Inicio > Análisis > Clash of Elementalists

Clash of Elementalists

No hay que irse muy lejos para ver que servicios digitales como DSiWare disponen de títulos de una elevada calidad. También es verdad que se han llegado a ver juegos que no sabemos exactamente cómo han pasado los controles que realiza Nintendo, pero si somos positivos, las consolas portátiles se benefician mucho de su existencia. No obstante, hay excepciones. Excepciones como la que nos trae Teyon en este caso, un juego de combates titulado Clash of Elementalists que a primera vista podría pasar como el último título procedente del país del sol naciente. Pero unas pocas partidas confirman claramente que el juego no ha tenido muy en cuenta los patrones de exigencia japoneses y que, en su defecto, sigue la pobre línea de calidad que la empresa polaca ha demostrado en otras producciones. ¿La conclusión?: un título que, os vamos a avanzar el resultado, decepciona.

JUGABILIDAD

Clash of Elementalists tiene unos problemas de calidad apreciables a la primera partida. No dispone de ningún tipo de modo historia ni profundidad más allá de disputar varios combates, solo cuenta con cuatro personajes y el sistema de control es un auténtico infierno. El concepto del que parte es interesante, dado que reutiliza una mecánica de lucha similar a la de Virtual-On, pero la manera en la que manejamos a los personajes es la menos adecuada que hemos visto en mucho tiempo. Los escenarios son pequeños y no tienen ningún tipo de obstáculo. Si les quitamos las texturas son un fondo plano sobre el cual nos movemos torpemente mientras disparamos. Los combates resultan injugables debido a los controles, algo que debería ser básico hasta la médula. Aunque contamos con tres ataques distintos, e incluso la posibilidad de golpear de forma parca en distancias cercanas, lo peor es el movimiento del personaje en sí mismo.

Esto se debe a que nos encontramos siempre mirando al frente, lo que produce que la mayoría de las veces no sepamos dónde está nuestro enemigo. Podemos girar, pero para hacerlo vamos a necesitar seis dedos, siendo una de las peores combinaciones de botones que hemos llegado a ver. Lo mejor termina siendo saltar para así localizar al oponente e intentar golpearle con un poco de suerte. Toda la acción se lleva a cabo en la pantalla inferior, mientras que la superior muestra las barras de vida de los personajes. Hasta en eso es simple e ineficaz, sin incluir absolutamente ningún rasgo táctil. El desarrollo de los combates se suele fundamentar en un aporreo de botones de ataque hasta que estos se colapsan y tenemos que esperar a que se refresquen mientras saltamos para buscar al rival y vemos cómo poco a poco y de forma inevitable nuestra vida se va reduciendo. Da igual que seleccionemos a uno u otro de los personajes, o incluso que saquemos provecho a un random que entre cuatro luchadores no tiene mucha razón de ser, el resultado siempre será el mismo. Si logramos avanzar apreciaremos que el nivel de dificultad no es que aumente de forma progresiva, sino que seguirá siendo tan elevado por lo mal implementada que está la jugabilidad. Por otro lado, los personajes son auténticos clichés: cuatro chicas jóvenes que representan a los elementos y que luchan sin demasiado sentido. No hay densidad, explicaciones, personalidad, no hay nada de nada que proporcione un punto de interés para que el juego pueda llegar a los usuarios.

El problema del juego es que títulos tan básicos como estos suelen ser al menos divertidos para algunas partidas e incluso rejugables si suponen algún reto por contar con una IA muy cuidada. En Clash of Elementalists lo único que sentimos es frustración y nos encontramos con un nivel de dificultad elevado debido a lo mal que se controla al personaje y lo poco eficientes que son las distintas acciones que tenemos a nuestra disposición. Tiene varias modalidades de partida, pero todas terminan derivando en las mismas sensaciones y al final no hay nada que haga que mejore la opinión que se nos queda de Clash of Elementalists.

GRÁFICOS

Lo que sí podemos decir de Clash of Elementalists es que Teyon no ha realizado un mal trabajo en lo referente a los gráficos. Los escenarios son harina de otro costal, pero los personajes al menos cuentan con movimientos personalizados y un aspecto que varía entre uno y otro. Las ilustraciones no están mal del todo, y el juego se mueve a una gran velocidad, aunque esto en muchas de las ocasiones termina siendo problemático. Es posible que si Teyon hubiera trabajado con un presupuesto mayor, dado que posiblemente han invertido lo mínimo, el resultado fuera muy distinto.

MÚSICA & SONIDO

Prácticamente lo mejor del juego se encuentra en el apartado sonoro, el cual está caracterizado por incluir melodías muy amenas y pegadizas. También se incluye un buen repertorio de efectos para acompañar cada uno de los golpes que propinaremos a nuestros rivales. No es que sea un resultado sorprendente, pero está al nivel de lo que esperaríamos de una producción digital para la consola Nintendo DS.

CONCLUSIÓN

El lanzamiento de Clash of Elementalists no satisface, siendo un juego de combates que no es que esté dirigido a los usuarios más hardcore, sino que está mal producido. Tiene tantos defectos en su jugabilidad y está tan falto de contenido que es imposible recomendarlo ni siquiera a los usuarios que tengan más curiosidad por probar todas las propuestas del género que llegan al mercado digital. Si tenemos en cuenta lo que se puede conseguir en el servicio DSiWare, Clash of Elementalists es un juego que pierde una gran oportunidad para dejar una buena impresión entre los usuarios.