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Mighty No. 9

Keiji Inafune, el genio que se encuentra detrás de Mighty No. 9, es todo un artista del mundo del videojuego. En su historial tiene algunas de las sagas que más éxito tuvieron en el largo recorrido de Capcom. Y ahora con su empresa Comcept está intentando dar forma a otras grandes experiencias. En el año 2013 se anunció su nuevo título, del cual hablamos hoy, y su campaña de financiación en Kickstarter fue una absoluta locura. En dos días se alcanzó el dinero que se solicitaba y a partir de ahí todo fue caja extra para seguir introduciendo características de juego. Después se negoció su lanzamiento en formato físico, algo que se ha producido ahora gracias a Deep Silver y Koch Media. En resumen, lo que comenzó siendo un proyecto independiente se ha acabado transformando en un título de grandes expectativas. ¿Pero las cumple?

El MegaMan que nunca fue

El creador de Mighty No. 9 ya comentó en el pasado, hace mucho tiempo, que estaría dispuesto a negociar con Capcom el transformar este juego en un título de su saga MegaMan. Fue algo que no ocurrió. Y nos comenzamos a plantear si no es mejor que no haya ocurrido. Porque después de jugar a este título nos damos cuenta de que quizá Inafune no era el único que hacía especial sus juegos de MegaMan. O es posible que él no haya participado tanto en esta producción como nos hubiera gustado, dado que no tiene la chispa de los juegos protagonizados por el bombardero azul. En su lugar, se trata de un buen juego de acción y plataformas, pero no uno digno de un juego que solo en Kickstarter ya sacó más de 4 millones de dólares.

Mighty No. 9 comienza de algo que ya conocemos

Como homenaje o sucesor de MegaMan, dependiendo de cómo queramos verlo, Mighty No. 9 es un juego que sigue unas bases ya establecidas con anterioridad. Es justo lo que esperábamos y de lo que ya os hablamos tiempo atrás cuando tuvimos la ocasión de probar la versión beta. Pero al mismo tiempo se han incorporado algunos rasgos novedosos que hacen la experiencia un poco más emocionante y refrescante. El problema principal viene a ser que no hay esa chispa en términos globales que esperamos de un juego de estas características. Así que mientras estamos jugando tenemos una sensación de no quedarnos tan satisfechos como deberíamos estar después de las muchas ganas que teníamos de hincarle el diente al juego.

Una de las mecánicas que se mantienen en el juego respecto a MegaMan es la adopción de los poderes correspondientes a los jefes a los que derrotamos. Con cada poder tenemos una ventaja contra otro de los jefes tal y como esperábamos. El problema es que si el juego tiene un índice de dificultad tan elevado en algunos aspectos, no entendemos porqué se ha simplificado tanto la mecánica de los jefes. No solo se nos avisa del uso adecuado de los poderes, sino que además tenemos menos necesidad de la obligatoria de usar estas habilidades. Es decir, si bien en los juegos de MegaMan era bastante difícil enfrentarnos a los jefes sin el arma al cual eran débiles, en este nuevo lanzamiento ocurre todo lo contrario. Si le ponéis empeño el combate contra los jefes no va a ser precisamente lo más complicado del juego ni aún con la ausencia de los poderes. Esto elimina de la ecuación, en cierta manera, uno de los grandes rasgos que lo representan.

La dificultad de la que hablábamos le da al juego un buen enfoque, algo necesario en un título de estas características. La duración no es precisamente elevada, de unas 5 horas, pero para eso vais a tener que ser muy habilidosos. Si no sois maestros de este tipo de juego tendréis que invertir alguna que otra hora añadida. El principal problema con el que os encontraréis será el propio escenario, dado que ha sido diseñado con muy mala leche. Hay muchos saltos de fe en los que no sabemos cómo acabaremos después de tomar una decisión arriesgada. Y los enemigos se colocan en posiciones complejas para ponernos en una mala situación. No es nada de lo que nos quejemos, ya que también estábamos acostumbrados a este sistema por la franquicia de Capcom en la que se inspira. La buena noticia es que en nuestra mano tenemos controles que actúan de una forma adecuada, permitiéndonos saltar con eficacia y enfrentarnos a una gran cantidad de enemigos de forma continuada. En este sentido, Mighty No. 9 lo clava.

