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Akihabara, ¿sigue siendo el paraíso de los otakus?

En los últimos años se ha extendido una idea bastante polémica en la red, al menos entre los occidentales: Akihabara ya no es el paraíso que era en el pasado. Hay una serie de comentarios y pensamientos generalizados que están afectando a la imagen de una de las zonas más fantásticas de Tokio en cuanto a su consumo por parte del otaku y gamer. En mi caso tuve la ocasión de viajar a Japón y pasar unos días en Akihabara por primera vez en el año 2001. Después de eso he viajado en varias ocasiones más y he visto la evolución de esta zona tokiota tan popularizada entre los turistas internacionales.

Pero lo que puedo decir, y ahora me extenderé más con el tema, es que Akihabara sigue siendo un paraíso. Un paraíso que, eso sí, hay que saber disfrutar y explorar, pero esa idea es escalable a todo Japón en general (y por eso hay opiniones tan contrastadas de las personas que visitan el país).

Voy a estructurar el artículo en varios bloques sobre distintos temas que creo que necesitan un desarrollo especial para hablar de la situación del Akihabara actual y lo que podemos esperar si visitamos esta zona de Tokio.

¿Es barato comprar videojuegos en Akihabara?

Antiguamente todos sabíamos que ir a Akihabara era sinónimo de comprar barato, muy barato. Pero últimamente leemos y escuchamos muchos comentarios en YouTube sobre personas que dicen lo opuesto. Lo primero que os voy a decir es que en términos globales he comprado más barato en Akihabara en el año 2017 que en el año 2001, 2005, 2006 y en otras fechas muy lejanas. Solo hay que saber buscar.

Feliz con Miyamoto Hikari de Summer Lesson en Yodobashi Camera

Es cierto que el Akihabara actual ha visto reducida la cantidad de tiendas dedicadas a los videojuegos retro, pero no han desaparecido. También es verdad que el retro ha ido avanzando y si bien en 2001 era muy normal ver estanterías llenas de juegos de Famicom, Super Famicom y Game Boy, ahora estos escaséan más. Pero han pasado más de 15 años y es algo coherente. En su lugar abundan mucho más los juegos de la primera PlayStation, de la segunda consola de Sony, de Saturn y de otras máquinas que también son retro, pero cuyo fin de producción es más reciente. Para buscar el retro más antiguo habrá que acceder a tiendas como Tsurugaya, Beep o Mandarake, que no están en la calle principal. Pero el surtido de juegos disponibles es enorme (Mandarake los tiene un poco altos, pero todo es cuestión de buscar). De Potato ni hablamos, porque ni hace 10 años era una buena tienda para comprar (por mucho que haya un enamoramiento ciego por la tienda).

Volviendo al tema de los precios, os puedo decir que en 2005 las tiendas Sofmap tenían ofertas semanales en las que ofrecían novedades cuyo lanzamiento se había realizado en menos de 6 meses a costes de entre 100 y 300 yenes. Esto sigue ocurriendo en la actualidad de la misma manera. Es una forma con la cual las tiendas se limpian el stock de los últimos lanzamientos que no han vendido tanto como se esperaba.

En otras tiendas, hablando ya de retro, hemos podido comprar en 2017 juegos por 108 yenes sin ningún tipo de problema. Y no precisamente uno o dos juegos, sino bastantes. Esto permite que cualquier persona pueda comprar juegos sin ningún obstáculo y sin gastarse un dineral. Las consolas que ahora mismo han recaído en estos precios incluyen Nintendo DS, PlayStation 2 y otras máquinas de formato CD (la primera PlayStation). Como curiosidad, aunque Book Off, es una de las tiendas más baratas de Japón para comprar videojuegos (eso sí, fijaros bien en el estado de los mismos), la tienda de Akihabara no es precisamente económica (fruto del amplio turismo de la zona).

