras sobrevivir a nuestro primer encuentro con Ghaul y escapar de la devastada ciudad viajamos sin rumbo, sin casi armas y sin luz por parajes montañosos de nuestra querida Tierra, concretamente de Europa. Estos primeros compases hasta que llegamos a la improvisaba base situada en una antigua zona habitada por humanos, la Villa, que se convierte en la nueva zona social, son más lineales para potenciar la narratividad.

Una nueva aventura para tu guardián

Tras este inicio más guionizado comenzamos a tener más libertad para viajar, completar misiones y conseguir equipo, sin perder esa mejora en la narración respecto al primero, gracias a más escenas cinemáticas, algunas espectaculares, y a un trasfondo mejor expuesto con elementos del primer juego, como el propio Viajero, mucho mejor explicados. Lejos queda esa historia anodina que protagonizamos en 2014, ahora nos involucramos más en ella, el mundo que nos rodea y los personajes con los que interactuamos, en especial Zavala, Cayde-6 e Ikora, los tres personajes del primer Destiny, pero aquí con mucho más peso, pues no se limitan a darnos las misiones y recompensas desde la Torre. Ahora estos y los nuevos personajes que conocemos, no todos guardianes, se involucran en la historia, nos ofrecen grandes momentos de acción y, tras acabar la historia, se encargan de ofrecernos diferentes prestaciones que más adelante comentaremos.

Esta mejora narrativa se comenzó a atisbar en las expansiones del primer Destiny de 2015 y 2016, pero no han sido hasta Destiny 2 que las hemos visto en condiciones. Tampoco os esperéis una historia impresionante, pero el nivel es mucho más alto, y se agradece, teniendo en cuenta que, podríamos decir, la campaña es un contenido secundario del juego, pues este comienza de verdad tras contemplar los créditos.

Una vez completada la historia habremos desbloqueado ya todos los escenarios de esta secuela: la zona muerta europea en la Tierra, Titan, una luna oceánica de Saturno; Ío, una luna de Jupiter, y Nessus, un planetoide de nuestra galaxia. Pueden parecer pocos escenarios, más si tenemos en cuenta que no incluye los escenarios vistos en la primera entrega, pero, aunque escasos, están mejor planteados.

Un juego totalmente nuevo

Para empezar, se agradece que ni siquiera el mapa de la Tierra se parezca a lo visto en Destiny, de esta forma encontramos escenarios muy distintos (Nessus sí tiene elementos que nos recuerdan más a algún escenario del primero, pero también está bastante diferenciado) amplios y variados con bastante verticalidad y paisajes espectaculares, ya sea recorriendo las antiguas carreteras terrícolas plagadas de coches abandonados y vegetación imponiéndose sobre el asfalto y el hormigón, o saltando entre las plataformas de unas instalaciones de Titán para evitar caer al inmenso océano. Lo mejor es que, según vamos desbloqueando los diferentes escenarios podemos acceder a varias misiones nuevas ajenas a las principales, que es recomendable ir haciendo al avanzar, para subir de nivel y poder continuar la historia sin problemas cuando nos obliguen llegar a un nivel determinando para seguir jugando.

Hay misiones de muchos tipos, desde Aventuras que se complementan con la historia principal y nos ayudan a descubrir más cosas sobre la historia, hasta Eventos Públicos que se van activando cada cierto tiempo y a los que podemos unirnos en solitario o junto a algún jugador que encontremos en la zona, sin necesidad de formar una escuadra.

