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Hello Kitty Tap and Run

En marzo de 2013 descubrimos la existencia de Hello Kitty Run!Run!Run!, juego para dispositivos móviles donde la gatita de Sanrio adoptaba un estilo retro de 8 bits. No tuvo un mal recibimiento en Japón y ha acabado llegando a Occidente de la mano de Namco Bandai, aunque con un cambio de título como es habitual. En este caso lo conocemos como Hello Kitty Tap and Run, y este se trata del único cambio realizado, dado que el juego mantiene toda su esencia y sistema original. Podemos decir que para su creación, tal y como vemos desde la primera partida, se ha partido de una esencia que combina tanto el género de los running como la filosofía de los plataformas. Hay mucho que decir sobre lo que ofrece el juego, por lo que vamos a empezar desde el principio.

JUGABILIDAD

Antes de decir cómo se juega, nos introducimos en lo que significa la jugabilidad de Hello Kitty Tap and Run, porque no es simplemente dar saltos y eliminar enemigos. El hub del juego se representa en la forma de la habitación de la protagonista, donde podemos personalizar el espacio con mobiliario que consigamos a lo largo de la partida. Nuestro equipo principal de Hello Kittys también estará pululando por el escenario, por si nos visita alguien, para que vean lo bien que lo tenemos organizado. Desde este lugar accedemos a las siguientes opciones: My Room, Stages, Kitty Box, Market, Gift Box, Friends y Other.

En My Room se encuentra lo que hemos mencionado, nuestra casa con los muebles y las gatitas que tengamos seleccionadas. En Kitty Box podemos organizar nuestro equipo, fusionar Kittys, acceder a nuestra colección de personajes o cambiar Kittys por manzanas (una de las monedas del juego). El equipo está formado siempre por tres Kittys de nuestro repertorio y una que elegiremos cuando nos adentremos en el nivel en cuestión entre las de otros jugadores. La opción de fusionar Kittys funciona de manera similar a como lo hacen las combinaciones de Puzzle & Dragons, uno de los juegos japoneses de moda. Es decir, ponemos de base la Kitty a la que deseemos subir de nivel y le fusionamos otras Kittys que no nos interese guardar. Estas segundas Kittys sirven de “alimento”, por lo que si nos tocan muchas repetidas en los niveles no se tratará de algo negativo, sino de una buena moneda de cambio para las fusiones. Además, desde este apartado también podemos desencadenar evoluciones de Kittys que se consiguen combinando dos gatas de distinto tipo, aunque para esto tendremos que esforzarnos mucho. Por ejemplo, combinando la animadora y la otaku conseguiremos la cantante pop.

En el Market es donde haremos operaciones comerciales, no necesariamente con microtransacciones. Podemos adquirir llaves, tickets de continuación, stamina recoverys, aumentar nuestro límite de amigos y nuestro límite de la Kitty Box. También es posible adquirir objetos clave. En este sentido hay que decir que no es necesario hacer compras para jugar en condiciones.

En la Gift Box podemos gastar los puntos de amistad que hayamos conseguido en obtener personajes de Hello Kitty Tap and Run y accesorios para la casa. Los personajes tienen un precio de 100 puntos, mientras que los muebles de 200. Los puntos de amistad se obtienen al ayudar a los amigos o al participar con ellos en niveles de forma exitosa. Por su lado, los amigos se gestionan con facilidad mediante un apartado independiente, aunque como indicamos, hay límite que solo se desbloquea usando dinero real.

Pasamos al grueso del juego, el apartado Stages, donde seleccionamos nivel entre las distintas fases que hayamos desbloqueado o las correspondientes a eventos especiales. Se desbloquean a medida que las terminamos con éxito y tienen un gasto de stamina (vida) determinado, así como una extensión en kilómetros y una dificultad personalizadas dependiendo de cada recorrido. Como es habitual, los niveles más avanzados y más complejos serán los que mejores regalos nos proporcionen y los que más puntos nos den para subir el rango de jugador y el nivel de experiencia de las gatas.

El sistema de juego no es endless running, debido a que todas las pantallas tienen principio y final. Las cuatro Hello Kittys van corriendo de forma automática hacia adelante y nosotros tenemos dos botones: salto en el lado izquierdo y ataque en el derecho. Cada modelo de Kitty tiene su propio movimiento de ataque normal y especial, lo que ayuda a que sea importante que definamos un buen equipo. Además, las Kittys tienen su propio elemento, lo que también influye a la hora de introducirnos en los niveles. La dificultad puede ser muy alta aunque estemos jugando en un nivel de nivel bajo si nuestro elemento no es el apropiado para esa pantalla. En algunas fases, por otro lado, habrá jefes de gran tamaño a los que deberemos derrotar. Y de forma aleatoria, cuando eliminemos enemigos, a veces nos darán cofres donde habrá regalos, como más Hello Kittys y mobiliario. Las manzanas se recogerán de forma directa por el escenario.

La diversión está muy garantizada, aunque la stamina se termina demasiado pronto en proporción a la duración de los niveles (también hay que tener en cuenta que la cantidad máxima crece cuando subimos de nivel), y el juego nos impide seguir jugando de forma continuada tanto como nos gustaría. El nivel de dificultad es respetable, por lo que no podemos creer que es un juego infantil de los que podemos terminar con los ojos cerrados. Además, el concepto de todos los elementos coleccionables que tiene Hello Kitty Tap and Run, seguro que nos mantiene muy interesados partida tras partida.

GRÁFICOS

Los 8 bits renacen con el estreno de este juego que ha tenido muy claro adoptar un estilo clásico en el cual puedan destacar los distintos sprites de la gata protagonista. La variedad de Hello Kittys que nos vamos a encontrar es tan grande que ni siquiera se ha tenido que contar con la presencia de otros personajes del universo de Sanrio. Ella se vale solita y nos sorprenden todos los aspectos que puede llegar a alcanzar. También es cierto que los desarrolladores no se han conformado con lo básico, que hubiera sido la Hello Kitty guerrera, la maga o la sacerdotisa. En realidad tenemos a la Hello Kitty otaku, la estrella del pop, la Hello Kitty de boda, la coneja, la fresa, la aventurera, la animadora… y tantas, tantas otras.

Lo curioso es que todos los sprites parten del mismo diseño original al cual luego se le ha dado personalización con objetos y modificación de colores, dando unos resultados muy positivos. A los enemigos los vemos con aspectos también de todo tipo y resulta curioso ver incluso que un ramo de flores de novia puede venir contra nosotros lleno de maldad. Los jefes son Hello Kittys de color negro, lo que hace que choquen en su aspecto con las versiones normales.

MÚSICA & SONIDO

La banda sonora que escuchamos es idéntica en todos los niveles, pero cuenta con un ritmo rápido, divertido y animado que no resulta demasiado repetitivo. Además, la melodía cambia cuando entra en escena alguno de los jefes. Los efectos sonoros, por su parte, acompañan bien y representan los saltos y golpes a los enemigos de forma coherente.

CONCLUSIÓN

Dentro de lo que podemos esperar de juegos de distribución free to play, Hello Kitty Tap and Run consigue entretener con una jugabilidad que no es complicada de entender. Los niveles van ganando una mayor dificultad a medida que avanzamos y no es, ni mucho menos, un juego para niños. Además, su gran cantidad de desbloqueables y la colección de Hello Kittys anima a que se sigamos jugando una y otra vez.