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Devil May Cry HD Collection

Los zombis no eran la mayor amenaza a la que tendrían que hacer frente los patéticos mortales, tras ellos llegarían los demonios y ningún mortal corriente podría hacerles frente, sólo un demonio, o al menos uno que tiene sangre mortal. Se trata de Dante, el anti-héroe de una saga de videojuegos que nació a partir de otra y que hoy vuelve, de nuevo, con otra HD Collection. Hablamos ni más ni menos que de Devil May Cry.

Haciendo historia para recordar los orígenes

En 1998, tras publicarse Resident Evil 3, se le encomendó a Hideki Kamiya, que había sido el director de Resident Evil 2, la tarea de crear Resident Evil 4. Kamiya necesitaba dar un vuelco a la saga de zombis de Capcom, evitando usar otra vez las cámaras fijas y los escenarios prerrenderizados. ¿Qué nos importa ahora todo esto? Pensaréis. Mucho, pues el proyecto de Resident Evil 4 iniciado en 1998 se desvió tanto de las señas de identidad de la saga, que Kamiya no acabó convencido. Habían viajado a España para fotografiar castillos e inspirarse para ambientar RE4 en entornos similares (una idea que prevaleció y se reflejó en el Resident Evil 4 definitivo, de 2005), pero el proyecto se alejaba cada vez más, incluso en lo jugable, pues cada vez parecía menos un survival horror.

El protagonista sería un nuevo personaje en la saga de zombis, se llamaría Tony Redgrave y tendría poderes sobrenaturales debido a un experimento de Umbrella. Kamiya también se inspiró en un bug de Onimusha que elevaba a los enemigos al atacarlos, incluyendo dicha posibilidad en el juego.

Idea tras idea, el juego era menos Resident Evil, así que Kamiya, evitando el despido con acierto e inteligencia, propuso que ese proyecto de Resident Evil 4 se convirtiese en un nuevo videojuego. Así, amigos, nació Devil May Cry, presentado oficialmente como tal en el año 2000 y lanzado en 2001. El protagonista mantenía un aspecto similar al de Tony Redgrave, sólo que pasaría a llamarse Dante como homenaje a La Divina Comedia. Después sólo tuvieron que cambiar los zombis por demonios y eliminar todas las referencias de la saga, como Umbrella. Los personajes planeados se mantuvieron, como Trish, y otros se añadieron, como los padres de Dante, Eva y Sparda. Si os interesa saber qué pasó con Resident Evil 4 os recomiendo que sigáis investigando, pues hubo un segundo proyecto fallido llamado Resident Evil 3.5. En SOSGamers tenéis el análisis del la remasterización de PS4 del Resident Evil 4 definitivo.

Devil May Cry, el juego original que no pasa de moda

Volviendo a Devil May Cry, Kamiya acertó de pleno con esta vuelta de tuerca, convirtiéndose el juego en un éxito en ventas y todo un referente que sentó cátedra y, aunque no fue el primer hack & slash, dio pie a múltiples juegos que se basaron en su jugabilidad. Escenarios góticos, un personaje de pelo blanco, gabardina roja, espada y dos pistolas con mucho carisma, y una jugabilidad pulida hicieron que Devil May Cry fuese considerado una maravilla.

Tenemos varias armas blancas y de fuego que vamos consiguiendo al avanzar, como una espada imbuida en rayos, unos puños de fuego, una escopeta o un lanzagranadas. Estas armas pueden ser mejoradas adquiriendo nuevos movimientos para ellas con las gemas rojas que conseguimos en los escenarios y que dejan caer los enemigos, que también sirven para comprar objetos de curación o resurrección. Intercalar entre golpes cuerpo a cuerpo y disparos mientras saltamos con esa fluidez es todo un puntazo que hoy por hoy, 17 años después de lanzamiento del original, sigue divirtiendo como el primer día. La variedad de enemigos a los que dar estopa es correcta (marionetas vivientes, moscas gigantes, Pecadores, Nobodys…) pero podría ser mayor. Aunque cada uno tiene sus mecánicas de ataque para afrontarlos correctamente mediante combos o haciendo uso de determinadas armas. Los combos, ya en esta primera entrega, se evalúan con rangos que van de la D a la S si encadenamos bastantes.

Otro aspecto diferenciador con Resident Evil es que al movernos por el escenario del juego, una isla con un castillo, hay transición entre misiones, que suelen acabar con el combate contra un jefe final. Hay varios enfrentamientos, pero pocos jefes, pues hay que enfrentarse en varias ocasiones a cada uno de ellos en diferentes entornos. Lo que sí mantiene de Resident Evil es la inclusión de puzzles, eso sí, puzzles sencillitos en los que no debemos comernos demasiado el coco.

Devil May Cry ha envejecido genial, aunque actualmente haya propuestas mejores dentro del género, más frenéticas y sin el inconveniente que suponen las cámaras fijas, una maravilla para los survival horror, pero un lastre para un juego de acción como Devil May Cry, que dificulta el control de Dante, sobre todo al cambiar de una cámara a otra moviéndonos por los escenarios. En algunos momentos, concretamente cuando buceamos, la cámara cambia a primera persona. Secuencias jugables que rompen algo el ritmo y que ya resultaban algo molestas en su día. Por suerte, son escasas y breves.

