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F1 2016

El gran circo vuelve a nuestras consolas con F1 2016, de nuevo de la mano de Codemasters, como viene siendo habitual desde que la compañía se hiciese con la licencia en 2008. Codemasters ofreció cada año grandes juegos de Fórmula 1, llegando a su cenit en 2013 con un juego muy completo basado en este deporte. Pero en 2014 la cosa comenzó a flojear, sobre todo teniendo en cuenta que el de esa edición llegó a PS3 y Xbox 360, cuando las consolas de octava generación ya hacía meses que habían salido disparadas de la parrilla de salida. En 2015 llegó la primera entrega dedicada a PS4 y Xbox One, pero desde el bajón de 2014 la cosa no mejoraba, ofreciéndonos en 2015 un juego con poco contenido y cero innovación. Pero la cosa este año ha cambiado, y F1 2016 viene cargado de novedades y dispuesto a conseguir la pole.

Recuperando las buenas costumbres

Lo primero que llama la atención nada más acceder a su menú de inicio es que vuelve el modo Carrera Profesional, desaparecido en la edición de 2015 y en el que nos metemos en la piel de un piloto que nosotros creamos para competir en 10 temporadas. Para crear al piloto podemos elegir entre diferentes caras, nacionalidades, color de casco y número, además de ponerle un nombre y un apellido. En este modo, nada más empezar, elegimos una escudería (pudiendo elegir escuderías como Ferrari o Mercedes a pesar de no tener todavía reputación), teniendo después que dar lo mejor de nosotros tanto en pista como en el hospitality de nuestra escudería, donde hablamos con nuestro agente, que nos comenta ofertas sobre otras escuderías, y gestionamos nuestro vehículo, invirtiendo los puntos de recursos que ganemos en los grandes premios para mejorar elementos como el chasis, el combustible o el motor.

Y, aunque este modo se agradece mucho y su ausencia el año pasado fue imperdonable, se echa de menos algo más de complejidad y profundidad que nos permita sentirnos, todavía más, como un auténtico piloto de Fórmula 1. ¿Cómo? Pues al estilo de lo que parece vamos a ver en el modo Carrera de otro juego deportivo, FIFA 17, pudiendo encarnar al deportista en cuestión en otros ámbitos de su trabajo y de su vida en general, por ejemplo en entrevistas con la prensa que puedan afectar al devenir de su carrera. Al final, F1 2016 se queda en el intento sin atreverse a sacarnos más allá del hospitality. Aun así, seguro que le dedicaréis horas (aunque al final la dinámica se repite bastante) compitiendo en las 10 temporadas para convertiros en los mejores y elevar a lo más alto a vuestra escudería.

Más modos de competición

En cuanto al resto de modos, tenemos el modo Carrera Rápida, Contrarreloj, Campeonato y Multijugador Online, bastante descriptivos en sus nombres. Si no sois muy asiduos de la Fórmula 1 y os apetece haceros con su control en un modo asequible es recomendable que elijáis Carrera Rápida, para que luego vayáis probando cosas más complejas como los campeonatos o el mencionado modo Carrera Profesional. Sobre todo porque podéis personalizar vuestras carreras a vuestro gusto para hacerlas más complejas o asequibles, según vuestra habilidad.

Y es que, F1 2016, al igual que sus antecesores, tiene mucho de simulación, pero no le faltan elementos arcade para crear la combinación perfecta y llegar a todo el mundo, tanto a acérrimos seguidores que busquen un reto fiel al Gran Circo como a los curiosos que quieran adentrarse por vez primera entre los bólidos. Nosotros elegimos a qué hora del día jugamos (desde el amanecer hasta la noche), en qué condiciones climatológicas (pudiendo elegir también si llovizna o cae un buen aguacero), la dificultad (entre siete diferentes) o el número de vueltas que damos (entre tres, cinco o las que corresponden al 25%, 50% o 100% de una carrera real, con sus 50 vueltas). También, en el modo Carrera Profesional, podemos elegir dar la vuelta de prueba de rigor para calentar nuestro vehículo.

El modo Multijugador Online permite jugar, también con las condiciones personalizadas, a 22 jugadores simultáneos (frente a los 16 de la anterior edición), pudiendo esta vez rellenar los huecos de otros jugadores con pilotos controlados por la IA, permitiendo así a varios amigos jugar sin necesidad de esperar a gente desconocida.

La emoción de la Fórmula 1

Y, ¿qué nos encontramos a la hora de correr? Lo primero, que podemos elegir a los 22 pilotos, sin faltar grandes como Hamilton o Vettel y otros más discretitos como Fernando Alonso (ejem) entre las 11 escuderías existentes, incluyendo la nueva escudería Haas con sus pilotos Romain Grosjean y Esteban Gutiérrez, además de los 21 circuitos, no habiéndose olvidado del nuevo circuito de Bakú. Una vez en pista descubrimos que el control es mucho más suave e intuitivo que en la entrega del año pasado, exigiendo pericia, pero respondiendo bien a nuestro control, algo que se nota sobradamente en los circuitos en los que debemos correr con lluvia, pues, sin dejar de ser duro, con la suficiente habilidad podéis haceros con las curvas sin que resulte imposible enderezar el bólido en el resbaladizo asfalto.

