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Arslan The Warriors of Legend

Llega un momento en la vida de un fan de juego de nicho en el cual se da cuenta de que su afición se ha convertido en algo generalizado. Y es algo bonito, porque significa que ya no está solo, que ya puede salir a la calle con tranquilidad y decirle al mundo “¡me gustan los Dynasty Warriors!” sin miedo a que le miren mal. Ese día ha llegado para el mundo de los Musou a la vista de la enorme cantidad de adaptaciones y versiones que se están lanzando. No es que hayan hecho una adaptación de Gundam, sino que ya están haciendo adaptaciones incluso de animes y mangas no consagrados (al menos “no tan consagrados” como The Heroic Legend of Arslan. Como decimos, no es nada por lo que sentirse mal, sino más bien todo lo contrario.

Mientras Koei Tecmo sigue trabajando en nuevas entregas de Dynasty Warriors y Samurai Warriors a ritmo de auténtica locomotora, tiene a los chicos de Omega Force ocupados (sin vacaciones, para que nos entendamos) trabajando en adaptaciones de otras sagas. Si tuviéramos que pensar en un reflejo occidental de la política que está adoptando Koei con su franquicia, lo que nos viene a la cabeza son los juegos de LEGO (curiosamente, los dos nos encantan). La única diferencia es que los Warriors de Koei Tecmo no suelen obtener tan buenas puntuaciones como los LEGO en la prensa, y eso que incluyen modo online.

Palabrería al margen, nos concentramos en lo que hoy nos interesa: Arslan The Warriors of Legend, la adaptación del anime antes mencionado en su última encarnación. Y decimos “última encarnación” porque Arslan, como los más viejunos recordaréis, comenzó como novelas de fantasía japonesas en 1986. Tiempo después ya se hizo un manga y una serie de OVAs, cuya edición en España se llevó a cabo en VHS (premio para el que aún tenga las cintas en su colección). De forma reciente se lanzó un nuevo manga de Hiromu Arakawa (reconocerás sus diseños, porque es la autora de Fullmetal Alchemist) y también su respectivo anime (emitido en España por Canal+). Ahora el juego aprovecha el nuevo boom Arslan que se está viviendo en todo el mundo. ¿Y sabéis qué le decimos a eso? ¡Bien!

El valor de la historia

Uno de los pilares de Arslan The Warriors of Legend se sustenta sobre la historia. El trabajo que ha metido Omega Force en volcar el anime en su juego es enorme. El modo historia nos va a tener de escena en escena durante largas sesiones de minutos en las que iremos viendo cómo todo se desarrolla. Tenemos un ágil sistema para pasar diálogos y escenas, pareciendo más que estamos ante una visual novel que ante un juego de acción. Recomendamos tener unas palomitas cerca mientras jugamos, porque vamos a querer tener algo a mano con lo que amenizar estas largas escenas que iremos viendo (si las queremos ver y no las deseamos saltar, claro está). A veces da la sensación de que la desarrolladora podría haber resumido un poco para aquellas personas que sí quieren tener cierto sentido del argumento, pero no están dispuestas a ver más que jugar.

En cualquier caso está claro que ha sido una decisión tomada por el desconocimiento que existe en el mundo sobre Arslan, a la vista de que el manga-anime en el que se basa el juego no tiene tanto tiempo desde su publicación y no ha amasado una gran fama. La historia nos sitúa en un mundo medieval de príncipes y reyes, de traiciones y batallas, donde la épica está presente de una manera constante. El argumento se basa en Amir Arsalan-e Namdar, la historia que se le narró al Sah de Persia en el siglo diecinueve y que goza de una gran relevancia en su cultura. Esto significa que podéis dar por hecho que habrá grandes batallas, secuencias llenas de emoción y toda la tensión que puede proporcionar un poema de estas características.

Cómo no, la historia está plagada de personajes, y eso es lo que necesitamos en un título de este tipo, sobre todo a la vista de las limitaciones que proporciona el marco de ambientación del juego. Y hablando de personajes, por si os lo estáis preguntando tenemos un total de 15 distintos jugables con diferentes armas, aunque con esa limitación de la que os hablamos. Nos gusta que se haya tratado de crear variedad, sobre todo en los distintos frentes en que se nos coloca, contando con la oportunidad de manejar, por ejemplo, a Jaswant de Sindhura. Aunque si os lo confesamos, nuestra favorita es Farangis, no por su técnica de combate, cuyo arco resulta un poco falto de agilidad, sino por el excelente diseño que se ha respetado del anime.

