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A.O.T. 2

En los últimos años los titanes se han posicionado como una de las criaturas más terroríficas fruto de la imaginación de los japoneses. Resulta curioso que unos monstruos de enorme tamaño que tienen el aspecto de un humano (salvando las distancias) sean capaces de infundir más miedo incluso que monstruos kaiju como Godzilla. Pero llega un momento en el que si nos planteamos de quién correríamos más: si de Godzilla o si de un Titán excéntrico, seguramente responderíamos que lo segundo. Y eso no es algo fácil de conseguir. Por eso un juego como A.O.T. 2, que nos permite ponernos en la piel de uno de los elegidos para acabar con estos titanes, es tan atractivo y reconfortante, sobre todo porque disponemos de los medios para eliminarlos. Y os podemos asegurar una cosa: el nivel de gozo que da derrotar a un titán enorme es de primera, tanto como cuando en Dynasty Warriors consigues hacer que Lu-Bu muerda el polvo (que hablando de juegos de Koei Tecmo Games tiene cierta relación).

Volvamos a los orígenes

Una de las cosas que hace bien A.O.T. 2 es volver al origen de la historia y permitirnos vivirla a través de un nuevo punto de vista. Si bien ya tuvimos la ocasión de ponernos en la piel de Eren en el primer juego, ahora nos creamos un explorador propio y nos introducimos en el argumento de una forma bastante mejor hilada de lo que podríamos imaginar. Nuestro personaje anónimo es como si siempre hubiera estado ahí en el anime aunque no lo viéramos, lo que tiene consecuencias muy positivas para la forma en la que los jugadores se introducen en la historia. Tendremos la posibilidad de desarrollar lazos con los demás protagonistas, hacer amistades, desbloquear sub-eventos e incluso tirarles puyas a ciertos personajes que ya sabemos bien que están escondiendo algo (ventajas de volver al pasado argumental que todos conocemos de sobras). Aumentar la relación con los demás personajes desbloquea habilidades pasivas que nos potenciarán durante el juego. En la base también podremos entrenar y potenciar los rasgos de nuestro héroe a través de distintas prácticas (el sistema es bastante pesado, pero no deja de ser importante).

Por supuesto, aunque la historia comienza desde el principio se va alargando y nos permite llegar un poquito más allá del desenlace de la segunda temporada del anime. Es una buena forma de recompensar a los jugadores, que pueden hacer memoria de lo último que vieron en el anime, escuchar algunas conversaciones muy interesantes y al final de todo vivir una de esas batallas bastante épicas que posiblemente no influya en la próxima temporada de la serie, pero que como cierre del juego se agradece mucho. Este modo historia que tan bien presentado está cuenta con su propia zona de descanso en la cual podemos relacionarnos con los personajes y llevar a cabo la gestión entre batallas, así como opciones de conexión online. En teoría una de las grandes características se encuentra en poder compartir las misiones con otros jugadores, pero el sistema multijugador en cooperación se nos ha hecho demasiado ortopédico y al final es algo que terminas dejando de lado. Por suerte, no es algo que afecte a la experiencia de partida y terminas disfrutando mucho del progreso de la historia y de cómo avanzas por los acontecimientos de la serie.

El día a día de la lucha contra los titanes

La jugabilidad se enfoca en el combate contra los titanes, pero aporta mayor profundidad más allá de simplemente posicionarnos alrededor del enemigo para intentar derrotarle. Ahora nos tenemos que preocupar de otros aspectos importantes, como colocar bases para reponer equipamiento y que así siempre podamos disponer de suficiente gas y cuchillas, que son los dos elementos que vamos perdiendo a medida que combatimos contra los titanes. Por otro lado, no solo podemos construir estas bases de reabastecimiento, dado que también es posible construir bases con otras finalidades, como aumentar las habilidades, instalar un sistema de disparo y obtener equipamiento especial, entre otras distintas. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que la construcción de cualquier base nos proporciona recarga de gas y de cuchillas, por lo que es importante hacerlo en los momentos en los que ya tengamos espacio en el cual acumular estas cargas. Este sistema aporta profundidad a los combates y evita que simplemente tengamos que ir de titán en titán luchando sin parar.

No obstante, el combate con los titanes es lo mejor y lo más soberbio del juego. Ha mejorado la estabilidad del sistema de movimiento con el equipamiento de maniobras tridimensionales. Ahora nos movemos más fluidamente por el escenario y podemos realizar vuelos a gran distancia y velocidad hacia nuestros enemigos. Contamos con más posibilidades de ataque, como un golpe certero de gran potencia que hay que realizar a distancia como si estuviéramos usando un rifle de francotirador y que nos permite hacer muertes automáticas demenciales. También contamos con el apoyo de los aliados, un total de cuatro personajes a los que vamos reclutando y que podemos llamar para que nos echen una mano con su habilidad especial. Haber fichado para nuestro escuadrón a un aliado determinado no implica que tengamos que llevarlo durante toda la partida, dado que en cuanto encontremos a uno mejor podremos cambiarlo por este para reforzar nuestro equipo.

