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Agatha Christie The ABC Murders

Con las nuevas generaciones las aventuras gráficas clásicas se están perdiendo, pero no así los juegos de detectives, ahí tenemos Fahrenheit, Heavy Rain o los juegos de Sherlock Holmes. Pero, aunque el detective por antonomasia nos encanta, y disfrutamos mucho controlándole en la Londres del siglo XIX resolviendo casos de sus novelas y otros originales, nos apetece algo de originalidad. Por eso estamos encantados con poder manejar de nuevo al no tan habitual Hércules Poirot, el detective belga creado en 1920 por la afamada escritora Agatha Christie.

Christie creó al personaje, influenciado por Doyle, para la novela El misterioso caso Styles, donde el hábil detective debutó demostrando que nada tenía que envidiar a Holmes a la hora de resolver casos. Y así, el orondo detective se paseó por varias novelas durante muchos años irritando (especialmente a su autora) con su carácter insufrible, egocéntrico y ampuloso, según le describió su propia creadora, hasta su última obra, Telón, publicada en 1975. Después de su fin, Poirot y otras novelas de Christie que no estaban protagonizadas por él fueron adaptadas al cine, sin faltar tampoco adaptaciones a los videojuegos.

Hemos tenido en 2006, 2007 y 2008 tres aventuras gráficas basadas en conocidas novelas de Agatha Christie: Asesinato en el Orient Express, Maldad bajo el sol y Y no quedó ninguno (este último basado en Diez negritos), respectivamente. El primero fue desarrollado por The Adventure Company, siendo los dos siguientes creados por Awe Games, y todos ellos distribuidos por Proein. Estas adaptaciones solo vieron la luz en PC, siendo la última la única que llegó a una consola de sobremesa, concretamente Wii. En cambio, la adaptación que hoy nos ocupa ha llegado, no solo a PC, sino también a PS4, Xbox One, iOS y Android.

Agatha Christie The ABC Murders, el caso te necesita

Esta nueva adaptación a los videojuegos se trata de Agatha Christie The ABC Murders, basado en la novela del mismo nombre, que a España llegó con el título El misterio de la guía de ferrocarriles. Una novela que ya tuvo su propia adaptación en 2009 para Nintendo DS con un estilo artístico similar al actual. Pero este nuevo juego, en general, poco tiene que ver con aquel, llegándonos un producto mucho más pulido e interesante. En esta ocasión es Microïds quien desarrolla el juego (los mismos que desarrollaron los Syberia, entre otros), siendo el primer juego del detective belga que crean desde que se hicieron con sus derechos hace dos años. Su distribuidor también es una compañía diferente a la de anteriores juegos de Agatha Christie, Meridiem Games.

La historia comienza con Hércules Poirot charlando con su gran amigo, el capitán Hastings, en su casa, donde Hércules recibe una misteriosa carta firmada por un misterioso A.B.C que le propone resolver un complicado caso relacionado con varios asesinatos que se van sucediendo y que el abajo firmante perpetra. Es hora de ponernos manos a la obra dando caza al retorcido asesino, para demostrar así que somos tan buenos como Hércules Poirot.

Lo primero que hay que destacar es la gran fidelidad que el videojuego mantiene respecto a la novela. Tanto en la historia en general como en los detalles de algunos diálogos. Sí que es cierto que se toma algunas licencias, como la forma de eliminar que tiene el asesino a una de sus víctimas o la ausencia en el juego de algunos testigos que sí encontramos en el libro, pero por lo general os aseguramos que sigue la novela al milímetro, incluso en su puesta en escena. Si en la novela había un breve aparte ajeno al narrador (que en la novela es Hastings) tras determinada escena, en el juego así lo veremos. También el final difiere un tanto, siendo el del juego algo más efectista para darle más emoción, pero, al fin y al cabo, con la misma resolución para el caso. Y repetimos, aunque comentando las diferencias tan de seguido puede parecer que son demasiadas, insistimos que el respeto hacia la obra es inmenso en el resto de detalles.

