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LEGO Star Wars El despertar de la fuerza

Hace mucho tiempo, en una generación muy, muy lejana, TT Games lanzaba al mercado de los videojuegos la primera parodia de una saga cinematográfica en forma de LEGO. Esa parodia era de Star Wars y adaptaba los sucesos de los episodios I, II y III aprovechando el tirón que tuvo la que iba a ser la última película de la saga, Star Wars Episodio III: La venganza de los Sith. Las piezas danesas adaptadas al mundo de Star Wars triunfaban desde 1999, pero con este primer videojuego de la franquicia hubo un boom que desató una locura por los videojuegos de LEGO.

El camino hacia el éxito

Antes del estreno de este juego en 2005 (un mes después del estreno en cines del episodio III), LEGO había tenido sus propios videojuegos en la primera PlayStation, en GameCube, PC o en portátiles como Game Boy Advance, teniendo un mayor éxito los juegos de Bionicle, pero fue TT Games la que le sacó todo el jugo a LEGO con ese LEGO Star Wars para PS2, Xbox, GameCube y PC. Su encanto estaba en adaptar con fidelidad y mucho humor las tres últimas películas de la saga (y las primeras cronológicamente), pudiendo controlar a todos los personajes que estuvieron en ellas, desde héroes como Qui-Gon Jinn, Obi Wan Kenobi o Yoda, hasta villanos como Darth Maul, el conde Dooku o Jango Fett, pasando por los personajes más insignificantes como Watto, Sebulba o Gunray, teniendo todos un uso y pudiendo controlarlos en cualquier momento de la aventura tras completar el juego una vez. Esto, unido a los coleccionables y a la posibilidad de jugar dos personas simultáneamente con diferentes personajes, hizo de LEGO Star Wars uno de los mejores juegos de la franquicia.

Luego llegó LEGO Star Wars II: The Original Trilogy, adaptando los episodios IV, V y VI y, a partir de aquí se desató la locura con adaptaciones de otras grandes sagas cinematográficas como son LEGO Harry Potter, LEGO Piratas del Caribe, LEGO El Señor de los Anillos o el reciente LEGO Marvel Vengadores. Durante todos estos años los juegos de LEGO han ido evolucionando insertando mecánicas nuevas, voces a los personajes y mejoras gráficas, pero muchos hablan ya de estancamiento y agotamiento de la fórmula en estos más de diez años.

Desde LEGO Star Wars: The Complete Saga, que aunaba los dos juegos en uno, solo hemos tenido un juego de LEGO basado en la saga galáctica de George Lucas. Ese fue LEGO Star Wars III: The Clone Wars, que adaptaba la serie de televisión epónima con mucho acierto y novedades como un minijuego de estrategia. Pero eso fue ya en 2011, y desde entonces no hemos tenido más juegos de LEGO que recuperen la saga que les dio éxito. Ahora, con el estreno de la nueva película en diciembre de 2015 había llegado el momento. Puede parecer un poco pronto, pues lo lógico era esperar al estreno de las tres (episodios VII, VIII y IX), o por lo menos de una más y de alguno de los muchos spin off que se nos vienen, como el de Rogue One este año, pero han preferido aprovechar ya el tirón del regreso cinematográfico de la saga sacando el primer juego de LEGO que adapta tan solo una película, funcionando como clara antítesis a lo que fue LEGO Marvel Vengadores, que en un solo título adaptó seis películas (con mayor o menor minuciosidad). ¿Ha conseguido LEGO Star Wars El despertar de la Fuerza devolver el frescor al universo LEGO? ¿Supondrá de nuevo un antes y un después como lo supusieron los dos primeros LEGO Star Wars? ¡Activad la hipervelocidad, que nos vamos!

