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Secret of Mana

Ha habido grandes espadas empuñadas por héroes legendarios que las sacaron de su pedestal con todo tipo de consecuencias tras hacerlo que convirtieron en leyendas largamente recordadas a esos héroes. Al Rey Arturo, Link o Son Gohan se unió hace 25 años Randi, el protagonista de Secret of Mana que, junto a Prim y Popoi tendrá que embarcarse en una aventura por restablecer el flujo del maná.

Este juego de 1993 fue desarrollado por Squaresoft, compañía incontestable en el género RPG por aquellos años, que ya había lanzado previamente una primera entrega para Game Boy con un lío de nombres importante según la región: Mystic Quest, Seiken Densetsu: Final Fantasy Gaiden y Final Fantasy Adventure fueron sus nombres en Europa, Japón y Estados Unidos, respectivamente. Y, como veis, no desaprovecharon el tirón de la saga estrella de la compañía, aunque poco o nada tenía que ver con su mundo. La secuela, Secret of Mana, sí compartía mundo y comenzaba a forjar su propia historia lejos de la de Final Fantasy, llegando, además, a la gran Super Nintendo. Tan importante fue el juego y tantas críticas positivas cosechó, que se incluyó entre los 21 juegos de SNES Mini, nada menos.

Uno de los grandes clásicos de los 16 bits

Y aquí estamos ahora, con un remake anunciado en agosto de 2017 para PS4, PC y PlayStation Vita, que mantiene la esencia del juego original, pero con un completo lavado de cara. Para empezar, hay que remarcar que el juego es el mismo, en esencia. Si te lo pasaste en su día y tienes buena memoria recordarás todo y comprobarás que los enemigos, los caminos y secretos están donde debiera estar, lo cual es un gran acierto.

Comenzamos, tras sacar la espada, aprendiendo a jugar luchando contra enemigos menores antes de llegar a nuestro pueblo, de donde somos desterrados tras derrotar al primer jefe final. Se nos ha encomendado la misión de recorrer el mundo consiguiendo unas semillas de maná para mejorar nuestra espada, imprescindibles para resolver el desaguisado. Aunque también podemos empuñar otras armas como lanzas, látigos o hachas que, al usarlas, suben de nivel. También tenemos la posibilidad de lanzar hechizos de apoyo u ofensivos con Prim y Popoi.

Fantasía al estilo Square Enix

En el mundo de Secret of Mana predomina el verdor, pero no faltan las zonas áridas, nevadas o cavernas en las que enfrentarnos a variados monstruos que, más que amenazantes, resultan monos en su gran mayoría. Algo que os puede llevar a engaño, pues los dichosos monstruos son peligrosos y os pueden eliminar fácilmente si se os juntan varios en pantalla, incluso con los dos personajes que te acompañan durante toda tu aventura y que pueden controlar otras dos personas; algo recomendable, pues la IA a veces nos juega malas pasadas y se quedan lejos de ti o atascados en alguna parte del escenario, lo cual resulta frustrante. Al menos podemos configurar las órdenes que deben seguir al estilo Final Fantasy XII.

Los enemigos son fáciles de acorralar a golpes, pero a nada que deis dos golpes seguidos vuestra barra de resistencia baja y vuestro daño será mínimo, por lo que es importante alejarse para recuperarse tras un estoque o dos, algo que también estaba en el juego original y que otorga al juego una mayor complejidad, diferenciándolo de otros Action-RPG o de la saga Zelda, a la que siempre ha recordado. Otro problema al asestar varios golpes seguidos a los enemigos es el lag que muestran, reaccionando tardíamente al encadenamiento de golpes. Un defecto de este remake que, junto al fallo de la IA de nuestros compañeros, es el error que más molesta con diferencia. Y sí, decimos “otros” porque no son los únicos errores, pues el juego ha sufrido crasheos que se han corregido mediante parche. Nosotros ya no hemos tenido ningún problema más allá de los comentados.

Novedades para el renacer del juego

Hay unas cuantas novedades, y aunque no todas nos convencen hay otras que ofrecen al juego una nueva dimensionalidad, y nunca mejor dicho, pues ahora podemos atacar en cualquier dirección en 360º, y no sólo arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda como en el original. Además, se han añadido escenas nuevas cuando los personajes van a dormir a una posada para recuperar salud o resucitar. Son escenas que no aportan nada a la trama, pero nos ofrecen momentos divertidos en los que los tres protagonistas interactúan, conociéndose mejor entre ellos y ayudando a que los jugadores empaticemos más con los tres.

Otra novedad que nos ha encantado ha sido el minimapa, pues no es un minimapa cualquiera, sino uno hecho en base a los sprites originales del juego de 16 bits que llegó a Super Nintendo. Poder ver los escenarios tal y como eran en el juego original mientras miramos el minimapa es todo un acierto de este remake.