Este respeto es un arma de doble filo, pues lo que han leído la obra con anterioridad disfrutarán con la fidelidad, pero al mismo tiempo su experiencia no será tan emocionante al saber cómo se resuelve todo. Para los no lectores, al estar todo tan bien tratado y llevado y no conocer lo que va a suceder, el misterio y la tensión se mantendrá hasta el final, manteniendo en todo momento muy buen ritmo. Eso sí, el juego con sus retos mentales y ambientación lo disfrutarán a partes iguales tanto conocedores de la obra como profanos de ésta. Que sepamos cómo termina todo no impedirá que tengamos que pensar en transcurso de los acontecimientos.

Poniéndonos en la piel de Hércules Poirot

Durante todo el juego tenemos secuencias de observación, reflexión y reconstrucción en las que tenemos que hacer uso de las capacidades cognitivas y de observación del entorno de Poirot. Las de observación son las más sencillas, solo tenemos que mover un cursor en un escenario o personaje para observar detalles de estos que nos den alguna pista. Cuando nos acercamos a una pista el mando vibra (en consolas) y el cursor se empequeñece en la zona en la que podemos encontrar la pista. Lo dicho, algo muy sencillo de resolver y que vimos de una forma similar en los últimos juegos de Sherlock Holmes. Por otro lado tenemos las secuencias de reflexión, en las que tenemos que resolver puzzles originales y cada vez más complicados. Estos puzzles tratan de manipular complejos mecanismos de cajas, relojes o tocadiscos, reconstruir papeles destruidos como si de un puzzle de piezas se tratara…

Todo esto requiere observar bien los objetos para manipular cualquier detalle, ser cuidadosos para encontrar pistas y códigos numéricos o simplemente usar la lógica. Os aseguramos que tenemos de todo, algunos más o menos sencillos y llevaderos, otros bastante difíciles, sin tantas pistas, e incluso alguno un poco lioso que os llevará su tiempo. Algo que es fácil que suceda, pues hoy en día no es habitual encontrar en los videojuegos puzzles de este calibre y seguramente os falte práctica. Según avanzas llegas a la conclusión de que a las buenas gentes de la Londres del siglo XX les gustaba mucho usar mecanismos absurdamente complejos para cualquier tontería, pero en términos jugables, y más si os gustan los retos sesudillos, no podemos poner ninguna pega, y menos cuando reclamamos que vuelvan los puzzles a ciertos videojuegos.

Eso sí, el control al manipular estos mecanismos es un poco incómodo, girando con un joystick el objeto, sirviendo el otro joystick para mover el cursor, pulsando uno de los gatillos para acercar la vista a puntos importantes del objeto, y manteniendo pulsado ese mismo gatillo para manipularlo. Tranquilos, si os atascáis en un puzzle siempre podréis recurrir a los indicios desde el menú de pausa para que os ayuden a avanzar.

Reconstrucción, interrogatorios y mucho más

Antes de hablaros de las secuencias de reconstrucción os diremos que, durante la aventura, también tenemos otras cosas que hacer como observar el escenario para recoger pistas (no es lo mismo que el minijuego de observación), habiendo en cada decorado varias zonas determinadas donde mirar o coger cosas, señalándonos el juego el número de cosas que podemos observar o coger en un rincón determinado. En ese sentido el juego es sencillo, pues siempre sabréis si os falta ver o coger algo y nunca se nos permitirá avanzar si nos falta algún elemento, evitando que demos paseos por diferentes escenarios sin saber qué hacer como en otras aventuras gráficas. Si vuestro objetivo es investigar una habitación, el objetivo así lo señalará hasta que lo cojáis todo, e incluso no se os permitirá salir de la estancia hasta haber indagado bien en ella.