LEGO Star Wars El despertar de la fuerza, la adaptación obligatoria

En 2012 George Lucas hacía que todos nos echásemos las manos a la cabeza cuando vendía la franquicia a Disney, derivando en un nuevo proyecto, Star Wars Episodo VII: El despertar de la Fuerza, la primera de una nueva trilogía que llegará a su fin en 2019. Tras ver la película, al margen de que os gustase más o menos, seguro que muchos pensasteis en su adaptación al universo LEGO en los videojuegos, que llegó mucho antes de lo esperado. Temimos un poco por la duración del juego al saber que adaptaba solo una película, pero ahora que lo hemos completado podemos decir que estéis tranquilos, aunque no es el videojuego de LEGO más largo tampoco os llevará un suspiro por varios motivos. Para empezar porque no solo adapta los acontecimientos del episodio VII (aunque es su eje), sino también el final del episodio VI y sucesos no vistos en pantalla o vistos en otros medios como cómics de la franquicia.

Comenzar el juego con un prólogo en la famosa batalla de Endor controlando a unos jóvenes Han Solo y Leia Organa junto a R2-D2 y al ewok Wicket es todo un acierto, tanto para ponernos en sintonía con la historia como con algunas de las novedades jugables que luego comentaremos. Nos sentimos como en un remake del segundo LEGO Star Wars, sirviendo también este momento “repetido” para comparar con la adaptación de 2006 (el juego de la trilogía clásica llegó un año después que el primero) y comprobar cuánto ha mejorado en lo jugable y gráfico, siendo mucho más emocionante y completa la experiencia en el Endor del LEGO de 2016 que la del Endor del LEGO de 2006. Para concluir este prólogo controlamos a Luke Skywalker y Darth Vader en una lucha contra el Emperador como lo hicimos en el juego de 2006, pero también este duelo tiene más salseo que en su momento, que simplemente se basaba en darle golpes con el sable láser. Tras utilizar los poderes combinados de Vader y Luke y quitarle toda la vida al Emperador protagonizamos un quick time event para tirar al vacío al pérfido Palpatine, momento que en LEGO Star Wars II se resolvió simplemente con una escena.

30 años después de la rebelión

Tras este potente arranque remakeando los últimos compases del clásico, el juego nos sitúa 30 años después de esa fiesta de la rebelión en Endor, concretamente en el desértico planeta de Jakku. La noche ha caído y la Primera Orden está a punto de llegar buscando a Poe Dameron, BB-8 y el fragmento de mapa que ellos poseen y que revela la localización del desaparecido Luke Skywalker, tal como empezó la película de 2015. A partir de aquí recorreremos los diferentes planetas y protagonizaremos todos los momentos (desde los más nimios hasta los más espectaculares) que vimos en el episodio VII, por lo que nos adentraremos en los restos del crucero imperial estrellado en Jakku y nos deslizaremos por sus dunas, escaparemos de los peligrosos Rathar en la nave de Han Solo, visitaremos el templo convertido en cantina que regenta Maz Kanata en Takodana, recorreremos la ajetreada base de la Resistencia en D’Qar, viajaremos al epicentro de la Primera Orden situado en la base Starkiller y buscaremos al perdido Luke Skywalker en las islas de Ahch-To.

Todo esto controlando a todos los personajes vistos en la película como Rey, Finn, Poe Dameron, BB-8, Han Solo, Chewbacca, Leia Organa, Kylo Ren, la capitana Phasma, Maz Kanata entre otros muchos, como el soldado que gritó a Finn eso de “traitor!”, a los seres más pintorescos vistos en el templo de Maz e incluso a personajes que no se vieron en la peli, pero si fueron mostrados previamente como el agente Zuvio (que tan solo aparece en una escena eliminada). Y no os preocupéis, pues a pesar de sacarse solo de la película, hay unos 200 personajes entre todos los personajes principales y secundarios, entre los que encontramos muchos droides, criaturas que apenas salieron en plano o personajes que han aparecido en las novelas. ¡Si hasta son jugables J.J Abrams y Kathleen Kennedy, director y productora de la película!