¿Podéis encontrar este tipo de precios reducidos en la calle principal de Akihabara? Eso a día de hoy es más difícil, pero no os vamos a decir que Trader no tenga ofertas estupendas, y lo mismo con Sofmap incluso estando en la zona por donde pasan más visitantes. Así que no, Akihabara no es caro para comprar videojuegos. Pero tampoco esperéis comprar juegos revalorizados a 100 yenes. Los juegos retro que son caros, son caros en todas partes, así que podéis prepararos para pagar 8000, 10000 o incluso 15000 yenes por ellos (normalmente los juegos que están metidos en vitrinas).

¿Qué pasa con el merchandising de anime?

Compras otaku a buenos precios en Akihabara

La gran diferencia entre 2001 y 2017 de Akihabara se visualiza en el auge del merchandising de anime, que ha ido comiendo terreno a los videojuegos. No nos olvidemos de que todo forma parte del ADN del otaku. Entre los japoneses no hay tanta división de gustos, porque los videojuegos y el anime van de la mano. Pero sí es verdad que la cantidad de tiendas que se dedican a la venta de figuras, camisetas, chapas, clear files y otros artículos de merchandising se han multiplicado, tanto en la calle principal como en los alrededores y las bocacalles. Una buena demostración de ello es la expansión de las tiendas Lashingbang, que ofrecen un estupendo catálogo de productos a buenos precios, o la construcción del edificio Radio Kaikan, que está lleno de pequeñas tiendas dedicadas a los más variados productos.

Con el merchandising de anime ocurre lo mismo que con los videojuegos, se puede comprar barato si se busca muy muy bien, dado que una tienda y otra que está pegada a ella pueden tener una diferencia en un mismo producto de 2000 yenes. Los precios de mercado en Japón y en especial en Akihabara funcionan de una forma muy distinta a como los entendemos en otros países.

Los locales de maids, pachinkos y demás

Akihabara siempre ha tenido un estilo muy vibrante, con multitud de azafatas repartiendo panfletos publicitarios y música sonando por todas partes. En la última década se ha extendido el negocio de los maid cafés de forma extrema y han aparecido multitud de propuestas, tanto las globales como las tematizados con diversos estilos. Aunque hay quienes repudian a estas cafeterías, hay que agradecerles mucho que hayan estado ahí tirando del carro de Akihabara en los últimos años. Es un tipo de servicio que el visitante occidental no entenderá o que no apreciará más allá de una visita esporádica, pero que juega un papel importante para los residentes y otakus en general. Además, nadie puede negar lo que animan las chicas de Maidreamin a quienes pasan a su lado con su música y sonrisas.

Las calles siguen trufadas de salas de pachinko en las que os recomendamos entrar al menos una vez (cuidado con los oídos). Os decimos que vais a alucinar al ver las máquinas de pachislot y pachinko que existen en Japón, dado que son videojuegos en toda regla y los hay basados en todo tipo de franquicias, como Street Fighter, Onimusha o incluso Senran Kagura.

El paisaje de Akihabara se complementa con locales donde recibir masajes para sentirnos mejor (no penséis mal) y con esas zonas de taquillas que son un reflejo perfecto del nivel de consumismo que presenta la zona (puedes dejar todo lo que compres dentro, irte por ahí y recogerlo antes de volver a tu casa).

La comida

Una delicia de Mister Donut, tenéis que probar la Melon Soda

Esto no ha cambiado: Akihabara es un sitio excelente para comer. Aunque todo está lleno de tiendas también está plagado de restaurantes y locales variados donde encontrar comida deliciosa a muy buenos precios. En la calle principal una de las paradas obligatorias es Mister Donut, donde podemos calmar nuestro lado más dulce con delicias que llevan alegrándonos los viajes desde tiempos inmemoriales. Lo único malo es el horario, dado que cierran a las 19:00 horas y se nos hace un poco justo para comernos un donut después de estar un rato en los arcades. Otra muy buena recomendación son los crepes, siendo obligatorios probarlos una, dos, tres, cuatro y las veces que haga falta. No os perdáis tampoco el restaurante de tempura que hay en la calle principal, porque tiene una calidad de primera y un precio excelente.

