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Hitman – Episodio 5: Colorado

Tras su estancia en el lujoso hotel de Bangkok durante el episodio 4, el Agente 47 debe cruzar el charco para, ahora sí que sí, irse a un entorno menos placentero y exótico, una granja de Colorado donde el trabajo duro no da ni un respiro. Y menos a 47, que no ha viajado a esa granja tan lejana a trabajar la tierra o con los animales, si no a hacer lo que mejor sabe hacer, matar. Y no a uno ni a dos, sino a cuatro objetivos diferentes.

El episodio más largo

Podemos asegurar que este quinto episodio es el más largo y más complicado del nuevo Hitman, pues, como os decimos, es el primero en el que debemos eliminar un total de cuatro objetivos nada accesibles. Y es que, en esta ocasión, no comenzamos en un entorno civil, sino que directamente estamos en territorio hostil, pues la granja la utiliza una organización que cuenta con mercenarios a su cargo, por lo que desde que comenzamos debemos escondernos para que ningún enemigo nos vea hasta que nos hagamos con las ropas de alguno que nos permita caminar tranquilamente entre los guardias.

Pero no os dejéis engañar, incluso cuando tengáis las ropas adecuadas y podáis pasear por la amplia granja con soltura, no podréis acceder a todas las zonas, pues hay algunas a las que solo permiten entrar a soldados más avanzados. Tampoco será fácil asaltar a nuestros objetivos, ya que no es sencillo encontrarlos solos, teniendo que encontrar las mejores oportunidades para no llamar la atención. Preparaos, porque más que nunca deberéis ser pacientes, observadores, rápidos y ágiles para eliminar a todos vuestros objetivos.

¿Y qué nos lleva a estos cuatro objetivos de la granja de Colorado? ¿Otro cliente? Nada de eso, por fin la historia toma más forma que nunca y la misión se desarrolla con el objetivo de destapar la verdad o, por lo menos, parte de la verdad, hilando desde el principio con elementos de otras misiones. De esta forma, se aleja de la estructura de las cuatro misiones anteriores en las que se nos dan dos objetivos señalados por un cliente que, en apariencia, quiere muertos por motivos personales, hasta que descubramos su conexión en la cinemática final con los anteriores.

Más objetivos con los que acabar

Ahora, en cambio, se trata de un trabajo por eliminar al supuesto cliente clandestino, un tal Sean Rose, australiano conocido por ser un peligroso ecoterrorista experto en explosivos que ya ha provocado algunos atentados. La ICA llega hasta él gracias a la señal rastreada de una hacker ciberactivista llamada Olivia Hall, que consiguió todo este tiempo mantener oculta la señal desde la que el cliente se ponía en contacto con la ICA. Pero Olivia Hall no es uno de nuestros objetivos, es simplemente el nexo que sirve para encontrar a Sean Rose y su milicia. Ella se mantiene lejos de Colorado. Sean Rose, además, fue el hombre que secuestró a Thomas Cross, el padre de Jordan Cross. ¿Lo recordáis? La estrella de rock a la que tuvimos que eliminar en el hotel de Bangkok del episodio 4. Así que podría decirse que Sean Rose es el principal objetivo de la misión, pero no el único, y ni siquiera el más difícil de eliminar, de hecho diríamos que es el más fácil.

Los otros tres son miembros importantes de la milicia: Ezra Berg, un interrogador del Mossad jubilado que siempre va con una máscara, dando un aspecto bastante creepy y friki; Penelope Graves, exanalista antiterrorista de la Interpol; y Maya Parvati, conocida antiguamente como una peligrosa asesina y ahora como traficante de armas que se encarga de entrenar a los milicianos.

Como siempre, en el menú al que accedemos desde el panel táctil en PS4 tenemos las oportunidades de esta misión, que en este caso son tres diferentes para matar a Rose y tan solo una para cada uno de los tres objetivos restantes, lo que hacen un total de 6 oportunidades.

Matar a Sean Rose nos ha parecido fácil, de hecho diríamos que es el más fácil, pues acceder a él y encontrarlo solo en su habitación es sencillo, así que podemos romperle el cuello silenciosamente sin complicarnos o seguir alguna de sus tres oportunidades, como hacer que vuele por los aires manipulando su móvil.

En cuanto a los otros tres, pueden resultar algo más puñeteros, sobre todo cuando debemos conseguir objetos como una placa de la Interpol noqueando a un agente de la Interpol que está siempre rodeado de sus compañeros. Si veis que se os atraganta algún objetivo porque estáis rodeados de enemigos id a por algún otro mientras, ya que es posible que vuestro objetivo (como el tío de la placa en nuestro caso) se haya movido bastante y esté en una zona menos peligrosa (aunque no carente de algunos guardias cerca). Se trata de ser paciente, caminar tranquilo, observar e ir ejecutando a los objetivos principales según mejor os convenga.