Esto es importante y uno de los puntos diferenciadores con la primera entrega, pues Destiny 2 no nos obliga a repetir una y otra vez las mismas misiones de la historia con dificultad más elevada gracias a la amplia oferta de misiones diferentes y mayor nivel que nos van dando. También ha cambiado la forma de acceder a estas misiones, pues ahora está todo mejor organizado. Antes, en cada mapa, teníamos, por un lado, cada misión principal en un punto determinado que seleccionábamos directamente y, por el otro, la zona libre en la que podíamos hacer Patrullas. Ahora, en cambio, viajamos hasta el mapa de cada zona y, a partir de ahí, vamos hacia donde queramos, ya sea una misión principal, un evento… De esta forma tenemos una mayor sensación de mundo libre y amplio que, además, debemos recorrer a pié sí o sí hasta que llegamos al nivel 20, el máximo, momento en el que nos dan el famoso colibrí (una especie de moto jet). Según avanzamos en la historia podemos alternarla con, como decíamos, Aventuras que se reparten por todo el mapa en los diferentes planetas/satélites. Estas Aventuras tienen una recomendación de Poder (que ya no Luz) para afrontarlas. Una vez completadas las Aventuras de un escenario se activan nuevas de más nivel. Son muchas y muy variadas, algo que se agradece enormemente. Sigue existiendo la opción de repetir misiones, ya sean Aventuras o de la Historia, pudiendo acceder a ellas desde un NPC concreto en la zona social, pero no es algo imprescindible como antaño para seguir aumentando el Poder tras llegar al nivel máximo. Para rematar, no solo tenemos las Aventuras como alternativa, también los Eventos Públicos, que activan Eventos Públicos Heroicos dentro de un mismo evento al completar una acción secundaria, Patrullas, Puntos Calientes, Desafíos… La lista, como veis, es larga.

Combatiendo en todo tipo de modos

Los Eventos Públicos son rápidos, suele haber tres en cada mapa y se reinician cada cuatro minutos, más o menos, pudiéndolos repetirlos siempre que queramos, y nos llevan a cosas como aguantar dentro de una zona para conquistarla, derrotar en diferentes puntos a enemigos señalados, a derrotar a un enemigo resistente… todo antes de que el tiempo límite termine. Las Patrullas también son misiones sencillas que nos llevan a aguantar en una zona determinada hasta llenar un porcentaje, mientras que los Puntos Calientes son misiones semanales que nos da Cayde-6, que se desbloquean al cumplir la Hazaña de completar tres misiones de Patrulla. Una vez desbloqueado sólo debemos completar varios Eventos Públicos en el mapa que toque esa semana para obtener interesantes recompensas.

Ikora es la encargada de darnos Desafíos, que también nos llevan a completar determinadas misiones como Eventos Públicos en distintos mapas, mientras que Zavala es el encargado de darnos los Asaltos. Al igual que en el primer Destiny, los Asaltos son misiones algo más largas y difíciles que debemos completar obligatoriamente junto a dos jugadores más en una escuadra, y que nos llevan a enfrentarnos al final a un jefe final más poderoso de lo normal. Una vez completada la Hazaña de terminar dos Asaltos se nos desbloquea el Asalto del Ocaso, una misión más compleja que podemos abordar en solitario y que tiene límite de tiempo. Evidentemente, tanto los Asaltos normales como los Asaltos del Ocaso son misiones que solo podemos abordar con un buen nivel de Poder, sobre 220 para las primeras. Subir a nivel 20 no es difícil, solo tenéis que completar la historia, pero llegar a 200 de Poder y superarlo os obligará a jugar más y conseguir equipamiento mejor, que nuevamente se divide en los normales, que son los blancos, Poco Común (verde), Peculiar (azul), Leyenda (morado) y Excepcional (amarillo), de éste último solo podemos llevar uno equipado, ya sea casco, guantalete, armadura de pecho, armadura de pierna, cinturón, o uno de los tipos de armas.

Mucho ha cambiado la forma de distribuir las armas en el inventario, pues ahora se dividen en armas cinéticas, energéticas y destructivas, algo que puede resultar confuso al inicio, pero a lo que te acabas acostumbrando sin problemas. Y es que, entre cinéticas y energéticas se nos mezclan pistolas, subfusiles, fusiles de pulso… pero con la diferencia de que unas tienen munición “normal”, las cinéticas, y otras efectos adversos para el enemigo, las energéticas. En cuanto a las destructivas tenemos rifles de francotirador, escopetas (que no encontramos ni entre las cinéticas ni energéticas), lanzagranadas, lanzacohetes y espadas.

