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Micro Machines World Series

Los micro machines están de vuelta con un juego que ha provocado reacciones de todo tipo entre la comunidad de jugadores. Micro Machines World Series es la nueva entrega de una franquicia originada en las consolas de 16 bits que ha ido manteniéndose activa por medio de entregas que por lo general no suelen decepcionar. Antes de este lanzamiento en consolas y PC la franquicia había vuelto en móviles con Micro Machines, una entrega desarrollada por Chillingo ofrecida en free to play y dotada de un desarrollo enormemente adictivo. Así que después de haber estado meses jugando al título de móviles esperábamos encontrarnos en este nuevo lanzamiento algo similar, una jugabilidad divertida, buenos controles, un desarrollo profundo y modos de juego suficientes. Nuestra decepción ha venido al ver que Micro Machines World Series no cumple con estos requisitos, quedándose en una propuesta que no nos extraña nada que se haya distribuido a un precio de lanzamiento por debajo de los 30 euros.

La pura realidad

No queremos hacer de este análisis un enfrentamiento entre los sentimientos que provoca la nostalgia de recordar esas tardes jugando al Micro Machines de Mega Drive y los que produce esta nueva encarnación de la saga. De ahí que lo hayamos comparado con el juego de móviles de esta misma generación, para evitar ese tipo de sensaciones. Pero incluso en esa comparación Micro Machines World Series sale perdiendo.

Uno de sus grandes problemas se encuentra en los controles y en lo difícil que resulta el juego. Y no, no es que recordemos mal el Micro Machines original o el de móviles, ambos son extremadamente más asequibles. El problema en este nuevo título es que los controles son tan poco precisos que la mayor parte del tiempo nos la pasaremos volando por los aires hacia algún precipicio o dando vueltas mientras tomamos curvas. La dificultad crece de forma exagerada debido a lo complejo de los escenarios y a la posición de la cámara, que no nos deja ver suficiente escenario como para evitar que nuestro paso por las carreras se convierta en un auténtico drama. Los escenarios están sobrecargados, lo que hace que sea complicado ver el camino a seguir, algo a lo que no ayuda la cámara, que ofrece más bien poca flexibilidad. Es posible que todo se hubiera solucionado en parte con un minimapa que nos permitiera ver el recorrido del circuito para hacernos una idea de por dónde avanzar.

Más problemas en la jugabilidad

Hay otros aspectos que no nos han convencido de lo que nos encontramos en Micro Machines World Series. Uno de los problemas viene atribuido por la escasez de objetos que podemos ir recolectando en cajas a través de los circuitos. La variedad no es nada elevada y no resultan tan determinantes como se podría esperar. Lo que no entendemos es porqué no se han trasladado simplemente los objetos del reciente Micro Machines de móviles, que quizá no eran excesivamente originales (había una gran influencia de Mario Kart), pero al menos cumplían con lo que se les pide a los items en un juego de este tipo.

Además de las carreras otro de los pilares de este título son sus modos de batalla. En ellos podemos elegir el coche que prefiramos y aprovechar sus habilidades de combate, pero de forma básica todos los vehículos cuentan ya con su propio disparo. Resulta demasiado pesado y reduce mucho la estrategia y la sensación de que la habilidad del jugador influye en el desarrollo de las batallas. Por seguir comparando, en el juego de móviles no tenemos ningún arma más allá de los golpes que damos con la carrocería, los muchos objetos que vamos encontrando por el escenario y la habilidad de nuestro vehículo que se va llenando. Eso hace que la jugabilidad sea más emocionante y que los escenarios de batalla puedan ser algo más que una simple arena en la que dar vueltas y disparar sin ningún tipo de control.

Pero también hay cosas buenas

Hay que reconocer que Micro Machines World Series entretiene en su modo multijugador. Jugando online nos lo vamos a pasar genial compitiendo sobre todo en las carreras y en el modo eliminación, donde los coches que se quedan atrás se van eliminando hasta que solo queda uno. Ni el modo batalla en online ha terminado de convencernos por lo poco exigente que resulta, pero las carreras sí que tienen su aquel, especialmente cuando ya hemos repetido los circuitos unas cuantas veces y nos los vamos conociendo. Además, tenemos personalización de vehículos, lo que no está nada mal, y la interfaz del modo online es robusta, aunque mejorable y sin tanta profundidad como nos hubiera gustado. El sistema de ligas, de compra de sobres con piezas de Micro Machines que nos permiten montar coches y de potenciación de vehículos del juego de móviles nos parece más envolvente en este sentido.

También echamos de menos el modo monojugador, porque no es normal que la saga siempre haya tenido algún tipo de opción progresiva para un jugador y que aquí el equipo de desarrollo se concentre tanto en el multijugador que lo único que nos permita hacer jugando individual sea echar carreras únicas. Tampoco nos gusta que el multijugador local esté limitado a unas opciones y modos de juego determinados, porque siempre ha sido otra de las señas de identidad de la saga Micro Machines. Y no se puede decir que el motivo sea la carga gráfica, porque el juego, aunque es colorido y tiene unos circuitos bien diseñados, no es ningún portento en el aspecto visual. A nuestro gusto Micro Machines World Series nos parece que está poco inspirado visualmente y que ha sido diseñado sin alguien que supervisara todo el desarrollo para implementar la esencia pura de los micro machines en todo su contenido. Es una pena, porque teniendo en cuenta que han pasado 10 años desde el lanzamiento del anterior juego en consolas, el recordado Micro Machines V4, esperábamos que esta entrega estuviera a la altura de la franquicia.

Resumen
Micro Machines World Series recupera las carreras de los coches más pequeños del mundo, pero sin tanto acierto como esperábamos. Se enfoca de forma exagerada al modo multijugador y no tiene tanta profundidad como otras entregas de la franquicia.
Lo mejor
  • El modo online garantiza diversión jugando con amigos o con otros jugadores.
  • Los escenarios son bonitos y tienen ese tipo de referencias curiosas que nos gustan.
Lo peor
  • Los controles y la cámara hacen que sea complicado jugar.
  • Pocos objetos y armas
  • El modo batalla resulta aburrido y poco estratégico
6.0
Jugabilidad - 5.5
Gráficos - 6.5
Sonido - 6
Duración - 6.5

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