A nosotros el más divertido nos ha parecido Maya Parvati, pues podemos hacernos pasar por un soldado instruyéndose teniendo que completar el entrenamiento (se hace raro poder disparar en Hitman una ametralladora sin llamar la atención) para luego matarla de una forma muy bestia, que no desvelaremos, haciéndolo pasar por un error tonto. El objetivo más simple y con menos chicha, siguiendo la oportunidad señalada, nos ha parecido Ezra Berg, aunque que no tenga tanta chicha no quiere decir que sea fácil, pues tendréis que colaros en una caseta vigiladas, coger alguna llave y manipular alguna cosilla. Por cierto, si queréis un consejo para ahorrar tiempo, lo mejor es que el último que hagáis sea precisamente Ezra. Aunque tampoco pasa nada si no lo hacéis así y no se os va a complicar la cosa por ello.

Cuando eliminéis a los objetivos sucede una cosa similar a la que sucedía en Sapienza, que debéis completar un objetivo a mayores que no tiene que ver con matar a nadie. Este objetivo está muy relacionado con la trama principal y con descubrir alguna cosa sobre la trama que conectará con el sexto y último episodio que nos espera, pero jugablemente este objetivo a mayores no supone gran cosa (al contrario que destruir el virus desarrollado en Sapienza). Al final, como siempre, solo os restará escapar por la única salida disponible.

Recuerdos a Absolutions

Esta granja de Colorado nos recuerda mucho a la granja que visitamos en Hitman Absolutions, la anterior entrega que llegó a PS3, Xbox 360 y PC en 2012. Eso sí, el maizal de Absolutions era mucho más grande, teniendo que avanzar por él ocultándonos entre el maíz y evitando a los no poco enemigos. En esta ocasión, por el contrario, tenemos una zona más limitada con su invernadero, su zona de entrenamiento, su granero y su casoplón. Al fin y al cabo Hitman Absolutions tenía unos niveles pensados (generalmente) para ir avanzando por ellos como en otros juegos, mientras que en este Hitman (y como ha sucedido en otras entregas anteriores o en ciertas misiones de entregas anteriores) tenemos niveles pensados en utilizar bien nuestro “limitado” entorno para acabar con los objetivos que se encuentran en ese escenario “cerrado”. El punto en común que encontramos entre el latifundio de Absolutions y del Hitman actual son los espantapájaros en los que, tanto en una entrega como en otra, podemos camuflarnos.

El rancho que compone el episodio 5 no tiene tantos trajes disponibles para camuflarnos como otros, pues contamos con los guardias “normales”, los milicianos avanzados (aunque hay buena variedad de este tipo de trajes a pesar de servir todos para acceder a las mismas zonas), el traje de hacker (parece que es imprescindible llevar una sudadera con capucha para que te consideren hacker), el camuflaje de espantapájaros mencionado (aunque no es un disfraz propiamente dicho, pues solo podríamos movernos libremente con él sin despertar sospechas en el mundo de Oz) y poco o nada más.

La cinemática final, que desbloqueamos al completar el capítulo, esta vez no sirve para enterarnos de la conexión con otros casos, sino para mostrarnos más de cerca a la amenaza real. Y con esto terminamos el quinto episodio, pudiendo, como siempre, probar nuevas formas de eliminar a nuestros cuatro objetivos (lámparas, venenos o peligrosos utensilios de greanja, entre otros) o a un objetivo especial de los contratos de intensificación, teniendo que cumplir los requisitos exigidos.

Resumen
El episodio más satisfactorio de los cinco que llevamos hasta ahora, el más largo y complicado y con la trama de fondo más clara y con más importancia, dejándonos por primera vez en este Hitman con ganas de que llegue el siguiente.
Lo mejor
  • Más largo gracias a los cuatro objetivos a eliminar
  • Y más complicado por ser una zona plagada de guardias enemigos
  • El argumento, esta vez, nos engancha desde el primer momento
Lo peor
  • Sí, a pesar de ser más largo y complicado no es demasiado extenso, por lo que nos sigue dejando con ganas de más enseguida
  • Hay menos variedad de disfraces que en otros capítulos, y su entorno, aunque amplio, puede no resultar tan atractivo y variado como el de Bangkok o Marrakech
8.0
Jugabilidad - 8.9
Gráficos - 8.1
Sonido - 8