Es un juego con cierta dificultad en Normal (aunque si mueres varias veces al principio del juego te dan la opción de cambiarlo a Fácil, sin posibilidad de revertir la elección) que sigue siendo una joya a pesar de que se le vea las costuras. El lavado de cara le ha ido de maravilla, y se agradecen los 60 fps y 1080p, tanto en esta como en las otras entregas incluidas. Aunque las escenas cinemáticas no se adaptan al formato 16:9 y se mantiene en el 4:3, pero nada grave que lastre la experiencia del juego.

Devil May Cry 2, la oveja negra de la familia

Este recopilatorio incluye el, para muchos, infame Devil May Cry 2. ¿Por qué infame? Principalmente porque apartaron a Kamiya, su creador, del proyecto, pues se encargó de él otro equipo de Capcom. ¿Es tan malo? Desde luego no es, ni de lejos, tan bueno como el 1 y el 3. Si la narrativa del primero ya escasea y es simplona, con un portal al infierno a punto de abrirse por el poderoso Mundus como telón de fondo, en este ya, directamente, es de risa. El trasfondo es simple, con otro malote que quiere abrir otro portal; el desarrollo flojísimo y el desenlace precipitado. El guion es verdaderamente malo y Dante pierde su encanto chulesco convirtiéndose en un hombre serio y parco en palabras. El diseño de escenarios tampoco es tan magistral como el del primer. Empieza bien, en un pueblecito rural, pero la acción en una ciudad contemporánea y el interior de sus edificios es desacertada. Los jefes finales poco inspirados y muy sosos, algunos sin escenas que les introduzcan y otros, como un helicóptero infectado verdaderamente absurdos y carentes de sentido.

Lucia, la mujer que hace las veces de Trish, tiene un trasfondo similar (casi idéntico) al de Trish, cuyo paradero, por cierto, desconocemos, borrándola del mapa sin explicaciones. Al menos Lucía se puede manejar y tiene su propia historia en escenarios repetidos, pero con algunos jefes finales propios.

Debido a las quejas de algunos fans por la dificultad elevada del 1, el 2 es bastante fácil. Si en el 1 dependíamos de las gemas amarillas para aparecer en el último punto de control si no queríamos empezar desde el inicio de capítulo (que al ser muy breves, tampoco era algo que incomodara en exceso) Devil May Cry 2 siempre permite iniciar desde el último punto de control sin gastar ítems. También se eliminó la compra de nuevos movimientos, basándose la compra en aumentos de poder de las armas. Los combates tampoco son tan satisfactorios, pues resulta toscos e incómodos y antiestéticos, con un sistema de apuntado automático que obliga a que veamos un punto de mira morado enorme rodeando a cada enemigo. Cambiar entre objetivos, además, es también incómodo. Las salas secretas esta vez se limitan a matar a los monstruos que aparecen, eliminando las condiciones del primer juego para superarlas correctamente.

No todo es malo, ojo. El aspecto de Dante es la caña, posiblemente el mejor que ha tenido en la saga. Y a pesar d que los combates son toscos y no tan frenéticos, los saltos son fluidos y la posibilidad de caminar por la pared a lo Matrix es muy vistosa. Eso sí, da mucha importancia a las armas de fuego, hasta el punto de que hay un jefe final al que sólo podemos derrotar disparando con nuestras armas a distancia, pareciendo a veces más un shooter con cámaras fijas y munición infinita que un hack & slash. Cuando lo terminéis os quedaréis con cara de imbéciles con tan burdo y abrupto final. A pesar de lo mal que lo he pintado (aunque no he exagerado en nada de lo comentado) se deja jugar. Es breve y sencillo, así que si sois muy fans de la saga seguro que lo disfrutaréis, a pesar de las múltiples pegas.

Devil May Cry 3 en su versión Special

Y vamos con el último, Devil May Cry 3, cuya versión incluida es la Special Edition. Esta tercera parte tampoco contó con Kamiya ni con el equipo del original, pero se tomó nota de todas las quejas para hacer un producto más pulido y acorde con la esencia del primero. La mejor forma de acercar el juego a la esencia del primero era retornar a los orígenes con una precuela ambientada muchos años antes que el primero, con un joven Dante más chulo si cabe que el del primer juego. Un niñato que, en contrapunto con el silencioso Dante del 2, no calla. Y, aunque mola verle con esa chulería mofándose de los enemigos, pasaron al otro extremo, provocando que en ocasiones sea algo repelente y sature.

La precuela nos da a conocer a Vergil (también homenaje a La Divina Comedia y Virgilio, el guía de Dante en el infierno), el gemelo de Dante que vimos de aquella manera en el 1 y que aquí funciona como villano y personaje controlable tras completar el juego la primera vez. Eso sí, el modo historia de Vergil es una copia del de Dante, sólo que con la katana y habilidades de Vergil, y escenas cinemáticas nuevas centradas en Vergil que no cuadran con las secuencias jugables. Dante está a punto de abrir su oficina, Devil May Cry, para ejercer su labor de caza-demonios. Pero Arkham, un enviado de Vergil, irrumpe en su local echándolo todo a perder. Tras ello, una torre, importante para los planes de Vergil de abrir un portal al infierno (otra vez el mismo recurso) se alza en la ciudad, teniendo Dante que introducirse en ella mientras hace frente a diferentes demonios.

