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Kingdom Come Deliverance – Impresiones

Recientemente hemos tenido el placer de desplazarnos a las oficinas de Koch Media (tan majos como siempre) para hablar con Tobias Stolz-Zwilling, uno de los implicados en Kingdom Come Deliverance, un nuevo juego de rol medieval que llegará en 2017.

Todo comienza con una cerveza

La presentación comienza con un pequeño trailer que nos muestra el rendimiento gráfico, así como diversos emplazamientos y el detalle de estos y de los personajes, no sin antes avisarnos de que todo lo que estábamos viendo pertenece a una versión alpha, con sus posibles modificaciones posteriores. Una vez concluido esto nos ponen en situación: nosotros encarnaremos a Henry, el hijo de un herrero en la Bohemia de 1403, en quizás la peor época posible para vivir allí. El gameplay comienza, pero no en nuestras manos, dado que fue nuestro anfitrión quien se encargó de darnos un primer paseo por el pueblo en el cual reside nuestro personaje, Skalitz. Allí nuestro padre nos encargará la primera misión: ir a buscarle una cerveza, y para tan ardua tarea tendremos que ir a cobrarnos la deuda de uno de nuestros vecinos.

Una vez desplazados hasta allí conversaremos con él. Los diálogos se basan en un sistema de árbol, o de múltiples respuestas, donde además se nos marcan aquellas que, o bien no podremos dar por lo que implican, o nos llevan con gran seguridad a un combate. Este último punto es importante, y es que casi cualquier diálogo con alguien puede terminar así, siendo siempre la ultima opción pero la que probablemente veamos cumplida. Pero volvamos a la partida… nuestro cariñoso acreedor no razonó a ninguna de nuestras peticiones, así pues se alzaron los puños y se dispuso a combatir. Estos enfrentamientos se realizan en primera persona, al igual que el resto del juego, y se basan en la búsqueda de puntos débiles del enemigo, que por supuesto dependerán de nuestro armamento y de su armadura, principalmente lo segundo. Sin embargo, ambos somos en este caso personas normales, y como ya hemos comentado antes, nuestras armas se reducen a nuestros puños, y la armadura a la ropa de lana que llevan los personajes, así que en este caso todo se realiza con mucha facilidad.

Aunque esto no debe ser así, nos dice Tobias que el combate está programado en una dificultad alta para que lo perdamos, pero al haber jugado bastante al título le resultó sencillo. Una vez concluido esto el personaje nos pide que para saldar su deuda entremos en su casa y cojamos lo que queramos. De nuevo este punto es importante, pues si un NPC nos ve entrar en su casa, o en sus aposentos, sin su permiso nos atacará, y nuestra reputación descenderá. ¿Qué es nuestra reputación? Más adelante lo contamos.

Seguimos en nuestra misión

Continuando con el devenir de los acontecimientos tenemos varias cosas que hemos recogido, pero seguimos sin dinero, así que debemos ir a venderlas. ¿A dónde? Pues al comerciante del pueblo. Por lo que pudimos ver, la venta de objetos se basa de nuevo en nuestra reputación con el mercader, pues cuanto más alta sea más podremos regatearle el precio. Sí, has oído bien, las ganancias obtenidas se deciden a base de regatear, pero con mucho cuidado eso sí, pues si ponemos a prueba la paciencia de la otra parte conseguiremos que nos mande a paseo y que no quiera volver a saber nada de nosotros, lo cual por su puesto sería una desgracia.

Finalmente con el dinero en nuestro poder pudimos ir a realizar nuestro encargo, pero una vez lleguemos allí nos encontraremos con un pequeño percance. Cerca de donde estamos hay dos grupos de personas, unos alemanes, y unos vecinos del pueblo. El problema reside en que los primeros están hablando de que el rey Wenceslao IV, nuestro rey en el juego, no les cae muy allá, y que prefieren a su hermano menor. Estas palabras ofenden a nuestros vecinos, que nos piden que nos unamos a ellos en un pequeño saqueo en la casa de los otros. Esto abre por supuesto un nuevo árbol de posibilidades, podemos ayudarles si queremos, y hacernos con varios objetos en su casa, los cuales por desgracia no se podrán vender, declinar la oferta, o decirles que lo haréis cuando acabéis el encargo.