Otro elemento importante son los interrogatorios, que nos recuerdan, en cierto modo, a los de otros juegos de Sherlock Holmes e, incluso, a L.A Noire, pues al hablar con los interrogados se nos indica cómo se sienten para saber si nos están siendo sinceros o nos toman por el pito de un sereno. Claro, que en L.A Noire había que observar sus gestos, de los que podíamos sacar alguna conclusión gracias a la tecnología que empleaba el juego de Rockstar para representar en pantalla los gestos de los actores que interpretaban a los personajes. Como en Agatha Christie The ABC Murders las caras de los personajes parecen la de Camilo Sesto recién salido del quirófano, sus sentimientos te los describen con una palabra que aparece en pantalla junto al personaje. Tan sencillo como ver escrito “SINCERO”, y saber que la cosa va bien, sin tantos matices como las expresiones de L.A Noire.

Otro elemento que nos recuerda a los últimos juegos de Sherlock Holmes es el de enlazar pistas en la mente de Poirot a través de las células grises. Desde el menú, al que accedemos usando tan solo las crucetas de dirección, encontramos las preguntas que se hace Poirot (menú en el que encontramos la lista de objetivos, el diario con anotaciones de los personajes, las preguntas mencionadas y los objetos que hemos cogido). Cada pregunta tiene de uno a tres huecos en los que insertar un indicio para dar la respuesta. Si nos preguntamos si fulanito es un hombre frío deberemos usar los indicios que indiquen eso, por ejemplo: la declaración de un testigo, la actitud que observaste y lo que leíste en una carta.

Si insertas un indicio que no lleva a nada y dejas el correcto fuera no pasa nada, tan solo tendrás que cambiarlo hasta que des con el/los indicio/s correctos para responder la pregunta y llegar a ciertas conclusiones. Hay muchos de estos momentos a lo largo de la aventura, algunos con indicios muy obvios que utilizar para resolver las incógnitas y otros más enrevesados, sobre todo a la hora de conjugar tres que lleven a la respuesta. Así que a veces toca probar diferentes cosas hasta dar con la respuesta correcta. En este sentido no es como en los últimos juegos de Sherlock Holmes, que llevar a conclusiones erróneas te llevaba a acusar a alguien inocente y, por ende, a cerrar el caso de forma fallida.

Solo al final se pueden tomar dos decisiones, afectando una de ellas al final del juego y a que existan dos finales diferentes, acercándose uno de ellos más al desenlace de la novela, aunque lo que ocurre en la escena que debemos tomar esa decisión no ocurre de ningún modo en el libro. Y, desde luego, ninguna decisión tiene que ver con inculpar o no a la persona correcta.

Y, ahora sí, llegamos a las reconstrucciones, que se dan cuando nos acercamos al final de un caso. Sí, bueno, el caso del asesino A.B.C es solo uno, pero enlaza tres asesinatos, por lo que hay tres reconstrucciones. En estas reconstrucciones vemos la escena en la que el misterioso asesino mata a sus víctimas con un color sepia y al asesino envuelto en negro (al no saber su identidad). Estas reconstrucciones son jugables, teniendo que elegir qué botón pulsar de los que se nos indica para que el asesino realice una acción. Para hacer bien las reconstrucciones debemos pulsar el botón correcto que lleve al asesino a hacer lo que verdaderamente hizo. Es decir, si sabemos que golpeó a su víctima por la espalda y en la escena de reconstrucción se nos da a elegir entre pulsar un botón para que ataque a su víctima de frente o esperar tendremos que darle a esperar para poder, después, atacarle por la espalda. Si lo hacemos mal no pasará nada, simplemente la reconstrucción se reiniciará. Son secuencias interesantes, pero breves y sencillas, sobre todo si habéis estado atentos durante la resolución de cada asesinato.

Al ir avanzando, haciendo sin fallos los interrogatorios, al resolver los puzzles o tomar al final las decisiones correctas, se nos dan bonificaciones en forma de bigotes de estilos diferentes a modo de trofeos (aparte de los trofeos y logros de PS4 y Xbox One) que no sirven para nada (al igual que los trofeos y logros en cuestión). Nos ha parecido curioso, también, la existencia de puntos de ego que… ¡no sirven para nada! Nada más allá de eso mismo, claro, llenar el ego de nuestro pomposo y petulante amigo Poirot y, porqué no decirlo, del nuestro mismo. Adquirimos ego al resolver puzzles o al dar con las preguntas correctas en los interrogatorios. Lo más curioso es que también obtenemos puntos de ego al hacer que Hércules Poirot se mire en los diferentes espejos que nos encontramos a lo largo del juego, recreando así de forma maravillosa el carácter un tanto repelente, aunque al mismo tiempo encantador de Poirot.