Otras novedades facilitan la experiencia del juego para los menos experimentados, pues ahora podemos elegir el límite de ítems (pociones y demás familia) que podemos llevar con nosotros. El límite en el juego original era de cuatro (una cantidad que se podía quedar escasa), mientras que ahora podemos aumentar esa cantidad a 8 o incluso a 12. Hay más facilidades, como poder crear accesos rápidos permitiéndonos usar un caramelo, por ejemplo, con pulsar un gatillo sin tener que pasar por los farragosos menús del juego que os harán fácilmente desechar un objeto sin querer o girar la rueda (es un menú circular) más veces de las deseadas porque al volver de un menú al menú general vuelve al punto de partida del menú, no adaptándose a los movimientos del jugador para que todo sea más rápido e intuitivo.

Otros defectos, como que las armas y armaduras en la tienda no te muestren estadísticas para comparar con las que ya tienes y decidir si te interesa comprarlas ya estaban en el juego original, así que tampoco nos cebaremos.

Y si seguimos con las novedades y sus errores, podemos mencionar la inclusión de escenas que mantienen las conversaciones y hechos que se presentaron en el juego original, pero mediante cinemáticas en las que vemos a los personajes de cerca. ¿Cuál es el problema? Que las animaciones son simplillas y, al hablar, los personajes ni siquiera mueven la boca, lo que desemboca en un resultado bastante feote.

Estas cinemáticas están hechas con el mismo motor del juego, uno totalmente renovado que se aleja de los sprites de antaño para ofrecernos modelos en 3D que, tras el cambio, no lucen tan bien. Visualmente el juego es simplote y, con este aspecto remozado, peca de diseños genéricos que no nos han entusiasmado. Y, si ya los enemigos en SNES no tenían aspecto amenazador, ahora algunos parecen peluchitos achuchables.

Tampoco se ha hecho un buen trabajo con las transiciones de escenario, pues antes de llegar al límite de la pantalla nos trasladamos al escenario de al lado, por lo que en un combate no podéis moveros más de la cuenta, aunque creáis que tenéis margen, si no queréis salir del escenario y que los enemigos reaparezcan. Lo mejor es el diseño de escenarios, que mantienen la esencia de SNES y entran por los ojos. Pero, desde luego, el remake más que para PS4 y PC parece hecho para Nintendo 3DS.

Mejor trabajo se ha hecho con la música, renovada pero manteniendo la esencia de sus acordes y ofreciendo la posibilidad de cambiar a la original. Como novedad nos llega con voces, tanto en japonés como inglés, aunque el doblaje en inglés es regularcillo, mientras que el japonés sí está a la altura. También es de agradecer, y uno de los mayores atractivos del remake para nosotros, que el juego llegue traducido al castellano, algo que no pasó con el original de SNES.

La esencia del clásico adaptada a la actualidad

El remake de Secret of Mana para PlayStation 4 y demás plataformas dista mucho de ser un remake perfecto por culpa de errores que se podían haber pulido a tiempo y decisiones de diseño que no mejoran el producto original, sino todo lo contrario. No obstante, tiene sus aciertos y, ante todo, mantiene la esencia del original gracias a unos escenarios calcados, unos diálogos intactos (con algún añadido que se agradece) y la misma historia. Todo un “regalo” para los fans del juego original que quieran redescubrir el juego y revivir sus recuerdos con otros ojos y una oportunidad para los nuevos jugadores que quieran acercarse a este mítico juego de la antigua Squaresoft. Una pena que ni los antiguos jugadores ni los nuevos quedarán del todo satisfechos, pues el juego no ha envejecido especialmente bien (problema, sobre todo, para los novatos), pero muchos de los cambios empeoran algunos elementos (algo que ni los veteranos perdonarán).

Secret of Mana es como Camilo Sesto, intenta rejuvenecer a base de botox y sólo consigue empeorar y hacer añorar al antiguo, pero, bromas aparte, y para ser justos, tampoco es el horror que algunos predican y no tan chapucero como lo que hicieron con Chrono Trigger en PC. Hay buenas intenciones y hasta buenas decisiones más allá de los errores. Si te gustan los Action-RPG añejos seguro que disfrutas de Secret of Mana. Y si no tienes el original o una Super Nintendo Mini es una buena oportunidad y alternativa para jugarlo.

Resumen
Dale una oportunidad si le tienes ganas y no puedes disfrutar del original. Mantiene gran parte de la esencia del Secret of Mana de Super Nintendo y es divertido y desafiante, a pesar de algunos errores y los gráficos simplotes.
Lo mejor
  • Mantiene lo elemental del original: historia, diálogos, mapas, música, duración (unas 15h)... Si lo jugaste en su día verás que todo está en su sitio.
  • Llega traducido al español.
  • Algunas novedades son acertadas, como el minimapa con los escenarios originales, los diálogos extra, los accesos directos o la posibilidad de llevar más objetos acumulados.
Lo peor
  • Los gráficos no están al nivel de un remake de PS4, más bien parece pensado para 3DS.
  • Que los labios de los personajes no se muevan al hablar en las escenas y los fallos como cierto lag de los enemigos al reaccionar a nuestros golpes.
  • El doblaje inglés no está a la altura del audio japonés.
7.0
Jugabilidad - 7.1
Gráficos - 6.2
Sonido - 7
Duración - 8
Historia - 6

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