Dragon Ball en los videojuegos (1ª parte)

Dragon Ball aterrizó en nuestras vidas como lo haría Goku en la Tierra siendo tan solo un crío, dispuesto a convertirse en algo muy grande y a marcar nuestros corazones para siempre como marcó los de sus amigos. Desde finales de los 80 hasta 1996 disfrutábamos con las aventuras y los combates de Goku y cia, e incluso tras terminar la serie muchos fuimos los que todavía disfrutábamos de ella de una u otra forma: releyendo el manga, viendo de nuevo el anime, jugando con figuritas, lanzando Kames entre los amigos y, por supuesto, jugando a todos los videojuegos de la franquicia que podíamos.

Dragon Ball Z Poster

Es en este sector, en el de los videojuegos, es en el que más vivo se ha mantenido en los últimos años, aunque con los últimos juegos estaba pasando un bache importante por la excesiva repetición de la formula que había tenido éxito en PlayStation 2. Pero un día se obró el milagro. Tras disfrutar de la remasterización de la serie (sí, los videojuegos no son los únicos que “sufren” las remasterizaciones), llamada Dragon Ball Kai (que venía a ser Dragon Ball Z con mejor calidad, sin relleno y con censura), apareció la primera película canon, Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses, a la que le siguió una segunda también canónica y que funcionaba como continuación, Dragon Ball Z: La Resurrección de F.

Y entonces llegó el cataclismo, una nueva serie ambientada después del final de Dragon Ball Z y olvidándose de GT comenzaba a emitirse en las televisiones japonesas, al tiempo que los capítulos del manga se publicaban mes a mes (y con varios cambios respecto al anime) en la V-Jump, una revista japonesa mensual sobre videojuegos en la que también se publican algunas historias. El guión de esta nueva serie, que ha sido denominada Dragon Ball Super, corre a cargo de Akira Toriyama (no como GT) y los dibujos de su sucesor (aunque los diseños también son de Tori).

Como veis, parece que alguien hubiese reunido las 7 bolas de dragón y pedido al todopoderoso dragón Shenron que Dragon Ball resucite tanto en televisión como en papel y viviese el inicio de una posible segunda edad dorada (o tercera) en los videojuegos. Pero, ahora que ya conocemos la situación actual y el motivo por el que Dragon Ball se ha vuelto a poner (más) de moda ¿qué os parece si hacemos un buen repaso a los videojuegos sobre esta gran franquicia y comprobamos lo que ha evolucionado desde los 80 hasta la actualidad?

El primer videojuego creado sobre Dragon Ball no salió de Japón, donde fue lanzado en septiembre de 1986 (momento en el que acababa de emitirse en Japón el 21º Torneo de Artes Marciales) para la Super Casette Video con el nombre Dragon Ball: Dragon Daihikyo. En él manejábamos a Goku montado en su nube Kinton esquivando y golpeando con nuestro bastón mágico (que más bien parecía un churro rojo) a todo bicho viviente que apareciese en pantalla y haciendo uso de power-ups basados en personajes como Bulma o Puar que nos daba diferentes ventajas. Si cogíamos el de Muten Roshi entrábamos en una secuencia en 2D en el que luchábamos contra él. Los gráficos, evidentemente, eran simplotes, pero también hay que decir que eran llamativos por usar colores muy vivos.

El segundo juego también salió en 1986, pero esta vez también se dejo ver por Norteamérica y Europa, aunque eso si, varios años más tarde. Su nombre era Dragon Ball: Shenron No Nazo, y en él teníamos que controlar a Goku en busca de las bolas de dragón conociendo a personajes como Bulma, Oolong, Yamcha o Pilaf por el camino. Y no creáis que encontrar las bolas de dragón era una tarea que funcionaba solo como excusa argumental, pues en dos ocasiones las reuníamos y podíamos pedir diferentes deseos como power ups, revivir escenas o saltar niveles. La historia abarcaba desde el inicio de la serie hasta la temporada en la que entraba en juego el ejército de la Red Ribbon (parte de la serie que se acababa de emitir en ese momento en Japón). Gráficamente nos recuerda mucho al primer Zelda, con escenarios laberínticos llenos de enemigos que vemos en perspectiva cenital, aunque también tenía fases en 2D como el segundo Zelda. Fue el primer Dragon Ball que salió para la NES, aunque a Norteamérica llegó en 1988 con el nombre Dragon Power, una portada diferente y hasta elementos modificados en el propio juego, como el aspecto de los personajes o los items (adiós a las braguitas). En Europa apareció también en 1988 llamado simplemente Dragon Ball.