Son 600 puntos de ego en total que nosotros no hemos conseguido (somos más modestitos que el detective belga), pero dudamos que con los 600 puntos se pueda hacer algo. Simplemente es una curiosidad, también a modo de trofeo. Lo mejor es que, al completar el juego, vamos obteniendo viñetas que cuentan la historia real del asesino de principio a fin, desde el momento en el que ideó los crímenes hasta que los realizó y fue pillado por “notre ami” Poirot.

Al final nos encontramos un juego un tanto encorsetado, aunque con sus decisiones al final del juego y la posibilidad de actuar como lo haría Poirot en un interrogatorio (con su excentricidad poco delicada) o como haríamos nosotros, con mejores o peores resultados. Vamos muy cogidos de la mano, pero no por ello se disfruta menos.

Un estilo visual muy personal

Visualmente se aleja del tono oscuro habitual en los videojuegos de detectives, ya que utiliza la técnica cellshading, que ciertamente le sienta de maravilla. Pero tras sus escenarios y personajes coloridos y vistosos nos encontramos un juego mediocre técnicamente, con unos rostros de los personajes estáticos. Tanto que algunos ni mueven la boca al hablar. Y eso no es lo peor, el diseño de estos no podía ser más inquietante. ¿Conocéis esas marionetas árabes de rostros alargados, ojos saltones y cara de sorprendidos? Pues la mayoría de personajes son así. Y sus movimientos son menos fluidos que los de C-3PO. Aún con todo, repetimos que tiene su encanto y que no se deja disfrutar por ello.

En el aspecto sonoro destaca más gracias a un doblaje notable, disponible en inglés y francés, y una música muy propia para la ambientación, predominando los temas con piano muy elegantes, para que Hércules Poirot se encuentre en su salsa. En cuanto al idioma, nosotros elegiríamos el inglés, pues es lo lógico ambientándose en Londres, lo cual no impide que, aunque en inglés, escuchamos a Poirot con ese acento francés tan suyo y pronunciando expresiones francesas como “mon ami”.

Agatha Christie The ABC Murders es una aventura gráfica que mezcla elementos de las aventuras gráficas clásicas con las más modernas, breve y con un ritmo lento (hasta el personaje se mueve despacio incluso pulsando el gatillo que le permite moverse más rápido) que puede echar para atrás a los que menos acostumbrados estén al género, pero que disfrutarán los amigos de la vieja escuela gracias a sus complejillos puzzles. Si, además, amas la literatura de Agatha Christie y te gustan las novelas de Poirot, disfrutarás con el respeto y fidelidad que el juego destila, manteniéndose tremendamente cercano a la obra que adapta y a su protagonista. No dudaréis de que estáis jugando con el mismísimo Poirot.

Resumen
Una gran adaptación de la novela El misterio de la guía de ferrocarriles con elementos interesantes y un ritmo bueno, a pesar de su lentitud, que impide que se te haga pesado.
Lo mejor
  • Su fidelidad a la obra que adapta y la personalidad bien retratada de Poirot
  • Nos obliga a usar bien nuestra materia gris, pues algunos puzzles son exigentes
  • Una aventura gráfica con elementos modernos y clásicos que mantiene el misterio de principio a fin
Lo peor
  • Su ritmo es lento, algo que se hará cuesta arriba para algunos jugadores
  • El apartado gráfico es bastante mejorable. ¡Oh, mon dieu! ¡Menuda face se le ha quedado, mon ami!
  • Es un juego bastante encorsetado
7.4
Jugabilidad - 6.8
Gráficos - 5.6
Sonido - 7.4