Más modos a los que dedicar la atención

El modo historia absorbe de una forma espectacular por todo el contenido que tiene. Es lineal, por supuesto, pero es obligatorio que fuera así. Nos irá llevando de personaje en personaje a medida que se van desarrollando los acontecimientos. Todo lo que desbloqueemos nos llevará que el modo Free sea más profundo, proporcionándonos historias alternativas y ocasiones de sobra para manejar a los personajes que no hayamos tenido la oportunidad de controlar en el modo historia (hablamos, por ejemplo, de Zandeh). Tanto el modo Free como el historia se pueden jugar en cooperación online, siempre y cuando deis con jugadores, algo que no suele ser frecuente si no tenemos mucho ojo con las horas que elegimos para jugar.

Los dos modos nos llevarán a través de un buen surtido de escenarios que recuperan las localizaciones principales de la serie. En este sentido, si hacemos comparación con otros Musou, podría haber más decorados, pero es algo que se ve mermado por el propio manga y anime. Por suerte, llegaremos a combatir en lugares tan reconocibles como varios castillos, entre ellos Peshawar o Zabul. En ellos se refleja el estilo visual del anime a través de una paleta de colores muy particular que logra además que el juego se distancie de otras producciones del entorno Warriors.

Luchando como auténticos héroes

Hay algunas diferencias respecto a otros juegos del ecosistema Musou, pero todo se mantiene bastante reconocible. No hay que complicarse para usar los ataques, aunque el sistema de evasión y protección gana en este título una importancia mayor. También disponemos de una acción Charge Shifts que se condensa en el cambio de arma, para propinar golpes más largos en una combinación. No es algo que nos haya terminado de convencer del todo debido a que complica el proceso habitual de machacar botones. Estos movimientos acaban siendo demasiado importantes porque afectan a la probabilidad de que los jefes nos dejen buenos objetos. Por otro lado, y hablando de esto, las batallas contra jefes resultan ahora muy repetitivas, contando con un proceso que se reitera demasiado en lo mismo: aprovechar el momento adecuado, hacer el combo, romper guardia, atacar. Parece que complicando y ralentizando la jugabilidad de esta manera se está perdiendo parte de esa esencia que ha acompañado siempre a los Warriors.

Algo que también destaca en Arslan The Warriors of Legend es la acción Mardan Rush, con la cual nos ponemos al control de un batallón entero. Los efectos difieren dependiendo del tipo de unidad y siempre se activan con unas zonas marcadas en el mapa. Entendemos que están ajustados a momentos clave de la historia, pero tampoco ayudan a mantener el ritmo rápido delas batallas.

El juego tiene novedades positivas, eso sí. Por ejemplo, la evolución de armas con distintos estados que vamos desbloqueando y añadiendo a nuestro equipo, de forma que es una manera distinta de potenciarlas. Además, también tenemos un sistema con el cual personalizamos cartas de apoyo para cada personaje. Estas cartas se pueden fusionar y configurar usando un límite de puntos que hay que repartir entre nuestras preferidas. La cantidad de cartas disponible es inmensa, así que os costará tenerlas todas.

Arslan The Warriors of Legend de forma general

No es que este nuevo título sea el mejor juego Musou que hemos llegado a ver. La realidad es que está por detrás de las adaptaciones previas que se han hecho de otros animes. Le fallan un buen número de aspectos que podrían haber estado mejor resueltos. Quizá simplemente no era el manga-anime ideal para este tipo de adaptación por la poca variedad de personajes o por la ambientación, que acaba repitiéndose bastante. Pero las novedades introducidas en el gameplay tampoco han ayudado a aumentar la calidad general.

Gráficamente el esfuerzo por mantener el estilo del anime es enorme y hay que aplaudir el resultado. También aplaudimos la presencia de las voces en japonés, siendo detalles que se agradecen. Lo creemos recomendable, sobre todo, para los fans de Arslan, que serán quienes de verdad lo van a disfrutar durante horas y horas.

Resumen
Una adaptación eficiente, pero limitada por las propias características del manga-anime en el que se basa. Prueba algunas cosas nuevas, pero no todas salen bien paradas. A los fans de Arslan les va a encantar.
Lo mejor
  • Una adaptación muy exhaustiva
  • El sistema de cartas es una buena idea
  • Técnicamente satisfactorio
Lo peor
  • Está demasiado limitado
  • El desarrollo del modo historia puede ser demasiado pesado
  • Las novedades jugables rompen el ritmo
7.3
Jugabilidad - 7
Gráficos - 8.5
Sonido - 8.2