Abrimos la puerta de nuestra casa encantados de recibir a un nuevo miembro de la familia Resident Evil. Te caerá bien si eres fan de los tres primeros miembros de esta gran familia, pero si eres fácilmente asustadizo te arrepentirás de dejar pasar al verdadero terror, pues este nuevo miembro es, incluso, más terrorífico que los que conocimos antaño. Dad la bienvenida a la familia a Resident Evil 7 biohazard, aunque sentimos adelantaros que no os va a dejar conciliar el sueño.

Y no exageramos, Resident Evil 7 biohazard es la entrega que más miedo da. Capcom por fin escuchó a los fans y, tras la ensalada de tiros que supuso Resident Evil 6, con la séptima entrega decidieron devolvernos el terror multiplicado por diez que en estos últimos años solo nos han ofrecido con las remasterizaciones del remake de Resident Evil y Resident Evil 0. Nos quedamos anonadados cuando comprobamos el nuevo viraje de Capcom en el E3 2016 y cuando probamos la demo lanzada el día del anuncio en PS Store llamada Beginning Hour.

El auténtico Resident Evil

Muchos todavía estaréis confusos asegurando que esto no es un verdadero Resident Evil porque no tiene a los protagonistas habituales de la saga, es en primera persona y no tiene zombis ni enemigos comunes como los infectados de las últimas entregas. Bien, no podíais estás más errados, pues Resident Evil 7 es lo que algún día fue la saga e, incluso, lo que iba a ser. Al fin y al cabo el primer Resident Evil iba a ser en primera persona (no fue por lo dificultoso que era hacerlo así en la primera PlayStation), y usa conceptos que Mikami desechó para Resident Evil 4, como sus particulares enemigos, para los que hay cabida en Resident Evil 7, sin alejarse de la lógica argumental de la saga. En definitiva, Resident Evil 7 posiblemente sea más Resident Evil incluso que los primeros, es lo que en su día tenía que ser y no pudo, manteniendo muchos elementos que estuvieron ahí y tanto nos gustaron, y alejándose kilómetros de lo que muchos nunca quisieron que fuera. Y sobre las conexiones argumentales con el resto de juegos de la saga, solo podemos deciros que las hay, que es el universo que todos conocemos y que lo dejan claro mediante no pocos guiños.

El miedo más natural

Dejando esto claro desde el principio para que le deis la oportunidad que se merece, debéis saber que en Resident Evil 7 biohazard manejamos a un personaje normal y corriente, como tú y como yo, del que apenas sabemos nada más que su nombre, Ethan Winters, y su objetivo al viajar al caserón de los Baker: rescatar a su mujer Mia, que llevaba tres años desaparecida. No importa nada más sobre él, pues solo es el nexo para descubrir nuevas atrocidades biológicas y para que empaticemos con el agobio y el miedo como si fuéramos nosotros mismos. Poco os podemos decir de los primeros compases del juego, pues no os queremos estropear la experiencia, más allá de que son absolutamente absorbentes e intimidantes, además de frenéticos. No entenderéis qué está pasando y, lo que es peor, no sabéis qué puede seguir pasando. Vuestro objetivo al final se convierte en conseguir manteneros vivos en una casa de locos donde os sentiréis continuamente observados y en la que os podrán asaltar en cualquier momento.

Una vez hechas las presentaciones vamos, poco a poco, habituándonos al entorno y las mecánicas, pero nunca perdemos esa inquietud. Nos veremos las caras, como ya sabéis, con Jack Baker (que siempre nos asalta cuerpo a cuerpo) y Marguerite Baker (que nos lanza unos insectos grandes bastante molestos), los dueños de la casa que pululan por los diferentes escenarios que componen el lugar (la propia casa o el invernadero, entre otros) pudiendo enfrentarnos a ellos o huir. Estos enfrentamientos se dividen entre los “normales” en los fragmentos del juego en los que pasean por los pasillos (cada uno de los dos camina por unas partes específicas del entorno) y enfrentamientos en forma de jefes finales. Lucas Baker, el hijo, también tendrá sus momentos, pero quienes más os agobiarán serán sus padres. Que no estén durante todo el juego paseando por la casa y que lo hagan tan solo en zonas y momentos puntuales con cierta frecuencia, sin ser enemigos continuos, no significa que no nos agobiemos, pues, sobre todo al pasarlo por la primera vez, no sabemos en qué momento inesperado pueden aparecer.

Esta entrega juega mucho con el miedo psicológico, algo que el primer Resident Evil también supo hacer y, en menor medida Resident Evil 2, pero que en Resident Evil 3 desapareció casi en su totalidad, a pesar de la presencia de Némesis. En Resident Evil 7, en cambio, cualquier ruido nos altera y cualquier esquina nos pone nerviosos.

Enemigos para todos

Y aunque los Baker tienen todo el protagonismo y no hay zombis, sí hay otro tipo de enemigos muy molestos que ya vimos en la famosa demo, los Holomorfos, seres negros y viscosos que engañan por su movimiento lento, pero que pueden empezar a correr, saltar o atacar con su brazo en cualquier momento. Derrotarlos no es especialmente duro, pues “solo” hay que disparares en la cabeza, como a los zombis, pero los Holomorfos no paran de mover la cabeza y ponen muy, muy nervioso, tanto por su aspecto como por sus movimientos y los ruidos que hacen.

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Sobre El Autor

Kooper
Redactor Senior

Estudiante de Educación Social, presentador del programa de radio Gamezone, amante de los videojuegos desde que tengo uso de razón y ávido lector de manga y novelas de fantasía épica. Adorador de Metal Gear Solid desde que a los ocho años me infiltré en Shadow Moses.

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