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He-Man: The Most Powerful Game in the Universe

Uno de los reyes de la testosterona de los años 80 en lo que se refiere a figuras de acción y dibujos animados regresa en un juego disponible para iOS.

He-Man: The Most Powerful Game in the Universe Portada

He-Man: The Most Powerful Game in the Universe
Nota: 70
Plataforma: iOS
Artículos
Género: Plataformas
Imágenes
Lanzamiento: 25/10/12 | 25/10/12 | 25/10/12
Vídeos
Desarrollador: Chillingo
Trucos
Editor/Distribuidor: Chillingo/Chillingo
Saves
CÓMPRALO:

Todos los niños de los 80 gritaron en alguna ocasión “por el poder de Grayskull!!, yo tengo el poder!”, era ley de vida en la época. Mattel comercializó en la década una larga colección de figuras que marcó a muchos de los que posiblemente nos estén leyendo ahora. Su serie de animación fue un éxito por mucho que el protagonista tuviera unos andares raros y nos diera lecciones de vida en cada episodio. Y sorprende que incluso con el paso del tiempo, He-Man, el protagonista de la marca, haya continuado protagonizando distintas adaptaciones. Mattel sigue vendiendo sus figuras de acción, ahora destinadas a coleccionistas, hace menos de una década hubo remake de la serie en televisión, se está preparando una nueva película real de cine y tanto Game Boy Advance como PlayStation 2 tuvieron videojuego. Todo esto se ve complementado en esta ocasión con su primer juego para los dispositivos iOS, titulado He-Man: The Most Powerful Game in the Universe.

JUGABILIDAD

He-Man: The Most Powerful Game in the Universe se presenta como un juego de acción 2D a la vieja usanza, que recuerdan a Rastan, el famoso arcade de Taito de los años 80. También tiene cierto aire a Metal Slug, pero esto más bien debido a su particular estética gráfica. El sistema de juego se fundamenta en niveles de acción y plataformas en los que progresamos del punto A al punto B eliminando todos los enemigos que encontremos por el camino y recogiendo todos los objetos que podamos en el transcurso de la pantalla. La dificultad no es alta, aunque contamos con una puntuación de hasta tres estrellas que debemos intentar conseguir en cada fase. Además, hay objetos escondidos por el escenario que nos proporcionan desbloqueables, y no siempre los obtendremos a la primera, sobre todo los que están colocados de forma que necesitemos habilidades especiales para llegar a ellos.

El juego es muy lineal, como es base en el género, y menos variado de lo que podríamos imaginar, dado que algunos combates contra jefes y niveles en los que la pantalla avanza de forma automática no hay nada que aporte variedad al transcurso de la acción. Pero lo peor se encuentra en los controles. Se plantean de forma clásica, con el lado izquierdo de la pantalla sirviendo para el movimiento y el derecho para los ataques. La reacción a los controles es mala. Cuando saltamos no podemos cambiar la dirección de movimiento y nos quedamos a merced de los enemigos, como mucho pudiendo tirar al personaje hacia atrás de una forma parca. No hay interrupción de animaciones, así que la realización de un combo nos puede dejar vendidos, y las distintas técnicas que vamos desbloqueando terminan por resultar inútiles. Los movimientos, salvo el golpeo básico, se realizan trazando direcciones en el lado derecho. Por ejemplo, un movimiento hacia abajo en el aire hará que He-Man caiga con su puño en picado, y uno hacia abajo en el suelo le hará girar como un molinete. Si mantenemos presionado el dedo en el lado derecho cargaremos un poderoso golpe de espada. La triste realidad es que por muchos movimientos que compremos, salvo en situaciones puntuales, acabaremos reiterándonos en el golpe normal, el cual afortunadamente se puede mejorar en cuanto a potencia.

También contamos con consumibles que nos darán el poder de Grayskull durante unos instantes, siendo invencibles, y la posibilidad de invocar, aunque de forma limitada, a Man-At-Arms. Este personaje aparece en pantalla para que podamos usarlo con el objetivo de disparar, pero tampoco se trata de una acción que esté muy bien pensada ni implementada.

Durante el juego ganamos cristales que podemos cambiar en la tienda por un total de tres elementos distintos: consumibles (las peticiones de ayuda y la invencibilidad de Grayskull), técnicas de combate y mejoras de personaje. Las técnicas de personaje están disponibles en varios niveles, por lo que resulta totalmente imposible acabar el juego del tirón habiéndolas comprado todas salvo que hagamos uso de microtransacciones para comprar cristales adicionales. No obstante, una vez veamos que son movimientos que usamos poco, acabaremos guardando los cristales para las mejoras. Entre estas es posible aumentar la vida del personaje, el tiempo de duración del poder de Grayskull e incluso obtener fuerza adicional que nos permitirá romper bloques especiales tras los que suele haber desbloqueables.

Son 27 niveles que ofrecen una buena diversión, pero sin un nivel de dificultad demasiado elevado, con enfrentamientos contra jefes la mayor parte poco imaginativos y con un desarrollo que no invita nada a la rejugabilidad.

GRÁFICOS

Como decíamos, He-Man: The Most Powerful Game in the Universe hace uso de una estética humorística en la que todos los personajes parecen haberse pasado de horas en el gimnasio. El protagonista, especialmente, tiene una musculatura desproporcionada, más incluso que en la serie de televisión, recordando a diseños humorísticos vistos en juegos de acción tradicional. Los escenarios están muy cuidados y se nota que los desarrolladores han hecho todo lo posible para adaptar bien algunas de las localizaciones principales del universo de He-Man. Se echa en falta más fan service, dado que son pocos los personajes a los que nos vamos a encontrar salvo la selección de villanos principales aliados con el malvado Skeletor.

MÚSICA & SONIDO

Aunque no se retoma la banda sonora de la serie de animación, algo que hubiera sido realmente pintoresco, la música de He-Man: The Most Powerful Game in the Universe cumple muy bien con su función y ambienta al puro estilo de los 80. Los efectos de sonido están en consonancia, con una buena representación de los golpes, saltos y recogida de objetos, manteniendo la personalidad clásica de este tipo de juegos.

CONCLUSIÓN

He-Man: The Most Powerful Game in the Universe no es precisamente el juego más poderoso del universo, ni mucho menos, pero sí proporciona un interés especial por los ataques de nostalgia que es capaz de despertar. A quienes todavía les vuelvan loco He-Man y sus Masters del Universo, es un juego que les va a dejar muy complacidos, dado que tiene un precio muy ajustado y la diversión que proporciona es elevada por mucho que tenga defectos claros.