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Hitman – Episodio 1: París

El asesino más letal de todos los tiempos vuelve tras tres años y medio de descanso dispuesto a patearse el mundo haciendo lo que mejor sabe hacer. Eso es, imitar a Mortadelo mientras se carga a sus objetivos limpiamente. Así que, el Agente 47 ya se ha sacado brillo al código de barras y está preparado para su primera misión. Y sí, hemos hecho una entradilla de Hitman sin mencionar que es calvo. Eso no os lo esperabais, ¡eh!

Tras una primera entrega exclusiva en PC y otras tres posteriores en PS2, Xbox y PC (la segunda también en GameCube), Hitman llegó a PS3 y Xbox 360 en 2012 con Hitman Absolution, distribuido por primera vez por Square Enix y no por Eidos Interactive como era habitual en la saga, aunque desarrollado por IO Interactive, la misma compañía que desarrolló los anteriores. También a PS3 y Xbox 360 llegó con un pack que incluía los tres Hitman de sexta generación.

En estos juegos conocíamos la historia de 47 desde que mató a todos sus clones en aquel manicomio de Moscú hasta que le tocó matar a Diana Burnwood en Absolution, pasando por su retiro eclesiástico en Hitman 2 (que le duró poco), sus recuerdos “remakeados” del 1 con Hitman Contracts y su falsa muerte y lucha contra otra agencia en Hitman Blood Money. Y en todos estos juegos, el Agente 47 ha demostrado que es más que un asesino a sangre fría manipulado por la ICA, que tiene sentimientos y una vida muy completa.

Con el nuevo Hitman, llamado simplemente Hitman, desarrollado de nuevo por IO Interactive y distribuido nuevamente por Square Enix, viajamos 20 años al pasado para descubrir cómo 47 conoció a Diana Burnwood y las pruebas que tuvo que superar para unirse a la ICA. Estas dos primeras misiones funcionan como el prólogo del juego que ya pudimos probar en la beta antes de viajar a París, misión situada veinte años después de esas misiones de prueba, para completar así la primera gran misión del juego…y la única disponible hasta este momento. Ya sabéis que Hitman se pone a la venta en PS4, Xbox One y PC por episodios, algo nunca visto en la saga, saliendo el juego con el prólogo y la misión en París a un precio de 14,99€ y las futuras misiones en Sapienza, Marrakech, Tailandia, EE.UU., y Japón a 9,99€ cada una con actualizaciones gratuitas incluidas.

Hitman siempre se ha caracterizado por su dificultad, aunque con las últimas entregas la dificultad fue bajando hasta que en Absolution llegaron a dejar elegir el nivel de dificultad y las ayudas que podíamos desactivar. Con el nuevo Hitman la cosa se facilita más aún, con más ayudas en pantalla que, por su puesto, también podemos desactivar.

Jugamos el prólogo definitivo

Tras ponernos en la piel de 47 nos adentramos en la escondida base de la ICA para superar la primera prueba, una simulación en un yate situado en una nave industrial donde debemos eliminar a un objetivo que se ha hecho rico utilizando métodos dudosos de moral. En este tutorial nos guían de una manera muy sencilla para que aprendamos lo básico. Así, dejaremos inconsciente a un técnico, le esconderemos, le quitaremos la ropa, nos introduciremos en el yate, entraremos en la cocina, asaltaremos al miembro de la tripulación que está despistado cocinando, le cogeremos la ropa, le esconderemos, fingiremos que trabajamos mientras observamos a nuestra víctima, la seguiremos, entraremos por una ventana abierta a su despacho y finalmente le pegaremos un tiro en la cabeza con nuestra pistola con silenciador para huir después.

Las dos diferencias que hemos encontrado con la beta en este nivel son: que al fingir que trabajamos en la beta, 47 limpiaba una barra mientras que en el juego se pone simplemente erguido con las manos cogidas atrás mientras finge esperar que le pidan algo; la otra es que al salir del yate hay un miembro de la tripulación que nos reconoce si vamos vestidos como la tripulación, teniendo que huir por la parte de atrás del yate.