Más adelante se crearon varios juegos de Dragon Ball basados en un sistema de cartas exclusivos de Japón, siendo el primero de ellos Dragon Ball: Daimaô Fukkatsu, lanzado en agosto de 1988, que funcionaba como una continuación de Shenron No Nazo a pesar de tener un sistema de juego totalmente diferente, pues narraba los acontecimientos de la llegada de Piccolo Daimaô, aunque también usaba elementos y personajes anteriores como Pilaf y sus secuaces, A-8 e incluso personajes de Dr. Slump como Arale (en el momento en el que el juego salió a la venta ya se había emitido la temporada de Piccolo Daimaô). Durante el juego nos limitábamos a elegir el camino que tomamos en los niveles desde cuadros de texto, utilizando cartas generadas al azar cuando entrábamos en un combate.

Con este mismo sistema de cartas saldrían varios juegos exclusivamente en territorio japonés, empezando por Dragon Ball 3: Goku Den que llegó en octubre de 1989. Contaba toda la historia de Goku, desde el principio hasta la pelea contra Raditz, siendo jugable por primera vez en un videojuego también la temporada de Piccolo Junior y controlando a Goku por un mapa/tablero.

Dragon Ball Z Kyoshu! Saiyan, también de cartas (aunque la estética era la de un juego de luchas, sin imágenes estáticas para mostrar la batalla como en los anteriores), fue el primer juego con Goku adulto en el que vivíamos los primeros acontecimientos de Dragon Ball Z desde la llegada de Raditz hasta la de Vegeta y Nappa y su posterior derrota. Esta entrega permitía controlar a otros personajes como Piccolo, Yamcha o Krilin e incluía los acontecimientos de la película Dead Zone, conocida en España como Devuélveme a mi Gohan (la de Garlic Jr.). Este juego llegó en octubre de 1990, cuando en el anime ya estaban combatiendo contra Freezer.

Dragon Ball Z II: Gekishin Freezer, que como os podéis imaginar abarcaba la saga de Freezer, llegó en agosto de 1991 (cuando la saga de Freezer estaba en su momento álgido, a punto de finalizar) y era prácticamente idéntico a Dragon Ball Z Kyoshu! Saiyan.

En enero de 1992 salió en Super Nintendo una colección de estos dos primeros juegos de la saga Z llamada Dragon Ball Z: Super Saiyan Densetsu.

Dragon Ball Z III: Ressen Jinzoningen llegó a NES el 7 de agosto de 1992 (un día antes de que naciese un servidor, tenía que decirlo). En ese momento la serie de televisión iba por la temporada de Célula, cuando todavía iba detrás de los androides, mientras que el juego nos volvía a hacer partícipes de la saga de Freezer e introducía la saga de Célula hasta la lucha entre Piccolo y Célula en su primera fase. Además, este título incluía los acontecimientos y personajes de la película Los mejores rivales (Cooler’s Revenge en USA).

Ya en diciembre de 1992, cuando todavía no había terminado la temporada de Célula en televisión, salió el primer juego de Dragon Ball de luchas y el primer Budokai Tenkaichi. No, no nos hemos saltado más de una década de juegos de la franquicia, es que el primer juego de luchas se llamaba así, bueno, su nombre completo era Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi Gekitô. Además, fue pionero en otra cosa, ya hacía uso del sistema “amiibo”. Vaaaale, no eran amiibos, claro, pero el juego hacía usó de códigos que se vendían por separado para jugar con diferentes personajes (28, una cifra nada desdeñable para la época). No tenía menú de selección de personajes, por lo que para tenerlos todos necesitabas gastarte la propina en códigos de barras que debías pasar por un lector de la NES. Por todo esto, este juego de la saga es una pieza única (aunque no tan conocida como otros), que salió solo en Japón.

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Sobre El Autor

Kooper
Redactor Senior

Estudiante de Educación Social, presentador del programa de radio Gamezone, amante de los videojuegos desde que tengo uso de razón y ávido lector de manga y novelas de fantasía épica. Adorador de Metal Gear Solid desde que a los ocho años me infiltré en Shadow Moses.

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