Las habilidades de los compañeros tienen un tiempo de refresco y muchos usos bien diferenciados. Algunos atacan al unísono con nosotros y cortan brazos de titán de un solo golpe o realizan otros movimientos, otros utilizan sistemas de cura o de potenciación, y también hay quienes permiten capturar a los titanes de forma automática. El abanico de posibilidades es enorme debido a que también contamos con objetos que podemos usar durante la partida. Aunque lo más importante no deja de ser saber sacar partido a nuestros aliados, dado que sin ellos el camino hacia la victoria será realmente complejo (contar con sus invocaciones cada vez que podamos marcará la diferencia en las batallas).

Batallas titánicas

Aunque el modo cooperativo, como decíamos antes, queda un poco en segundo plano y no termina de estar bien resuelto, las demás opciones multijugador sí que aportan diversión añadida. Tenemos modos competitivos en los que demostrar que somos unos auténticos expertos cazando titanes y en una actualización reciente también se incorporó la posibilidad de combatir poniéndonos en la piel de los mismísimos titanes. Esto es algo que ocurre ligeramente en el modo historia, pero que alcanza su máximo nivel de profundidad en el modo multijugador, donde os podréis resarcir de las ganas de ser un titán. En el multijugador, por otro lado, podéis elegir ser vuestro propio avatar o tomar el control de los personajes de la serie dependiendo de lo que prefiráis en cada momento.

Descuartizar titanes y sangre a borbotones

Un juego como A.O.T. 2 necesita que gráficamente se ofrezca la máxima fidelidad posible con lo que vemos en la serie de animación. Esto significa dejarse de remilgos y activar la opción de ver sangre para que la pantalla se llene de salpicones sangrientos cada vez que acabemos con un titán. Después de lo mal que nos lo han hecho pasar algunos de los titanes es justo decir que terminamos disfrutando descuartizándoles. Y suena un poco violento, pero en cualquier caso esto es lo que es: masacre titánica. Para los gráficos en general se usa el estilo de cellshading que ya vimos en la anterior entrega, se aumenta el rango de visión, mejora la calidad de las texturas y los escenarios en general son capaces de ofrecer un entorno más profundo. No es que esto sea la panacea gráfica, porque no deja de ser un juego de Koei Tecmo y ya sabemos de qué pie cojean, pero es más que de sobras para lo que buscamos. Además, las escenas y los diseños de los personajes están fielmente representados.

La banda sonora también cumple, pero nos convencen más las voces, que recuperan a todos los actores a los que escuchamos en el anime. En general el apartado técnico es más que decente teniendo en cuenta las exigencias del juego y lo que es más importante: que los titanes sean enormes, que den miedo y que su movimiento sea tan aleatorio como en la serie, se satisface con creces.

La historia de un héroe legendario

A.O.T. 2 juega muy bien las cartas de ponernos en la piel de un héroe anónimo que “siempre ha estado ahí” y nos ofrece una vuelta de tuerca estupenda respecto a lo que ya conocemos. No hay inconvenientes en rejugar la historia de nuevo por este giro de estilo y porque, por otro lado, es la segunda vez que se nos ofrece la oportunidad de hacerlo (el día que llegue en que la hayamos jugado tantas veces como la de Naruto o Dragon Ball ya nos quejaremos). El ritmo de partida es muy apropiado y no llega a bloquear el camino al usuario en ningún momento, sino más bien le permite disfrutar del desarrollo con una curva de dificultad bien implementada. Al final no es uno de esos juegos que decidas sacar de la consola de inmediato y olvidar, sino que te da ganas de intentar desbloquear el 100%, y eso no es algo que ocurra en todos los casos.

Resumen
En A.O.T. 2 los jugadores reviven la historia de Ataque a los Titanes desde el principio, pero poniéndose en el control de un personaje creado por cada usuario y muy bien enlazado con el mundo de la serie. Los combates son de gran espectacularidad y acabar con los titanes se transforma en toda una experiencia.
Lo mejor
  • El nuevo enfoque que se le proporciona al punto de vista de la historia.
  • La experiencia de matar titanes está mejorada y mucho más jugable.
  • El desarrollo del modo historia con el sistema de amistades.
  • La construcción de bases y el uso del apoyo de los aliados mejora mucho los combates.
  • Tiene los textos en castellano.
Lo peor
  • Errores gráficos habituales cuando la acción va a gran velocidad.
  • El modo cooperativo online no está bien implementado.
8.0
Jugabilidad - 8
Gráficos - 7.4
Sonido - 8
Duración - 8.5
Historia - 8