Como es habitual en los juegos de LEGO, cada personaje tiene sus peculiaridades imprescindibles para avanzar y que los personajes cooperen, pudiendo un personaje tener más de un uso. Por ejemplo, Han Solo o Finn pueden usar ganchos para atraer cosas o balancearse y ver con un visor puntos que de otra forma son invisibles; Chewbacca puede tirar de estructuras inamovibles sin su fuerza bruta y lanzar explosivos para destruir zonas plateadas de otra manera irrompibles; Leia, además de usar un gancho como Han, Finn y tantos otros, puede comandar grupos de tres soldados para que la ayuden a hacer cosas en grupo; Phasma, además del gancho, tiene un arma capaz de destruir estructuras doradas; Rey puede escalar y moverse ágilmente por estructuras, pudiendo también usar su agilidad para correr por ciertas paredes y usar su bastón no solo como arma, también como estructura en la que balancearse cuando se engancha en determinadas superficies. Los droides, por su parte, tienen diferentes funciones, siendo BB-8 uno de los más versátiles y que, por tanto, más usaréis por poder suministrar energía a ciertos paneles, mover estructuras girando a toda velocidad en el interior de dispositivos o saltar a lugares inaccesibles haciendo que gire mucho para coger impulso, saliendo después propulsado. Además, puede abrir ciertos mecanismos electrónicos y atacar dando descargas eléctricas, dos cosas que también puede hacer R2. Por su parte, C-3PO puede utilizar dispositivos o hablar con ciertos alienígenas haciendo uso de su dominio de otros idiomas.

Y, como os podéis imaginar, este es el LEGO Star Wars en el que menos usaremos los poderes de la Fuerza y los sables láser durante la historia principal. La mayoría de personajes utilizan blasters y sus puños, a excepción de Rey, que utiliza su característico bastón. Solo cuando está cercano el final del juego utilizamos el sable láser con Finn y, finalmente, con Rey. En cambio la Fuerza solo es utilizada en el prólogo cuando controlamos a Luke y Vader,

Juego Libre con montones de sorpresas

Pero, claro, una vez finalizada la historia, y como no podría ser de otra forma en un juego de LEGO, tenemos la opción de activar el juego libre para jugar con los personajes que queramos en cada nivel, pudiendo encontrar minikits, ladrillos rojos, ladrillos de carbonita entre otros coleccionables usando la Fuerza en puntos que antes no podíamos (por no tener al personaje correspondiente) controlando a Luke, Vader o Kylo Ren, los únicos que pueden usarla en el juego. También es habitual en los últimos años que todos los juegos de LEGO tengan algo de mundo libre. Los hay con más posibilidades como LEGO Marvel Super Heroes, LEGO Batman 2 o, incluso, LEGO El Señor de los Anillos. En LEGO Star Wars: El despertar de la Fuerza podemos también visitar los planetas principales cuando queramos (Jakku, Takodana, D’Qar y la Starkiller) cuando deseemos. En estos escenarios encontramos múltiples coleccionables, entre los que destacan los ladrillos dorados (hay un total de 250 ladrillos dorados).

Tendremos que ir alternando entre los diferentes personajes para usar sus poderes y habilidades y desbloquear así múltiples ladrillos dorados haciendo cosas como construir un numero determinado de estructuras (como vehículos de carga, Gonks…), activar el numero solicitado de antenas, abrir puertas cerradas o ayudar a gente a tener todos los alimentos de su picnic, reactivar la pantalla del cine para ver Star Wars Episodio IV y chorradita por el estilo que os tendrán varias horas enganchado.

Sumadle a esto las carreras pasando por aros surcando los cielos con naves que elijamos nosotros (entre las que hemos desbloqueado), como X-Wing o cazas TIE; las carreras a ras de suelo con speeders o vainas o minijuegos como el de derribar un determinado número de estructuras con BB-8 en un tiempo límite (algo similar a jugar a los bolos). Y, si esto os parece poco también tenéis misiones secundarias muy simples que os dan en estos escenarios libres los dos bandos, la Resistencia y la Primera Orden (tenéis que llevar al personaje que os pidan para que os den su misión). Son misiones sencillitas como matar a tantos imperiales en un tiroteo, derribar a tantas naves enemigas, acabar cuerpo a cuerpo con un grupo de enemigos… Pero son muchas y al final os picaréis por hacer todas.

