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Final Fantasy Explorers

Es frustrante ver cómo Square Enix no termina de confiar en algunos de sus títulos, que llegan sin localizar al castellano ni siquiera a nivel de textos. Y es una pena que esto ocurra con Final Fantasy Explorers, porque el título tiene un buen nivel de potencial dentro de lo que consideramos un juego enfocado al multijugador y las cacerías. Se trata del estreno de la franquicia en Nintendo 3DS si no contamos los dos juegos musicales englobados en la subsaga Theatrhythm, por lo que en cierta manera esperábamos un poco más de apoyo. Quizá el problema haya sido que el equipo de desarrollo se decante por una mecánica de juego distinta a la habitual, pero ya sabemos que los Final Fantasy de Nintendo llevan años probando ideas nuevas.

Final Fantasy Explorers es un action RPG que está englobado en el género de las cacerías, siguiendo las bases que han establecido los clásicos Monster Hunter. Tras pasar una fase inicial de la cual os hablamos en el avance, nos metemos de lleno en la aventura y pasamos por el clásico repertorio de misiones y encargos. No hay que engañar a nadie, como buena imitación de Monster Hunter, tiene las mismas virtudes y los mismos defectos que la franquicia de Capcom. Os podemos resumir que si jugáis en solitario la diversión será inferior, pero también os avisamos de que el nivel de dificultad no es alto incluso jugando solos.

Tendréis que acabar la historia rápidamente para poder desbloquear el mundo completo, lo que se convierte en el juego real en sí mismo. Si nos preguntáis si Final Fantasy Explorers os puede tener entretenidos durante un buen tiempo os diremos que sí, puesto que aún después de la historia vais a tener cientos de horas de diversión. Y es en ese momento cuando comienza lo mejor. Así que aunque se os atragante un poco el inicio, se os haga un poco pesado, os recomendamos que insistáis un poco hasta que comience lo bueno.

Una jugabilidad llena de particularidades

Los aspectos más destacados de la jugabilidad de Final Fantasy Explorers son sus características más particulares, aquellas que no encontramos en los juegos del mismo tipo. Si tenéis cierto conocimiento sobre Monster Hunter sabréis el tipo de juego que tenemos ante nosotros y no queremos concentrarnos demasiado en ello. Es un action RPG, con batallas activas, enfrentamientos donde prima la realización de habilidades, aunque con distintas estrategias de combate dependiendo de qué trabajo hayamos seleccionado (entre 21 distintos). Hay escenarios que explorar, batallas que disputar en grupo y objetos que recoger. Hasta ese punto es la mecánica habitual de este tipo de RPG. ¿Pero qué le aporta Final Fantasy a la fórmula?

Lo que le da son esos elementos propios y característicos que vienen a ser, sin duda, lo mejor del título. Por ejemplo, el sistema Crystal Surge, que activa una buena parte de las funciones especiales del juego. Lo recargamos atacando y puede ser lo que desencadene versiones mutadas de nuestras habilidades, algo que resulta tan chulo como suena, os lo aseguramos. También tenemos los eidolones, a los que hay que dar caza. ¿Os imagináis lo que mola ir a buscar a un bahamut para derrotarle y robarle su esencia? Esencia que lograremos con una técnica especial y que después nos permitirá llamar a estas criaturas en las batallas. Hay cierto componente Pokémon que también nos gusta, aunque sin extremos, dado que tampoco hay una gran cantidad de eidolones. Respecto a los que ya conocemos se han añadido varios para la ocasión (Dríade y Amaterasu), aunque está claro que a Square Enix le interesa más recurrir a los personajes que los fans reconocen.

Y ahí no acaban las cosas, puesto que también tenemos la habilidad Trance. Con ella podemos adoptar el aspecto de personajes clásicos del universo Final Fantasy. Argumentalmente no es que tenga una justificación muy profunda, pero tampoco es algo que necesitemos. Quedemos en decir que podemos adoptar el aspecto de personajes como Cloud, Lightning o Squall durante tiempo limitado. También tenemos los skins disponibles para adoptar su aspecto de una manera más permanente, dado que el modo Trance tiene una duración demasiado limitada (aunque con claros beneficios en el gameplay, por supuesto).

Equipa a tu personaje y triunfa

Todo lo anterior no deja de lado que Final Fantasy Explorers requiera que dediquemos atención a algunos de los elementos fundamentales en este tipo de título. ¿Uno de ellos? El equipamiento. Vais a tener que aseguraros de tener un buen equipo en todo momento, porque aunque la dificultad no es elevada, siempre es adecuado no formar grupo con otros jugadores y que os echen miradas de odio al ver que les estáis dejando en mal lugar. Lo mismo se puede decir de la elección de profesión. Tomaros con calma probar las distintas profesiones disponibles, porque algunas son verdaderamente interesantes. ¿Una recomendación? Buscar un poco de originalidad, como el mago del tiempo, el samurái o el bardo, entre otros.

Una vez entréis en la dinámica de aceptar misiones, cumplirlas, salir a cazar, recoger objetos e ir mejorando al personaje mientras recolectáis nuevos materiales, seguro que os divertís sin problemas. Como decíamos, la reducida dificultad es uno de los obstáculos, puesto que habrá un momento en el que perderéis parte del interés. Pero os prometemos que cuando terminéis el juego la experiencia mejorará.

Un debut que podría haber sido más potente

Lo que ocurre con Final Fantasy Explorers es que le falta fuerza. Es un buen juego, tiene contenido de sobras, las transformaciones nos encantan por el fan service que representan y los eidolones son un buen añadido. Pero una vez nos ponemos a jugar nos parece que falta algún tipo de gancho añadido. Además, la curva de interés tiene picos muy bajos y cuesta llegar a ese momento en el que la propuesta mejora. Tener a los amigos en el grupo es un factor que soluciona muchos de estos obstáculos, pero podemos llegar a perder la fe en algunos momentos. Por eso lo recomendamos a jugadores comprometidos que estén dispuestos a invertir más de 100 horas en el juego.

Los gráficos son bastante normalitos, echándose de menos un mayor nivel de detalle, olvidaros de la visualización 3D y no esperéis momentos o escenas épicas. Lo que sí destaca es la banda sonora, compuesta por Tsuyoshi Sekito (guitarrista principal de los Black Mages), que ha utilizado distintas guitarras para llevar a cabo una amplia variedad de temas. Se ha esforzado por crear melodías distintivas que aporten una gran fuerza al desarrollo e incluso hay guiños para los veteranos con sintonías representativas de los héroes invitados.

En definitiva: volvamos al concepto del que os hablábamos antes. Tiene montones de horas de juego, características muy personalizadas, un buen desarrollo y guiños al universo Final Fantasy. Podría ser mejor dentro de lo que consideramos un juego que sigue los pasos de Monster Hunter, pero no está nada mal. Y como la historia es mínima, la ausencia de textos en castellano no es que duela demasiado.

Resumen
Un título de la saga Final Fantasy que apuesta por algo distinto, pero que no resulta especialmente redondo. Tiene aspectos muy interesantes, pero le falta gancho.
Lo mejor
  • Cientos de horas de juego
  • Los eidolones y el modo Trance
  • La idea de ofrecer algo diferente
Lo peor
  • Le cuesta mucho despegar
  • Gráficamente muy pasivo
  • El nivel de dificultad
7.5
Jugabilidad - 7.9
Gráficos - 7
Sonido - 6.6