Si os alejáis un poco de la calle principal tenéis la cafetería Pasela (no confundir con la sala de karaoke de mismo nombre), donde os esperan unos de los dulces más espectaculares que podáis encontrar y de los que os ponemos una foto para que alucinéis. En Akihabara también siguen muy resentes las cafeterías temporales que colaboran con series de anime o videojuegos. Hace diez años triunfaban cafés dedicados a sagas como Sakura Taisen y ahora los vemos con temáticas como Fate/stay Night o Sailor Moon, mientras que también hay cafeterías fijas, como la dedicada a Mobile Suit Gundam o la de las chicas de AKB48. Otra parada obligatoria es el Final Fantasy Eorzea Cafe, para el cual es necesario hacer reserva anticipada unos días antes (si vais sin reserva al menos podréis acceder a su zona de tienda). Y como última recomendación, no os perdáis los restaurantes que hay entre las calles interiores de Akihabara y los puestos de comida que hay alrededor de Yodobashi. Y en los pies de Radio Kaikan tenéis que probar los dulces que vende la pastelería Pablo, porque son una delicia.

Los arcades

También se ha hablado mucho de cómo los arcades están cerrando sus puertas y abandonando Akihabara. Es verdad que algunas salas sí han cerrado-cambiado-evolucionado, pero la esencia arcade sigue presente en toda la zona. Hay tantos salones de máquinas que no vais a poder visitarlos todos y acordaros de en cuál habéis visto ese arcade al que queríais jugar otra partida. En muchos se repiten las máquinas y en otros se especializan en determinados temas. Todos tienen plantas a través de las que podemos subir para encontrar todo tipo de arcades.

La educación es lo primero, así que si hay cola siempre debéis dejar pasar al siguiente jugador después de jugar una partida (salvo que sea en VS y hayáis ganado, por lo que podréis seguir hasta que os derroten). Sega y Taito tienen algunos de los salones arcade más punteros de Akihabara y en ellos tenéis diversión asegurada durante horas. Os recomendamos informaros de qué tarjetas de salvado tenéis que usar, dado que hay máquinas expendedoras que os permiten guardar partidas de distintos juegos. Por ejemplo, la Banapassport, es la tarjeta de Bandai Namco que podéis usar en montones de máquinas de la compañía, como Tekken 7 o Dragon Ball. Estas tarjetas no son caras y os van a dar muchas alegrías por poder continuar vuestra partida a medida que vayáis visitando los recreativos en distintas ocasiones.

Para disfrutar de los arcades como es debido os recomendamos que experimentéis y que no solo juguéis a aquello que conocéis. Hay todo tipo de máquinas que os sorprenderán, sobre todo ahora que se está apostando por muebles con controles originales y mandos alternativos muy curiosos, como las pistolas de Gunslinger Stratos 2 (pronto publicamos un artículo: prometido).

La sensación general

Para mi Akihabara sigue siendo un paraíso tal y como lo era hace más de 10 años. En mi último viaje he disfrutado tanto o más que en las anteriores ocasiones. La gran diferencia, y eso hay que reconocerlo, es que ahora hay muchos más turistas por las calles y se nota mucho la presencia en las tiendas, donde hay gritos cuando anteriormente solo se escuchaba el silencio propio de las calles japonesas.

Más allá de ese pequeño defecto y de la tienda Don Quijote, que a título personal me parece una auténtica aberración y algo que no pega nada con Akihabara, la zona está en mi lista de lugares más queridos de Tokio. Ir a las 10 de la mañana y acabar a las 10 de la noche sin casi haberte dado cuenta de que se ha pasado el día es una auténtica maravilla. El único sitio donde se nota es en la cartera, porque los yenes desaparecen rápidamente.

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