Todo esto, además de para alargar cuantiosamente las horas de duración del juego, os sirve para conseguir los mencionados ladrillos dorados, que también conseguís al completar por primera vez cualquier nivel de la historia y al hacerlo desbloqueando Jedi Auténtico (es decir, llenando la tuerca de monedas de rigor de todos los videojuegos de LEGO). Estos ladrillos dorados los usaréis para desbloquear niveles extra ajenos a la película que alargarán la experiencia. Son los cacareados niveles que complementan la historia central, como la captura de los Rathar por parte de Han Solo y Chewbacca, la liberación del almirante Ackbar o la misión del Pirata Carmesí contra la Primera Orden. Y sí, se agradecen estos niveles complementarios para alargar la duración, pero, además de resultar cortos, son totalmente de relleno, sin aportar realmente nada importante y siendo muy desaprovechados.

Por ejemplo, fue buena idea añadir una misión con el Pirata Carmesí como protagonista (tras esta misión le desbloqueareis para jugar con él cuando queráis), pues este personaje aparece brevemente en la película en la escena de la cantina de Maz (es el personaje con el que se iba a ir Finn antes de que la Primera Orden ataque el planeta) y tiene hasta su propia novela. En ella nos cuentan cómo el Pirata Carmesí y sus hombres n una nave de las Guerras Clon con un clon congelado llamado Kix que intentaba evitar la traición a los Jedi 50 años atrás. En los restos de esta nave, y junto al clon, tienen que hacer frente a droides de la Federación de Comercio que son reactivados. Esto hubiera sido un pretexto para darle algo de variedad a este juego de LEGO, con contenido de las Guerras Clon que a su vez se enmarca en el periodo que abarca la película. A cambio, nos ofrecen una misión de relleno del Pirata Carmesí sin ningún interés.

Lo mismo pasa con la misión del brazo rojo de C-3PO, la cual se nos vendió como una misión en la que descubríamos cómo el simpático, a la par que cargante, droide conseguía el brazo rojo de Venom Snake cuya existencia muchos catalogaron como estrategia para vendernos merchandising “nuevo” de “Trespeo”. El caso es que en la misión en cuestión no se ve en ningún momento cómo consigue el brazo rojo el androide de protocolo, hecho que, hasta el momento, solo podemos ver en un cómic basado en C-3PO y esta historia. Lo que vemos en esta misión del juego es el inicio de la historia con Phasma, 3PO y el droide que le da su brazo como protagonistas, pero antes de aterrizar en el planeta en el que se producen los hechos. No iban a desaprovechar la oportunidad de venderte un cómic ofreciéndote la historia también en el videojuego, claro. Al final es inevitable sentirse un poco engañado después de leer una y mil veces que había una misión dedicada al brazo rojo de C-3PO. Como diría Ackbar: “¡Es una trampa!”

A pesar de esto, estas seis misiones extra no están mal del todo, aunque resulten ser más breves, pues conocemos y conseguimos a otros personajes, y desbloquearlas nos motivará a conseguir todos los ladrillos dorados necesarios.

Así son las novedades del apartado jugable

Como veis, a pesar de adaptar tan solo una película lo hace muy dignamente, con misiones que exprimen bien cada momento de la peli, alargando así su desarrollo, y con contenido adicional. Pero, ¿es más de lo mismo? No se puede negar que la fórmula LEGO está ahí, y es comprensible que a los que juegan a todos los juegos de LEGO les pueda cansar. Pero tampoco hay que pasar por alto algunas de las innovaciones jugables que nos trae este LEGO. No son muchas, pero sí suficientes para darle algo de frescura a un desarrollo trillado durante diez años.