A pesar de la sencillez de su trama y de repetir el recurso de la apertura del portal, el guión está mucho mejor ejecutado, con más escenas, casi todas espectaculares con grandes momentos de acción inspirados claramente en Matrix; más y mejores conversaciones, más personajes y algo más interesantes y profundos, como Vergil, Lady (Mary) y Arkham. También se agradecen los diferentes jefes finales, más variados y carismáticos que en entregas anteriores, además del mayor número y variedad de armas.

El sistema de combate no sólo recupera la esencia del original sino que lo perfecciona, con más combos, más frenetismo, más rangos (esta vez desde el D hasta el SSS) y más dificultad. De hecho, el juego es más difícil que el primero, sobre todo si lo jugasteis en su día, en 2005, antes de la llegada de la Special Edition, pues la dificultad Normal era en realidad Difícil, algo que tuvieron que adaptar y cambiar debido a las justificadas quejas.

El modo Fácil se puede activar al morir un par de veces, pero tampoco podemos cambiar la decisión a lo largo del juego una vez tomada. En cambio, Devil May Cry 3 permite reaparecer desde el último punto de control o desde el mismo punto que has muerto con las gemas doradas. No faltan las dificultades más elevadas que se incluyen también en entregas anteriores, para hacer del juego un verdadero reto infernal.

Otra de las inclusiones son los estilos de combate que podemos mejorar para adquirir nuevos movimientos. Algunos se centran en el combate con armas blancas, otros en las armas de fuego, en las esquivas e incluso uno ofrece la posiblidad de crear un clon de sombra. Los ataques especiales de cada estilo se ejecutan al círculo, aportando mucha más variedad en los frenéticos y retadores combates. Vergil, por su parte, tiene un solo estilo, el suyo propio.

Las salas secretas vuelven por tercera vez consecutiva, pero manteniendo la esencia de las salas del primer, con desafíos que cumplir para superarlas. Algo que incluyo Devil May Cry 2 en base a sus salas secretas fue el Palacio Sangriento, que se mantiene en esta tercera entrega, pudiendo superar hasta 1000 niveles haciendo frente a oleadas de enemigos.

Esta tercera entrega es redonda, ha envejecido igual de bien que la primera y resulta muy divertida y desafiante. Eso sí, las cámaras fijas se mantienen con la posibilidad de mover la cámara mínimamente, pero no lo suficiente para que sea una experiencia absolutamente cómoda y adaptada a los tiempos actuales. Con esto podemos asegurar que Devil May Cry 3 es la mejor entrega de este recopilatorio, aunque la primera sigue siendo especial e imperdible. El 2, bueno, ya que te has gastado el dinero pruébalo. Te llevará sólo unas 6-7 horas y así puedes comprobar por ti mismo si es tan malillo.

El veredicto de Devil May Cry HD Collection

Ya en 2012 Devil May Cry HD Collection llegó a PS3 y Xbox 360 y vuelve a PC, PS4 y Xbox One sin ninguna novedad más allá de la mejora gráfica. Las nuevas generaciones deberían jugarlos, a pesar de lo complicado que puede suponer para ellos afrontarlos acostumbrados a los hack & slash actuales, como Bayonetta (también de Kamiya) o el propio DmC, el reboot de 2013 cuya remasterización también tenéis analizada en SOSGamers. Ya los juguéis por vez primera o los rejuguéis seguro que os entran ganas de jugar a Devil May Cry 4 (desarrollado de nuevo por el equipo del juego original, pero sin Kamiya), remasterizado también en PS4 y Xbox One y analizado, por supuesto, en nuestra web. Y así os ponéis al día cara al más que previsible Devil May Cry 5.

Resumen
Devil May Cry HD Collection en PC, PS4 y Xbox One mantiene al día una saga mítica manteniendo su encanto, su diversión y algunos de sus problemas. Pensado para los fans, pero también para los que se quieran poner al día cara a más que posibles nuevas entregas futuras.
Lo mejor
  • Tres juegos en uno que han envejecido bastante bien a pesar de algún detalle mejorable.
  • Divertido, desafiante y una buena oportunidad para ponerse al día con esta saga que quiere regresar.
  • Visualmente se nota el lavado de cara, llegando a 60fps y 1080p.
Lo peor
  • Devil May Cry 2 es verdaderamente flojo en todos los aspectos, aunque con momentos disfrutables.
  • Las cámaras fijas no le sientan bien, resultando arcaico.
  • No aporta ninguna novedad respecto a la HD Collection de PS3/360. Si ya te hiciste con ella en su día no hay ningún aliciente para volver a jugarlo.
7.5
Jugabilidad - 7.9
Gráficos - 7.1
Sonido - 7.3
Duración - 7.5
Historia - 6.4

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