Quizás nosotros hubiésemos elegido otra cosa, pero el encargado del control rechazó el plan, lo cual en verdad fue un acierto. Y es que esto ilustra parte de la gracia del juego, los NPCs no se ven frenados por nuestra negativa y siguen adelante con su misión, dándoles igual lo que hagamos o dejemos de hacer, aunque si les acompañamos se nos preguntará si hemos cambiado de opinión. En palabras de nuestro conferenciante, esto se reduce a algo muy sencillo, no somos superhéroes en el videojuego, sino uno más.

Un conflicto histórico

Esto será muy importante a nivel de desarrollo, dado que cuando los acontecimientos nos lleven a cierto punto la historia no se decidirá por la aparición de Henry. Kingdom Come Deliverance está ambientando en la guerra sucedida en Bohemia en el siglo XV cuando el rey Wenceslao IV fue secuestrado por su medio hermano Segismundo, invadiendo ademas el país. Esto es un hecho histórico, y nada de lo que podamos hacer durante el juego decidirá la victoria de uno u otro de los bandos.

¿Entonces qué? Esta realidad no cambia nada, simplemente nos da un marco histórico que los desarrolladores se han encargado de plasmar en el título, para que no todo sea falso y fantasioso, sino todo lo contrario, lo más realista posible. El ultimo punto se nos comenta mientras se juega la parte final del gameplay, puntos como las distintas habilidades que vayamos obteniendo se irán decidiendo en base a nuestras acciones y a nuestro entrenamiento. No subiremos de nivel al combatir enemigos, sino al realizar quest, y por supuesto no aumentaremos todos los atributos de golpe, dado que solo lo harán aquellos que estuvieron implicados en nuestra misión.

Volviendo al juego apenas nos queda realizar un par de cosas antes de llevarle a nuestro padre el encargo, eso sí, teniendo cuidado de no tardar mucho o la cerveza se calentaría. Y una vez concluido esto, una serie de cinemáticas dan fin a la sesión de juego, no sin antes mostrarnos el peculiar sistema de guardado, basado en el consumo de bebidas alcohólicas, las cuales nos podrán subir alguna característica temporalmente, pero que con un consumo elevado nos producirán más mal que bien.

Y acabamos con la reputación

Una vez finalizada la parte referente al gameplay comentaremos el punto que antes hemos dejado en el aire: la reputación. Por lo que se nos ha explicado ésta funciona más o menos igual que podría hacerlo en el mundo real, véase, según vayamos haciendo según qué cosas la idea que tienen los NPCs de nosotros puede cambiar, y esto se refleja en cosas como que al intentar volver a un pueblo en el que hayas robado te ataquen, o que un comerciante no quiera tratar nunca más contigo por que recuerda que en su momento intentaste estafarle. En general nuestras acciones serán importantes, según cómo tratemos con el resto de personajes después tendremos la oportunidad de realizar distintas quest secundarias. Esto por supuesto no afectará en ningún modo a la presencia de las misiones principales, pero si en la forma de llevarlas a cabo, pues por ejemplo, en el caso anterior, el de la cerveza, podemos no ganar el combate y entonces tendremos que volver con la cabeza gacha a pedir el dinero para continuar.

El lanzamiento de Kingdom Come Deliverance está previsto para un momento no determinado a lo largo de 2017 y su duración se estima en más de 50 horas, constituyendo las misiones principales la mitad de este tiempo. Apreciamos en él un RPG distinto, descrito por los desarrolladores como un Dungeon & no Dragons, que intenta salirse de lo común centrándose en el realismo en todos los niveles posibles.

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