La novedad más destacable son las multiconstrucciones, que nos permiten, a través de las mismas piezas, crear dos o tres construcciones diferentes. Solo tenemos que mantener el botón de construcción y la dirección en la que queremos construir (hay un máximo de tres direcciones, una para cada construcción). Habrá veces en las que tengamos que utilizar las tres construcciones en el orden adecuado para que otro personaje avance o para activar un dispositivo, otras veces solo tendremos que utilizar una construcción de las dos o tres disponibles para avanzar, consiguiendo abrirnos camino de una u otra forma. Y por último, en algunas ocasiones la segunda construcción puede servir para llevar a un coleccionable como un minikit. Esto de las multiconstrucciones sirve para hacer un tanto más rejugable el juego, aunque no en exceso. Puede que repitáis un nivel para ver cómo hubieseis avanzando en el caso de haber elegido otra de las opciones de la multiconstrucción, pero su uso no cambiará el desarrollo del nivel.

La otra gran novedad son los tiroteos. Sí, ya en los LEGO Star Wars de hace diez años nos liábamos a tiros contra droides, clones, imperiales y rebeldes, pero en esta nueva entrega hay segmentos en los que los tiroteos son con coberturas al más puro estilo Gears of War. Solo tenéis que pulsar un botón para que se pongan en cobertura, apuntar para asomaros y disparar a los objetivos que danzan por pantalla. En estas partes (en prácticamente todos los niveles hay uno o varios tiroteos con coberturas) se nos indicará un número de objetivos a los que abatir, pudiendo avanzar cuando se consigan. Podemos cambiar de personaje por el que está a nuestro lado o fuera de las coberturas, que entrará en la acción sustituyendo al que esté en ese momento, pudiendo movernos solo entre las coberturas a ese nivel, ya que no avanzaremos a las coberturas de más adelante hasta que derrotemos a todos los objetivos. Estos tiroteos entre coberturas son muy sencillos, pero aportan frescura a la aventura y algo más de intensidad a los combates.

También tenemos una barra de energía para los combates normales que se va rellenando al combatir. Una vez llena podemos usar un ataque especial que derriba a varios objetivos al instante, dando algunos personajes un golpe tremendo en el suelo, saltando y disparando sin parar desde el aire otros, o usando la Fuerza a lo bestia como Kylo Ren.

Entre las novedades menos destacadas encontramos minijuegos sencillitos y un tanto insulsos, casi pensados para los más pequeños de la casa, en los que debemos seleccionar tres comandos en el orden correcto memorizando la secuencia, hacer pasar una bola por un circuito abriendo y cerrando barreras, conectar el recorrido de tubos para que pase un fluido, hacer que coincidan unas figuras que van pasando lentamente con las que nos muestran en pantalla o buscar entre varias caras y trajes de un dibujo, el casco y el traje de un imperial para conjuntarlo.

Batallas espaciales de gran intensidad

Y no nos olvidamos lo que jamás puede faltar en un juego de Star Wars, las batallas espaciales. Sí, esas que faltaron en Star Wars Battlefront ¡ejem! En los primeros LEGO Star Wars ya encontramos batallas espaciales tan alucinantes como la batalla de Coruscant del episodio III, la de la Estrella de la Muerte del episodio IV o la de Endor del episodio VI manejando naves como X-Wing o el mismísimo Halcón Milenario en niveles sobre raíles y otros más libres pero muy lineales. En esta ocasión no faltan a la cita las batallas espaciales del episodio VII como la batalla de Takodana, la de la base Starkiller o la huida de Rey y Finn de Jakku en el Halcón Milenario. Ninguno de estos momentos pilotando en naves es sobre raíles ni tampoco excesivamente lineales, pues tenemos la posibilidad de maniobrar a nuestro gusto en un entorno no excesivamente amplio, pero que, de un modo minimalista como es propio de LEGO, nos mete de lleno mejor que nunca en los juegos de LEGO en una batalla espacial (o sobre naves).

