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Toukiden 2

Pasito a pasito Toukiden se está convirtiendo en una franquicia de peso en el catálogo de Koei Tecmo. Desde su debut en 2013 hemos visto que se trata de una saga adictiva y de gran potencial, un digno competidor del entorno Monster Hunter al cual por volumen de ventas prácticamente no puede ni soplar. Pero es lógico que un género como el de la cacería de monstruos no tenga únicamente un líder como el juego de Capcom, sino que estamos habituados a que haya otros títulos pegando fuerte a su alrededor. Capcom intentó algo parecido con Dragons Dogma, pero aunque lo intentaron parece que a largo plazo su relevancia ha sido mucho menor que la de Toukiden. El juego de Koei Tecmo tiene un estilo muy nipón que nos encanta y dispone de grandes dosis de fan service para todos los gustos (desde la variedad de diseños hasta la presencia de personajes históricos).

Después de Toukiden llegó Toukiden Kiwami y ahora ya tenemos la secuela entre manos, una segunda entrega en toda regla que mejora lo visto en el primer episodio y ofrece una gran cantidad de contenido. Con ella es fácil invertir horas y horas de rejugabilidad llevando a cabo cacerías y expandiendo nuestra presencia en un mundo de fantasía medieval donde la originalidad de los enemigos es enorme.

Todavía hay demonios que cazar

El juego tiene voces en japonés y subtítulos en inglés, así que tenéis que sacarle brillo al diccionario para entender las bases argumentales. Porque sí, la lucha contra los demonios es lo que mola, pero al grueso de los usuarios les interesa saber porqué está pasando todo lo que está pasando. No es que la historia sea apasionante, pero se ha escrito un buen guion para continuar con los acontecimientos de la primera entrega. Salvar al mundo, luchar contra demonios, aplacar alguna que otra revuelta inesperada entre los demonios… vais a tener que preocuparos por algo más que por eliminar enemigos de forma constante. Lo interesante es que algunos de los factores vinculados al argumento acaban derivando también en el desarrollo de la partida. Por ejemplo, se incorpora la presencia de la Demon Hand. Esta poderosa herramienta mágica nos permitirá luchar contra los demonios y tendrá un papel crucial en el desarrollo de la partida.

Con este tipo de añadidos se sigue dando al juego esa ambientación épica-mágica que florece en las mejores propuestas vinculadas a los secretos más singulares del folclore japonés. Más de uno se sentirá luchando con la Demon Hand como el protagonista de Onimusha cuando recibe el guantelete para combatir a los demonios (que a fin de cuentas vienen a ser parientes lejanos entre los juegos). La Demon Hand la podemos utilizar en los enfrentamientos y también nos sirve mientras nos estamos moviendo por los escenarios. Aporta mucho dinamismo porque nos permite movernos de una forma alternativa y muy completa, siendo algo que echaremos de menos cuando dentro de un tiempo nos apetezca rejugar el primer Toukiden.

Pero la mano del demonio no será el único recurso que tendremos a nuestra disposición durante los enfrentamientos. El equipo de desarrollo ha tenido otras buenas ideas con las que complacernos, aunque cuando llevamos un rato probando las nuevas armas nos da esa sensación de “¿y cómo podía ser que no estuvieran incluidas antes?”. Nos referimos, por ejemplo, al látigo, con el cual tenemos una velocidad de movimientos que nos encanta. Nosotros somos mucho de usar este tipo de arma en otros juegos similares y nos ha encantado verlo en acción. Además tenemos todo lo incluido en el primer Toukiden y un enorme sistema de personalización que nos permitirá darle a nuestro héroe el estilo que prefiramos de una forma precisa.

Más mundo abierto que nunca

A un juego como este le tienes que dar un entorno muy abierto para que pueda alcanzar su máximo potencial. Eso es algo que han demostrado los juegos de mayor éxito y que siempre resulta casi obligatorio salvo que seas Capcom y lances entregas de Monster Hunter, porque esas triunfan tanto de una forma como de otra. Lo que Koei Tecmo ha hecho ha sido crear un mundo abierto, pero no tan abierto como para que nos agobiemos con un escenario gigantesco a nuestro alrededor. Sí es suficientemente grande, pero se irá desgranando a medida que progresemos y que luchemos por eliminar el miasma que cubre los escenarios. Es un buen añadido para conseguir que la experiencia de la partida no sea tan de ir y volver a realizar cacerías y misiones, algo que ya está quedando un poco caduco entre usuarios que buscan siempre esa sensación de inmersión añadida.