Lo que sí se puede mejorar todavía un poco más es la IA del resto de pilotos, que se apelotonan en la primera curva formando un cacao de impresión y dejando que les adelanten sin problemas, y creando situaciones más variadas, pues durante la carrera no hay ningún percance si no lo provocamos nosotros o nos siguen muy en el alerón, que los muy cabritos entonces sí deciden ponerse agresivos. Durante la carrera debemos ser cautelosos y no perder de vista el estado de nuestro bólido, pues cualquier golpe leve puede fastidiarnos el control de éste, por no hablar de la falta de combustible, lo que nos obligará a parar en boxes para reponernos, algo que también podemos configurar para hacerlo de forma automática o manual.

Para que no nos despistemos, durante la carrera contamos con la información que nos proporciona nuestro ingeniero (al que en PS4 escuchamos desde el altavoz del DualShock 4, otorgando mayor inmersión al juego), que nos avisará del combustible que nos queda cuando éste sea escaso o de algún percance en la carrera, además de preguntarnos si queremos cambiar de plan durante la carrera si algo sale mal. También nosotros, aunque arriesgándonos mucho a salirnos de la pista por quitar los ojos de ella, podemos pedirle entre varias opciones que nos informe de diferentes ámbitos de la carrera, como a quién tenemos delante o en qué posición va nuestro compañero. Otra cosa que podemos hacer es comunicar que al final de la vuelta nos vamos a meter en boxes. Otro elemento que se agradece que no estaba en la anterior entrega es la presencia del coche de seguridad, cuya aparición le da más realismo a la carrera.

Por el contrario, algo que le quita realismo (y de lo que podéis prescindir), pero que los menos duchos agradecerán, es la posibilidad de rebobinar la acción cuando sufrimos un grave percance que nos obligue a abandonar la carrera. Durante la repetición del momento solo tenemos que pulsar el botón pertinente y, ¡ale! Como si tuviésemos la daga del tiempo del príncipe de Persia, retrocedemos en el tiempo y volvemos a pista para enmendar nuestro error y completar la carrera evitando percances similares. Y si no, pues abusamos de nuestro poder y retrocedemos otra vez. ¡Qué bien le vendría esto a Fernando Alonso!

Técnicamente da la talla en la octava generación, con un genial sistema de iluminación del que en otras entregas no podrían haber presumido, básicamente porque las carreras de Fórmula 1, como ya sabéis, se suelen disputar al mediodía, pero con las opciones personalizables que hemos comentado para poder jugar durante el amanecer o el ocaso, y en algunos circuitos de noche, este sistema luce de maravilla. Probad, si no, a jugar de noche en Abu Dabhi. Los circuitos, además, son perfectamente reconocibles, al igual que los pilotos o los directores de equipo. Eso sí, las animaciones y texturas no son nada del otro mundo, algo que se nota, especialmente, en el hospitality y los momentos en el podio. Además, hemos sufrido alguna (aunque no muy frecuente) caída en la tasa de imágenes.

En cuanto al apartado sonoro, os sentiréis inmersos en pista con el rugido los bólidos y los comentarios sobre la carrera (doblados al español) de vuestro ingeniero. Los comentaristas, por su parte, son Antonio Dávila y David Casas, que a pesar de ser voces reconocidas y con una trayectoria en el doblaje no le ponen demasiado énfasis a los comentarios, quedando algo sosete y falsillo.

Todavía hay mucha F1 por delante

F1 2016 llega algo tarde, pero el campeonato no finaliza hasta noviembre, pudiendo disfrutar del juego al mismo tiempo que la segunda mitad de éste tras el parón veraniego, sirviendo el videojuego como calentamiento para los aficionados. Una entrega que está a la altura de lo que se espera de la Fórmula 1, con elementos mejorables, pero ofreciendo los modos que se esperan de él, una buena inmersión y un muy buen control para que lo puedan disfrutar tanto los aficionados de siempre como los que quieran iniciarse ahora en estas carreras de bólidos. Por fin volvemos a tener un videojuego de Fórmula 1 que puede subirse orgulloso a lo más alto del podio.

Resumen
Mejorando con creces todo lo visto el año pasado, F1 2016 llega a la meta que todos esperábamos: satisfacer al gran público con un juego muy completo que da todo lo que le pedimos al Gran Circo en modos e inmersión.
Lo mejor
  • La vuelta del modo Carrera Profesional, personalizando a nuestro piloto y compitiendo en una escudería durante 10 temporadas
  • El modo online, que da la opción de jugar con 22 jugadores reales o con pilotos controlados por la IA para jugar solo entre amigos
  • La inmersión y el realismo de sus carreras, con un sinfín de elementos que contemplamos en las carreras reales
Lo peor
  • Mola que vuelva el modo Carrera Profesional, pero podía ser más profundo. Hay vida más allá del hospitality
  • La IA podía ser mejor
  • Algunas texturas y animaciones de los personajes y la poca intensidad de las voces de David Casas y Antonio Dávila
8.5
Jugabilidad - 8.6
Gráficos - 8.7
Sonido - 8.4