Durante estos niveles debemos destruir un número determinado de naves, coger misiles de protones y lanzarlos contra los objetivos marcados, proteger alguna nave o incluso participar en carreras contrarreloj (sí, en plena batalla), pasando por diferentes aros. A nosotros dejar surcos en el agua a nuestro paso con la X-Wing durante la batalla de Takodana nos ha molado bastante. Y huir de Jakku con el Halcón Milenario imitando (más o menos) las piruetas que hizo Rey al tiempo que disparamos como Finn nos ha parecido una chulada. Insistimos, no destacan por su amplitud ni por la espectacularidad de las batallas aéreas (que no espaciales) de Battlefront, pero para el estilo LEGO son más que resultonas.

Técnicamente muy de LEGO

Con esta entrega hay, de nuevo, una evolución gráfica en los juegos de LEGO, no tan acuciante como la que se dio hace unos años (siendo el primero en mostrar esa evolución LEGO Harry Potter años 5-7), pero una evolución al fin y al cabo, que permite recrear escenas más espectaculares en unos escenarios más realistas que nunca. Como hemos dicho al inicio del análisis, solo tenéis que jugar la batalla de Endor de LEGO Star Wars II: The Original Trilogy y la de LEGO Star Wars: El despertar de la Fuerza para comprobar esa evolución gráfica (y jugable) en estos 10 años. Al contrario que nos pasó jugando a LEGO Marvel Vengadores en alguna ocasión, nosotros no hemos sufrido errores en ningún momento.

El apartado sonoro se mantiene tan espectacular y fiel como en la peli, con los efectos del los blasters, los sables láser, las naves y, por su puesto, su banda sonora compuesta de nuevo por John Williams. Agradecemos también que la mayoría de voces en español sean las mismas que escuchamos en la película, con Sandra Villa como Rey, Nacho Aldeguer como Finn, Guillermo Romero como Poe Dameron o Fernando Cabrera como Kylo Ren. Una pena que las voces de la película de Han Solo (Camilo García) y Leia Organa (Maria Luisa Solá) no se hayan mantenido en el juego, pues al fin y al cabo son las mismas voces que tuvieron en la trilogía clásica. Tampoco escuchamos al Luke “anciano”, pero porque en la peli no pronuncia ni una sola palabra. Sí podemos decir que el Luke Skywalker del episodio VI no mantiene la misma voz que en la película de 1983 (la de Salvador Vidal). Si en la próxima peli escuchamos de nuevo la voz de Salvador, ¿la escucharemos en el juego de LEGO? Y lo más importante, ¿creerán los espectadores/jugadores que Qui-Gon Jinn se ha metido en su cuerpo? Más que nada porque fue Salvador Vidal (con una voz más rasgada que en los 80) el que dobló en España a Qui-Gon Jinn.

LEGO Star Wars: El despertar de la Fuerza no es el mejor videojuego de LEGO Star Wars, pero funciona genial como videojuego para adaptar tan solo una película y no una trilogía. La aventura principal no es mucho más corta que la de cualquier otro juego de LEGO que adapta más películas, y sus misiones extra, coleccionables y entornos abiertos hacen de este LEGO Star Wars uno de los más completos (junto a LEGO Star Wars III: The Clone Wars).

Resumen
Adapta la película con mucha fidelidad y humor y aporta alguna novedad fresca que le da un toquecito mayor de profundidad al conjunto.
Lo mejor
  • La fidelidad con la que adapta la película, y su duración a pesar de tan ser solo una historia y no tres lo que adapta
  • El humor que destila. Algunos diálogos originales son desternillantes, sobre todo los de las misiones extra ajenas a la peli. C-3PO os sacará más de una sonrisa
  • Las novedades jugables como los tiroteos con cobertura o las multiconstrucciones le dan más variedad a la fórmula trillada
Lo peor
  • Algunos niveles extra son relleno puro y un engaño frente a lo que nos vendían. Muy desaprovechados
  • Un juego de Star Wars sin apenas presencia de jedis o combates de sables láser se hace duro
8.5
Jugabilidad - 8.6
Gráficos - 8.2
Sonido - 8.4

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