Una vez completado este tutorial nos hacen repetir la misión sin llevarnos de la mano. Ahora nosotros debemos aprovechar todas las posibilidades. Para ello encontramos el primer cambio y la primera facilidad, pues pulsando el panel táctil del mando de PS4 encontramos pistas sobre qué podemos hacer y de qué formas podemos matarle. Pistas acompañadas de imágenes que ayudan más a hacernos una idea de lo que tenemos que hacer. Esas pistas las encontramos en el menú Desafíos, que está dividido en Asesinato, formas de matar a nuestros objetivos; Exploración, objetos y documentos que podemos encontrar; Hitos, retos que nos propone el juego como no dar ninguna alarma, ponernos todas las vestimentas posibles de un nivel o matar al objetivo sin cambiar nuestra ropa; y Objetivos, donde podemos ver la imagen de nuestros objetivos.

Si queréis facilitar más la misión podéis ir, también desde el panel táctil en PS4, al menú de Oportunidades donde podemos marcar qué oportunidad queremos aprovechar. Una vez marcada una de las oportunidades un icono en el escenario nos indicará a dónde tenemos que ir para, por ejemplo, escuchar una conversación que nos desvele donde hay un traje que podemos aprovechar para acercarnos a nuestra víctima. Aunque si preferís la experiencia de antaño y descubrir por vosotros mismos las oportunidades a base de patearos el escenario y de estar en el momento adecuado en el lugar adecuado podéis prescindir de estas ayudas.

Las dos misiones del prólogo, el yate y una base cubana de finales de los 70 (parte también de una simulación) son misiones más cerradas, aunque no por ello ya con varias posibilidades diferentes para completarlas, que nos sirven para tomar un primer contacto con el juego y sus mecánicas, que son similares a las de los juegos anteriores. Prima el sigilo, la paciencia y para nada la acción. Ni siquiera tenemos el tiempo bala que podíamos activar en Absolution para matar a varios objetivos de tiros precisos. Aquí la cosa va de observar, esperar, pensar, y elegir la mejor forma de ejecutar discretamente a nuestro objetivo. Si vamos a bocajarro pronto moriremos. Aunque sí podemos activar ayudas como el instinto para ver a los personajes tras las paredes y los objetos y objetivos marcados en amarillo y rojo respectivamente.

Y por su puesto la clave de Hitman sigue siendo el arte de disfrazarnos para pasar desapercibidos. Como siempre, si nos ponemos un disfraz podemos pasar por determinadas zonas, aunque en otras entregas todos los que llevaran ese uniforme que llevásemos nosotros podrían reconocernos si pasábamos demasiado tiempo en su campo de visión, en cambio ahora solo lo harán personajes concretos señalados con un punto sobre la cabeza, lo que facilita mucho las cosas. Aunque, como es normal, si hacemos algo sospechoso todo el mundo alrededor tendrá ese punto y podrán pedirnos explicaciones. Podemos acercarnos o irnos si nos lo piden y todo quedará en un susto, o encararnos y dejarle inconsciente de un puñetazo, incluso fingir que nos entregamos para arrearle un puñetazo cuando esté lo suficientemente cerca. Aunque cuidado, pues si son civiles caerán de un golpe, pero si no tendréis que pulsar algún QTE sencillo que tumbará al rival.

Lo dicho, lo mejor siempre es coger a nuestras víctimas por la espalda para dejar inconsciente (o romperle el cuello en el proceso, o cuando ya está inconsciente) o, en unas malas, utilizar algún objeto contundente del escenario para darles un buen golpe en la cabeza. Y si lo vuestro son las armas de fuego contáis con una pistola con silenciador y las armas que cojáis en el nivel. Aunque repetimos que no suelen ser la mejor opción, a no ser que se trate de un buen rifle de francotirador para acabar con nuestro objetivo o un fusil para acompañar con el uniforme que llevamos, claro. Hay que tener en cuenta también a la hora de llevar armas de fuego, que las pequeñas como pistolas podemos guardarlas, pero las grandes como fusiles no, por lo que tendremos que dejarlas en el suelo si no tenemos el traje adecuado para llevarlas sin llamar la atención, como ha sido habitual siempre en la saga. Y ahora, si un enemigo encuentra un arma en el suelo la dejará en alguno de los maletines repartidos por todo el escenario.