Uno de sus rasgos más particulares en términos de control es el desplazamiento que realizamos a modo de lanzamiento. La primera vez que lo usemos nos parecerá un movimiento raro, puesto que es totalmente diferente a lo que podríamos imaginar. Pero le acabamos cogiendo el gusto. Lo tenemos que utilizar después de atontar a los enemigos con un disparo para poder acabar con ellos. Su dinámica hace que la jugabilidad no sea tan clónica de MegaMan, lo que también se agradece.

Como extras jugables tenemos varias modalidades que aumentan las posibilidades, como el modo Boss Rush, en el cual nos enfrentaremos a los distintos jefes del juego. No falta una opción cooperativa, la divertida carrera online y los desafíos, siendo suficiente contenido como para alargar la experiencia. El problema es que el juego principal, con sus cinco-seis horitas se nos antoja un poquito escaso. Unas ocho horas sí que nos habrían dejado más satisfechos teniendo en cuenta las circunstancias del desarrollo del y que no se trata de un tipo de producción en la cual resulte complejo añadir niveles extra.

Bonito en el exterior, menos en el interior

Las imágenes de arte de Mighty No. 9 son realmente bonitas, con unas ilustraciones que aún con la sencillez de los personajes (y su reiteración de los diseños de los héroes de MegaMan) dejan muy buen sabor de boca. Cuando nos metemos en el juego el apartado gráfico pierde un poco de estilo y echamos en falta algo más. Los escenarios es donde más se pierden posibilidades, porque no son ni mucho menos bonitos, faltándoles detalles, elementos que nos hagan vibrar y más colores para reforzar la ambientación. Los grafistas de Capcom eran mucho más imaginativos en este sentido y es algo que en un juego de plataformas y acción en 2D resulta casi tan importante como lo es la jugabilidad.

Por otro lado, hay algunos defectos técnicos que en un juego de esta sencillez no deberían ocurrir. Estamos hablando de una PlayStation 4 (versión que hemos probado) con un juego que podría funcionar al mismo nivel en otros muchos hardware anteriores. Su lanzamiento se retrasó varias veces debido a ello y no parece que al final se haya podido solucionar el problema, al menos no de forma absoluta.

El sonido es el mejor apartado de todo el juego. En la banda sonora, que se puede escuchar en versión normal o retro, oiremos las canciones compuestas por expertos del sector como Manami Matsumae, Ippo Yamada o Takashi Tateishi. En este caso Inafune ha tirado de contactos y amigos para introducir en el proyecto a los compositores que trabajaron en la saga MegaMan y es algo que nos parece estupendo. Los efectos son funcionales y las voces las tenemos en inglés o japonés con subtítulos en castellano, para que juguemos con el audio que prefiramos.

Mighty No. 9 acaba siendo un juego divertido y satisfactorio, pero no tan redondo como podría haber llegado a ser. Con el presupuesto que ha contado, la implicación de Inafune como creador de MegaMan y autor de grandes sagas, y el apoyo del público, se debería haber creado una obra maestra. Nos encantaría decir que es un juego de sobresaliente y que todos deberíais comprarlo, pero nos contentaremos con recomendarlo a los fans del género y a quienes se deleitan con todas las propuestas retro que llegan al mercado. Eso sí, hay que reconocer que la edición física es un lujazo, a buen precio, con regalito, DLC y todo lo que necesitamos para decir “ya tengo Mighty No. 9 después de una laaarga espera”.

Resumen
Mighty No. 9 es un buen título de plataformas y acción, pero que no está a la altura de las expectativas ni del impacto que ha tenido en su fase de desarrollo.
Lo mejor
  • Excelente acompañamiento sonoro
  • Una estupenda edición física
  • Hay que reconocer que es desafiante
Lo peor
  • Le falta chispa
  • La jugabilidad falla en cuestiones básicas
  • Sufre errores gráficos que podrían haberse solucionado
7
Jugabilidad - 8
Gráficos - 6.5
Sonido - 9

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