Poderes y armas de Destiny 2

También tenemos novedades en los poderes de nuestro Guardián (sigue habiendo solo las mismas tres clases, Titán, Cazador y Hechicero), pues ahora podemos especializarnos en tres ramas diferentes, en el caso del Hechicero tenemos Empuñasoles, Caminante del Vacío e Invocatormentas. Según avanzamos en la historia y matamos enemigos se nos da la misión que desbloquea cada uno de los dos últimos poderes, siendo el tercero el que conseguimos tras completar la historia y seguir jugando. Ahora, mejorar estos poderes es más claro, pues al subir de nivel ganamos puntos de habilidad que invertimos en el árbol de habilidades de cada Poder. Lo mejor es que, una vez adquiridas las habilidades básicas de granadas, vuelo y círculo de curación o aumento de daño, las tenemos desbloqueadas en los dos árboles restantes, teniendo sólo que mejorar el golpe cuerpo a cuerpo y sus efectos, luego solo hay que elegir qué mejoras equipamos.
Como veis, estos árboles nos desbloquean una nueva habilidad, en el caso del Hechicero el círculo de curación o mejora de daño, que se une a la granada y al efecto del ataque cuerpo a cuerpo. En el Dualshock 4 la granada se sigue lanzando al L1, el ataque cuerpo a cuerpo al R1 y la Super Cargada, cuando se llena la barra amarilla pertinente, pulsando ambos a la vez, mientras que la nueva habilidad se lanza manteniendo pulsando círculo.

También podemos mejorar las armas con mejoras que nos otorgan al completar ciertas misiones y desencriptar determinados engramas encriptados, que ya no son tan numerosos como en el primero y otorgan un objeto acorde al nivel del engrama, es decir, si tenemos un engrama morado obtendremos un objeto de Leyenda y no inferior. Estas mejoras de armas se consumen al ser equipadas, así que hay que usarlas bien. Igual pasa con los shaders, que esta vez no se insertan en todo el equipo, sino que va por piezas, algo que no nos ha gustado tanto. Además, una vez equipado un Shader no podemos volverlo usar, así que es como si lo consumiéramos, aunque cuando conseguimos un shader nos dan cinco para que no estemos tan limitados y podemos ir conjuntados. Pero esto nos ha parecido una forma un poco tonta e innecesaria de complicar algo que, precisamente, estaba bien en la anterior entrega.

Si ya estamos bien equipados con armas y equipamiento de Leyenda y Excepcional, tendremos el suficiente Poder para embarcarnos en la primera Incursión, ya disponible, y más fácil de acceder que las incursiones del primer Destiny. Se trata de la Incursión Leviatán situada en la órbita de Nessus. Preparaos para una misión larga y muy complicada (requiere tener 270 de Poder) plagada de enemigos y puzzles que nos consumirán muchas horas de juego (mínimo puede llevaros unas seis horas).

Luchando a muerte

Si todavía no estáis preparados para cooperar con cinco amigos en la Incursión podéis enfrentaros a otros Guardianes en el Crisol, que vuelve reducido para ocho jugadores totales en vez de los doce del primer Destiny, pero que nos ofrece grandes dosis de diversión con nuevos mapas y modos, eso sí, ninguno con vehículos como los que conducimos fuera del Crisol, como el colibrí o la barracuda.

En estos enfrentamientos, en los que el nivel no afecta siempre que llevemos buenas armas, podemos jugar las típicas partidas de capturar zonas, conseguir las chapas de los enemigos caídos o quitarles las 8 vidas al equipo enemigo para que cuando les matemos no vuelvan a reaparecer y ganemos la ronda, además de los clásicos duelos a muerte por equipos. Los escenarios de El Crisol son, la mayoría, muy diferentes a los vistos en el primer Destiny, aunque se echan de menos mapas más abiertos con vehículos. Con todo, y a pesar de ser más reducido en jugadores, resulta muy satisfactorio y una forma divertida de conseguir nuevo equipamiento para aumentar nuestro Poder.