Viajamos hasta París, primer destino de Hitman

Una vez hayamos pasado las dos misiones del prólogo (que podemos repetir las veces que queramos para hacerlo todo), se desactivará la misión de París, mucho más grande que las otras, con más posibilidades y dos objetivos a los que asesinar. Además, en esta misión podemos elegir con qué armas empezar, con qué traje, en qué lugar del mapa y con qué objetos, además de en qué lugar del mapa queremos que la ICA esconda algún objeto o arma para poder cogerla cuando lleguemos allí. Al principio solo podréis elegir la entrada como lugar, el traje del Agente 47 o un esmoquin como ropa, pistola con o sin silenciador y dos objetos entre la cuerda de piano (mítica), veneno, bombas por control remoto, monedas (para lanzar y distraer, muy útiles) o una ganzúa para abrir puertas. Según completemos la misión de diferentes formas y cumplamos Desafíos se nos darán más puntos y subiremos niveles hasta un total de 20. Cuánto más nivel más opciones desbloquearemos, como trajes o puntos de entrada.

Algunos puntos de entrada, además, incluyen el traje que necesitamos para esa zona. Por ejemplo, si elegimos empezar en la cocina lo hacemos con el traje de camarero, aunque desde el hall solo podamos empezar con esmoquin o el traje de 47. Esto abre muchísimas posibilidades para asaltar con más variedad y facilidad a los objetivos. Y ya os adelantamos que las formas de hacerlo son la leche y os animarán a probar más. No os vamos a destripar qué podéis hacer, solo os diremos que una de las cosas que se pueden hacer para llegar a uno de los objetivos en París es ¡desfilar por una pasarela de moda! Y para eso no solo hace falta que nos vistamos con la ropa adecuada, también que nos maquillemos. ¡Qué coqueto se nos ha vuelto el Agente 47!

Puede que penséis que una misión grande y otras dos de prólogo un poco más cortas no son suficientes, pero os aseguramos que os picará el hacerlo de todas las formas posibles, haciendo de la experiencia con cada intento algo nuevo. Por no hablar de la satisfacción que sentimos al ir conociendo el mapa y hacernos cada vez más letales.

Y si os parece poco aun así no os preocupéis, porque tenéis la posibilidad de crear contratos y jugar a los de otras personas tal y como pasaba en Absolution. Para crear un contrato debemos antes completarlo nosotros, marcando a cualquier personaje del escenario como un objetivo a aniquilar y al que tendremos nosotros que eliminar de la forma que elijamos para demostrar que el contrato se puede cumplir. Una vez creado y publicado otros usuarios pueden jugarlo, teniendo que eliminar al objetivo u objetivos que nosotros marcamos tal y como lo hicimos y vestidos de la misma forma.

También tenemos los contratos especiales de Intensificación, un modo en el que tenemos que superar el mismo contrato cinco veces, cada vez con una condición nueva. Por ejemplo, en la primera fase nos pueden pedir matar al objetivo con una pistola y disfrazados de soldados, mientras que en la segunda tenemos que hacer lo mismo, pero después esconder el cuerpo antes de que pasen 90 segundos. De esta forma nos obligan a ser creativos, cambiando nuestra forma de acceder a nuestros objetivos, y a realizar muchas cosas que ni nos planteamos jugando a la misión original.

Tanto en este modo como en los contratos creados por la gente tenemos que completar el nivel sin guardar la partida, algo que en las misiones normales podemos hacer cuando queramos al margen de los autoguardados.

