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Garfield’s Wild Ride

Son muchos los juegos tipo endless runner que llegan a los mercados de aplicaciones móviles. Algunos son gratuitos y otros de pago, mientras que unos se basan en una licencia y otros deciden partir desde cero para crear conceptos originales. En cualquier caso, todos ellos se encuentran con el mismo reto: superar a sus competidores y lograr destacar entre los demás. No es algo fácil de conseguir, sobre todo en estos tiempos en los que cada vez se es más exigente con un tipo de juego que resulta manido y que ha vivido épocas de mayor fama. Con el lanzamiento de Garfield’s Wild Ride nos encontramos ante uno de estos juegos, licenciado en cuanto a su personaje, pero poco profundo si hablamos de su jugabilidad y posibilidades.

JUGABILIDAD

Garfield es Garfield, y el personaje, ya sea por sus tiras cómicas, sus divertidas series de animación en las que tiende a romper la cuarta barrera artística o por las películas, es muy popular entre todo tipo de personas. Es tan fácil identificarle como quererle, por lo que un juego protagonizado por él mismo hacía pensar que sería fácil que contara con una calidad notable. Pero lo que nos encontramos en el endless runner Garfield’s Wild Ride es un ejercicio de poco interés y escasas opciones que justifiquen que juguemos una y otra vez sin descanso. Si lo consideramos lo que es, un clon de Jetpack Joyride, el juego sale muy mal parado en la comparación.

El sistema de juego es el que ya hemos visto en incontables ocasiones: tenemos una vida para recorrer el máximo camino posible controlando a Garfield. El objetivo, además de llegar lejos, es ir cumpliendo los distintos objetivos que nos propone la computadora, plasmados en misiones y niveles. Son desafíos del estilo de “recorre x metros en una partida” o “recoge x número de objetos”. Tareas que no resultará difícil conseguir y que nos permitirán obtener monedas e ir avanzando en cuanto a los desafíos. Como es habitual en este tipo de juegos, no hay una progresión a nivel de escenarios, pero sí se pueden desbloquear paquetes de temas para cambiar todo lo relacionado con el juego, eligiendo cambiar la calle por la selva o la isla (con nuevos temas en camino).

Jugamos de forma simple, dado que solo tenemos que mantener el dedo pulsando la pantalla para que Garfield se eleve por el aire. Si soltamos, Garfield irá bajando, así que tenemos que ir tocando poco a poco para llevarle por la altura que nos interesa. Los obstáculos que nos encontramos son frecuentes, así que es muy importante tener a Garfield siempre en la posición más adecuada para evitar objetos que vengan a por nosotros o elementos del escenario con los que nos podamos chocar. Si sufrimos un impacto habrá terminado la vida de manera irremediable.

En nuestro camino hay algunos elementos a tener en cuenta, como power-ups que nos ayudan a progresar con seguridad y rapidez. Por ejemplo, podemos montarnos en un Odie gigante para avanzar sin miedo, obtener poderes de super gato o ponernos un escudo protector. Además de llegar lo más lejos posible, tendremos que intentar reunir monedas de oro y lasañas. Las monedas sirven en la tienda, mientras que las lasañas las cambiaremos por trofeos coleccionables (que en realidad decoran, pero no sirven para otra cosa).

La tienda de Garfield’s Wild Ride es donde compraremos todo lo que nos interese y resulta positivo, lógico teniendo en cuenta que es un juego de pago, que no haya microtransacciones directas. Sí podemos gastar dinero real para adquirir más monedas de oro, pero con tesón y mucha paciencia será posible adquirir prendas de cabeza, ropa y efectos, todo para darle a Garfield un aspecto más personalizado. Eso sí, la utilización de una prenda u otra no afecta al personaje ni a las habilidades o recursos que tendremos, por lo que el interés se agota rápidamente. En último lugar, hay una ruleta que podemos tirar de forma periódica y que nos proporciona más monedas o lasañas.

GRÁFICOS

El escenario por el que avanzamos es un fondo que se reitera en exceso, es inevitable. La calle nos va llevando a través de distintas zonas, lo que es de agradecer y va cambiando las casas que nos encontramos. En el fondo también vamos viendo a personajes secundarios del universo de Garfield, como los vecinos y el cartero, aunque se repiten de manera excesiva. En general hay una buena demostración de diseños realizados con detalle, siguiendo el estilo clásico al que Garfield nos tiene acostumbrados, pero sin demasiado trasfondo. El propio Garfield es lo que más destaca, sobre todo gracias a las muchas opciones de personalización que tenemos por medio de los objetos que compramos en la tienda.

MÚSICA & SONIDO

La canción principal de la serie de televisión se puede escuchar no solo en la pantalla principal, sino también cuando recolectamos uno de los power-ups que nos permitirán avanzar con mayor efectividad. Por lo demás hay una banda sonora que acompaña bien y efectos de sonido que hacen su trabajo, pero entre los que se echa de menos escuchar la voz de Garfield. En un juego protagonizado por el gato es raro no escucharle hablar cada dos por tres tal y como lo hace en la serie. La inclusión de algunas de sus frases más características habría sido algo muy beneficioso para el juego en lo vinculado con acercarlo a los más pequeños de la casa.

CONCLUSIÓN

Es difícil innovar en los endless runner, pero siempre hay un posible margen de mejora. En el caso de Garfield’s Wild Ride, hace un buen papel en lo referente a no incluir microtransacciones obligatorias, pero vamos a necesitar al menos 8-12 horas de jugabilidad sin parar para desbloquear los distintos extras que hay accesibles con monedas de oro en la tienda. Esto significa tener mucha paciencia para un juego lastrado por una ausencia de profundidad, algo que en este tipo de títulos es fatal para que consigamos seguir jugando durante más de dos o tres horas.