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Lost Sphear

Después de I am Setsuna Tokyo RPG Factory nos transporta de nuevo al RPG más clásico y nostálgico de la mano de Lost Sphear, un mundo donde los recuerdos estarán a la orden del día. Está considerado como el sucesor espiritual del anterior trabajo del estudio y cuenta con Tomoki Miyoshi al frente de la composición musical, algo que como veréis se convierte en uno de sus elementos más importantes. Con anterioridad ya habíamos tenido ocasión de probarlo y ahora nos hemos dejado absorber por su historia para contaros, una vez visto el juego de arriba a abajo, la impresión definitiva que nos deja.

La plaga del olvido

Una tranquila mañana Kanata despierta, y tras una corta conversación sobre los recados del día, decide ir con sus amigos a pescar a un lago cercano. Poco después, en su vuelta a la aldea, verá que ésta ha caído en el olvido, encerrada por una niebla blanca. A partir de ahí será nuestro deber recuperarla a través de los recuerdos que podamos encontrar de ella, ya sea en las voces de la gente, o en los monumentos repartidos por las cercanías. Sin embargo la verdad se nos mostrará clara al poco tiempo: no solo nuestra ciudad ha sido afectada por tan extraña plaga, sino que por los diversos devenires del destino seremos nosotros los encargados de devolver los recuerdos al mundo.

Lost Sphear es un JRPG con una jugabilidad en dos dimensiones de manual, algo que nos lo muestra con su historia, que parte de la clásica aldea destruida, así como con sus personajes, teniendo a Van, el serio, a Lumina, la voz de la razón, y a Locke, el gracioso. Pero si bien en un juego clásico en lo que a conservador se refiere, tambien lo es en su intento de innovar, ya sea como veremos más adelante en su forma de juego, como con los giros de los que dota a la trama, “obligándonos” de esta manera a quedarnos hasta el final.

Puede ser que el titulo no destaque en lo que a exploración y desarrollo de personajes se refiere, manteniéndose siempre en los estándares de los 16 bits, con un mapamundi más o menos abierto y distintas tiendas que se repetirán entre zonas, pero sí lo hace enormemente en su sistema de combate. Este es sencillo, un medidor de tiempo nos indicará cuándo atacar con cada personaje, permitiéndonos movernos libremente por la zona una vez seleccionado el enemigo para así evitar los distintos golpes y maximizar la eficacia de los ataques de zona o dirigidos. Estas dos ideas tan sencillas agilizan enormemente los encuentros al restar en gran medida las esperas entre turnos, una de las lacras del género, pero sin quitarnos sus ventajas. Y si bien la espera entre turnos es uno de esos aspectos que no han terminado de envejecer bien, la otra sería claramente los combates aleatorios. Estos por suerte han desaparecido. Nos encontraremos a los enemigos directamente en los mapas de las mazmorras y si no somos capaces de esquivarlos lucharemos con ellos en el mismo lugar donde estamos sin transiciones de ningún tipo, aspecto heredado del clásico Chrono Trigger.

Las voces de la memoria

Si la jugabilidad destaca, por desgracia no lo hace gráficamente. Lost Sphear utiliza el mismo motor gráfico que su predecesor, y aunque esta vez haya sido ligeramente retocado, y veamos unos paisajes mucho mas coloridos y bonitos artísticamente, nos encontramos con que a nivel gráfico simplemente no llega. Esto queda salvado por los diseños, algunos clásicos como el mapamundi, que llevarán a algunos más de 20 años atrás en el tiempo, o el de las ciudades. Pero sobre todo destacan las zonas olvidadas, cuidándose mucho la fotografía en muchos momentos de la historia en los que nos brinda unas imágenes preciosas.

Podríamos decir que la banda sonora se comporta de manera análoga, y es que en la mayoría de sus temas no cuenta con la típica fuerza de una orquesta. Sin embargo, y al contrario de lo que hemos podido ver en el ámbito anterior, el compositor ha conseguido hacer de esto su mayor logro, destacando enormemente las composiciones para piano que nos acompañan la mayor parte del tiempo, siendo más suites o sonatas que auténticos conciertos. Y es que es precisamente el estilo artístico, el que más destaca dentro del juego por su sencillez y elegancia.

La sencillez de otros tiempos

Lost Sphear es un juego sencillo, que hace de su factor nostálgico una de sus principales señas de identidad, intentando destacar en el cada día más de nicho género de los JRPGs clásicos. Esto conlleva ventajas y desventajas, y es que no destaca demasiado a nivel de historia, y su apartado visual se mueve en el terreno de lo conocido. Pero por otro lado consigue hacer suyo el combate por turnos, dotándole de una jugabilidad envidiable y mantiene un muy nivel en lo que al apartado artístico se refiere.

Resumen
Los fans de los RPG japoneses de estilo más clásico encontrarán en Lost Sphear una buena propuesta, pero no tan perfecta como las expectativas formadas alrededor del nuevo proyecto de Tokyo RPG Factory.
Lo mejor
  • La jugabilidad y en especial el sistema de combate.
  • La banda sonora de Tomoki Miyoshi es fantástica.
Lo peor
  • La historia, que hasta que avanzamos no destaca.
  • La baja dificultad nos obliga a comenzar el juego en difícil.
  • Los textos no están en castellano.
7.6
Jugabilidad - 8.5
Gráficos - 7.5
Sonido - 10
Duración - 7
Historia - 7

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