Mientras nos movemos por los escenarios, reclutamos aliados y nos hacemos con personajes que lucharán a nuestro lado y aprendemos a invocar a onis derrotados, iremos realizando misiones con personajes NPC que estarán ansiosos por recibir un poco de ayuda. Nosotros, por supuesto, encantados de hacerlo. Este es un título al que le podéis dedicar fácilmente 50 horas sin despeinaros y todavía teniendo diversión para rato, así que cada vez que os den una misión secundaria haréis una fiesta (bueno, no es para tanto).

Otros dos aspectos fundamentales de Toukiden también vuelven a la acción. Nosotros somos unos enamorados de las mitama, las almas de héroes de leyenda que nos apoyarán en la batalla y que nos harán tener esa conexión añadida con la historia del Japón de los mejores cuentos. El otro gran aspecto son los Tenko, que requerirán de toda vuestra atención para que se acaben convirtiendo en aliados muy beneficiosos para los jugadores. El equipo de desarrollo se ha volcado mucho con ellos y algunos detalles realmente adorables que os harán prestarle mucha atención a cada uno cuando aparezcan.

Derrotando onis sin parar

Con Toukiden 2 tenemos también opciones para disfrutar en compañía, porque ya se sabe que los juegos de cacería necesitan que los jugadores tengan alguna forma de conectarse entre sí. Esto no significa que el modo campaña no se disfrute de forma individual y son muchos los jugadores que prefieren ir “a su aire” que compartirlo todo con otros usuarios. Eso lo dejamos en vuestra mano. Combatir en grupo tiene un buen feeling especial y hay opciones añadidas que nos ayudan a que tengamos más ganas de cruzarnos con otros usuarios. Nos ha gustado mucho el sistema por el cual podemos hacer donaciones a otros usuarios de forma que nosotros también consigamos algo a cambio. No es que sea una donación muy desinteresada, pero es un sistema curioso. Lo que haremos será dejar un objeto en un relicario que otro jugador podrá “saquear” y recibir por ese gesto un objeto del mismo valor.

El estilo visual es puro de lo que hemos visto antes en Toukiden, el diseño de personajes nos encanta y el nivel de personalización también. Es de agradecer que el editor no sea muy mojigato y podamos crear héroes con las características que más nos gusten y una amplia selección de opciones. El diseño de los oni es brutal y se ha trabajado para que haya algunos de un tamaño gigantesco (usaremos la Demon Hand para ir a por ellos y sentirnos como si lucháramos contra titanes), destacando de nuevo el estupendo estilo artístico. Las armas, el dinamismo del sistema de combate y la representación de las mitama también brillan de forma estupenda.

No es tan poderoso gráficamente como otras propuestas de estos tiempos, pero es Toukiden 2 y nos hemos encontrado justamente con lo que esperábamos, ni más ni menos. Los usuarios que ya hayan probado la demo sabrán lo que se van a encontrar sumado a una enorme profundidad y largas horas de diversión. Por nuestra parte podemos decir que larga vida a Toukiden y que esperamos que siga muchos años como saga activa en el catálogo de Koei Tecmo.

Resumen
Toukiden 2 es una secuela perfecta que muestra claramente cómo se puede mejorar el juego con nuevas ideas y una mayor profundidad.
Lo mejor
  • Enorme, pero sin hacerse tedioso
  • El mimo puesto en la representación de épocas, personajes y enemigos
  • Los añadidos de la jugabilidad en los combates (la Demon Hand)
Lo peor
  • Algunos problemas con los subtítulos (y están en inglés)
  • Gráficos mejorables
8.0
Jugabilidad - 8.5
Gráficos - 8
Sonido - 7.8

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