Así es el Hitman de la nueva generación

Hitman, por fortuna, ha cambiado poco para ofrecer una experiencia similar a la de los anteriores juegos de la saga, pero tampoco ha evolucionado demasiado gráficamente. Hitman Absolution en PS3 y Xbox 360 nos sorprendió en este apartado, mientras que el nuevo Hitman se queda estancado sin ofrecer todo lo que podría en PS4 y Xbox One. El juego luce de maravilla (sobre todo el nivel en París), pero no hay una gran evolución y hemos encontrado fallos de popping y bajadas de frame bestiales, sobre todo en París. Eso sí, nos dejan elegir si jugar a 60fps o a 30, habiendo elegido nosotros 60. Por lo menos las escenas en las que 47 habla con Diana Burnwood no se entrecortan tanto mientras el juego carga como pasaba con la beta. Eso sí, los tiempos de carga en París un poco pesadetes, tanto cuando cargamos la misión como cuando entramos en los menús, pues tarda unos segundos en entrar en los menús que elegimos.

Lo que funciona a pleno rendimiento son las escenas cinemáticas. Hay pocas, pero se ven genial y están muy bien hechas, sobre todo en la que se repasan algunos de los asesinatos más míticos de la saga. ¿Quiere usted un poco de sushi?

La música, por su parte, pasa desapercibida. Nos encontramos con los típicos temas pausados de Hitman que no manchan la acción silenciosa de nuestro agente. En cuanto a las voces, es el primer Hitman que llega a España sin doblar en nuestro idioma, aunque por lo menos sí nos llega subtitulado al español.

Esto acaba de empezar

Quedan todavía cinco misiones más que se irán añadiendo en los próximos meses (las dos siguientes llegan en abril y mayo) y que analizaremos en su momento. No podemos todavía comentaros qué tal funciona el argumento, pues hemos visto muy poco, pero ya conocemos al malote de turno que parece manejar todo en la sombra y saber perfectamente que nuestra calva ya ha asomado.

Por ahora os aseguramos que tenéis contenido para rato hasta que llegue abril y viajemos a Sapienza. De momento exprimid bien el prólogo y París, completad todos los contratos que podáis y convertiros en unos asesinos profesionales.

A nosotros al principio no nos convencía demasiado que Hitman llegara por fascículos, pero os aseguramos que merece la pena, pues nos anima a que disfrutemos al máximo de cada misión y del gran trabajo que han realizado para otorgar variedad en un mismo escenario. Y, todo sea dicho, de forma coherente sin pagar 60 euros por un juego capado cuyo contenido está después gratuito, o por un juego capado cuyo contenido adicional cuesta otros 50 lereles. No. Con Hitman pagaréis en su momento cada misión, pagaréis por lo que podéis jugar a un precio razonable y con más contenido del que os esperáis (y si no podemos esperar a la edición física que llegará en enero de 2017). Nosotros ya hemos hecho la maleta para viajar a Italia dentro de un mes. Aunque todavía no le decimos “au revoir” a París.

Resumen
Para ofrecer solo un prólogo con dos misiones cortas y una misión grande en París, Hitman ya ofrece mucha diversión y más contenido del esperado gracias a los contratos que podemos crear.
Lo mejor
  • La gran variedad de métodos de eliminar a nuestros objetivos
  • Los contratos creados por la gente y el modo Intensificación dan mucho juego y alargan la duración. Os picaréis por hacerlo todo. Y pagamos solo por lo que incluye y no por lo que incluirá
  • Mantiene la esencia Hitman, pudiendo desactivar las ayudas que ofrece
Lo peor
  • Irremediablemente os vais a quedar con ganas de seguir y comprobar todas sus posibilidades en otras localizaciones
  • Técnicamente no da todo lo que se espera en PS4 y Xbox One. No sorprende, hay popping bajadas de frames...
  • Es el primer Hitman que no llega doblado a nuestro idioma. Aunque tampoco es nada grave llegando subtitulado
8.6
Jugabilidad - 9
Gráficos - 8.1
Sonido - 8