Gráficos y sonido de primera

Se nota que esta segunda entrega no es intergeneracional, como sí lo fue la primera, que llegó en 2014 a PS4, Xbox One, PS3 y Xbox 360. Ahora, Destiny 2 llega exclusivamente a la octava generación, es decir, PS4 y Xbox One, y se estrena, además, en PC. Podéis jugar también en PS4 Pro y Xbox One X a 4K, pero eso sí, a 30 fps que contrastan con los 60 fps de PC. Lo juguéis en 4K o no notaréis que le ha sentado bien ser un juego exclusivamente de actual generación, pues gráficamente se nota la mejoría, aunque sigue sin ser un juego que sorprenda por sus gráficos. Eso sí, visualmente destaca gracias a su fabuloso apartado visual, con planetas y satélites que lucen mejor todavía que en Destiny.

Sonoramente, nos vuelve a llegar doblado al castellano, con las mismas voces para los personajes conocidos y sin voz (como ya vimos en las expansiones del primero) para nuestro Guardián, y mejor, porque recordemos que las tres voces para las tres clases diferentes del primero eran bastante mejorables. En cuanto al resto de personajes, el doblaje es sobresaliente, destacando el doblaje de Cayde-6 y del Espectro, que en España sigue siendo la voz de Carlos del Pino (Tyrion Lannister), a pesar de que en Estados Unidos ya no le dobla Peter Dinklage, sino el archiconocido Nolan North (Nathan Drake, entre otros muchos). Por parte de Cayde-6 sucede algo curioso, ya que, en español, cambia de voz en una escena cinemática. Su actor de doblaje, David García Vázquez (el vendedor de la tienda de cómics en Los Simpson) es sustituido, solo en esa escena mencionada, por Juan Antonio Arroyo (Spider-Man en la serie de los 90). En cuanto a la música, la banda sonora sigue ofreciéndonos momentos épicos y otros realmente melancólicos, pero no llega a alcanzar las cotas de calidad del primer Destiny.

El juego que merecen los fans de Destiny

Esta secuela es más de lo que parecía en un inicio, más que una expansión camuflada en secuela, mucho más completa que la primera entrega de inicio y mejor planteada. La cortísima historia y lo fácil que resulta subir a nivel máximo no empaña el resultado final, siendo Destiny 2 lo que debía haber sido Destiny desde el principio. Eso sí, hay cosas que faltan y que vimos en el primer Destiny como el Presidio de los Ancianos o las carreras de colibrí y que estamos seguros que verán la luz vía expansiones, otra vez. Con todo, seguro que tanto los veteranos como los nuevos guardianes disfrutaréis de esta segunda parte.

Resumen
Destiny 2 es todo lo que tenía que haber sido Destiny, un juego completo y más variado, con muchas misiones diferentes, retos y una historia más profunda.
Lo mejor
  • La historia, más interesante, mejor contada y con más escenas cinemáticas.
  • La cantidad de misiones diferentes que evitan que repitamos el mismo contenido a más dificultad.
  • Todo está mejor planteado y organizado: los menús, las mejoras, las misiones, los tipos de recompensas...
Lo peor
  • La campaña es excesivamente corta y subir al nivel máximo es rápido y sencillo.
  • El Crisol es muy divertido, pero le faltan mapas, vehículos y la posibilidad de jugar partidas con más jugadores.
  • Aunque mejora, no sorprende. Realmente es lo que tenía que haber sido Destiny desde el principio.
9.0
Jugabilidad - 9.1
Gráficos - 9
Sonido - 9
Duración - 9.7
Historia - 7.8

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