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A.O.T. Wings of Freedom – Impresiones

Hombres y mujeres desnudos corriendo a toda prisa de la forma más rara posible y llenándolo todo de sangre, mucha sangre, nos reciben en A.O.T. Wings of Freedom, el que será el primer juego para consola de sobremesa basado en el famoso manga y anime Attack on Titan (Shingeki no Kyojin). Hace unos días tuvimos la ocasión de probarlo en las oficinas de Koch Media y os traemos unas impresiones titánicas con las que hemos podido tener un primer contacto con el juego, que adapta los sucesos acontecidos en la primera temporada.

Lucha a muerte con los titanes

La versión que pudimos probar comienza con el siempre recomendable tutorial que, a lo largo de un pequeño circuito, nos permitirá probar de primera mano el funcionamiento del dispositivo de maniobras tridimensionales, todo esto dentro de la piel Eren, el protagonista principal. Después de sentirnos como parientes medievales y japoneses de Spider-Man durante un rato llegaremos a una zona boscosa plagada de numerosos y gigantescos titanes de madera. Una buena noticia (que sean de madera), porque aunque los controles son relativamente sencillos, con un botón para saltar, otro para las maniobras tridimensionales y otro para atacar, los movimientos requerirán de una mínima destreza que en este momento nos inculcarán. Esta fase está diseñada para indicarnos cómo aprovecharnos del terreno para derrotar a nuestros gigantescos enemigos y gestionar los recursos, de los que no dispondremos de manera ilimitada, si no que tendremos que relacionarnos con los NPCs de nuestro equipo que nos vayamos encontrando para recargar el gas que permite movernos, y como veremos más tarde, curarnos.

A combatir con Mikasa

Posteriormente nos pusieron en el lugar de Mikasa para jugar una fase de combate real. De pronto nos encontraremos en una ciudad plagada de titanes a los cuales tendremos que enfrentarnos, intentando evitar que maten a civiles y a nuestros compañeros. Todo esto ayudados de un pequeño mapa presente en todo momento que nos indicará nuestra posición, así como la de enemigos y aliados en un entorno cercano. Aquí pudimos por fin disfrutar de lo que será el juego en sí, un número muy amplio de titanes que, quizás por ser una fase temprana en el juego, no tienen una gran IA, pero que compensan con persistencia (tal y como ocurre en la obra original). Pese a ello, si se decide por obviar el tutorial lo pasaremos realmente mal. A estos enemigos los podremos neutralizar de diferentes maneras según su tamaño, con los pequeños bastara de un ‘simple’ tajo en la nuca, mientras que para los más grandes la estrategia optima pasará por debilitarles de otras maneras, como desmembrarles, para conseguir que caigan al suelo y así poder matarles con mayor facilidad. Una vez derrotado un número considerable de estos, ya sea de una manera u otra, nos encontramos con un pequeño boss, el cual tras vencerlo dará final a la fase.

¿Quieres ser un titán?

Finalmente nos permitieron jugar una pequeña fase en la que poniéndonos en la piel de un titán tendremos que ir derrotando enemigos mientras destrozamos todo lo que nos encontramos por delante. Lo hacemos de forma bastante espectacular, teniendo éste una jugabilidad radicalmente distinta pero sencilla, intuitiva, y divertida, pareciéndose más al típico Musou en el que estamos nosotros solos contra una multitud de enemigos. Contaremos con ataques típicos, como puñetazos y patadas, agarres y un ataque especial, facilitándonos enormemente el asesinato de nuestros homónimos más pequeños.

Un buen primer contacto

Esta demostración nos ha dejado buenas sensación en varios puntos. Para empezar, nuestro personaje irá manchándose de sangre según vayamos cortando miembros o nos vayan atacando, lo cual es un buen detalle visual. La interacción con el escenario está bien realizada. No podremos sostenernos en el aire si no hay ningún sitio donde enganchar los arneses, y éste se destruirá cuando los titanes lo golpeen, de forma exagerada cuando nosotros lo seamos. Ademas, la versión que probamos, la de PlayStation 4, no mostró en ningún momento ralentizaciones. Cosa de agradecer dado el tamaño de los escenarios, los cuales se veían completos en todo momento, y al gran número de enemigos que pueden hacer aparición en pantalla. También cabe mencionar la enorme velocidad a la que transcurre todo, y es que como se suele decir, si parpadeas, te lo pierdes.

Al margen de la jugabilidad nos encontramos con otros factores importantes: el más que excelente apartado gráfico, y es que aunque nos indicaron que la televisión en la cual jugábamos no tenía la capacidad para mostrar el juego como debía ser, este se veía espectacular. Y el hecho de que el juego conserve las voces originales en japonés a pesar de estar en inglés, algo que por lo que nos indicaron es poco probable que cambie, pero que no supone un reto en absoluto. El lanzamiento de A.O.T. Wings of Freedom se producirá el 26 de agosto tanto en PlayStation 4 como en Xbox One, contando en la consola de Sony con una Treasure Box para los más fans.

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