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Intenciones Ocultas

Esta pasada Navidad Sony consiguió que nuestras reuniones en familia fueran un poco más divertidas. Lo hizo con los juegos de la gama PlayLink para PlayStation 4, títulos muy ligeros, económicos y jugables con el móvil, lo que ha hecho que personas que incluso no son jugadoras habituales hayan podido pasarlo bien con ellos. En nuestro caso en las reuniones que tuvimos exprimimos dos juegos en especial: Saber es poder e Intenciones Ocultas. En este último teníamos muchas esperanzas, porque no es precisamente el típico juego de “party” que solemos encontrarnos en las tiendas. Y eso es lo que en cierto modo lo hace tan especial, aunque se nota claramente que se trata de un tipo de idea pionera que todavía tiene que evolucionar para llegar a ser imprescindible. Como en los demás juegos de la serie PlayLink, el mando que usaremos será nuestro móvil (iOS o Android), tocando la pantalla para mover un puntero que aparecerá en la televisión.

Una película interactiva

Lo primero que ha hecho Intenciones Ocultas ha sido recordarnos a los tiempos de Mega-CD y otros sistemas de juego que hacían uso del vídeo. En este caso no es vídeo real, pero sí escenas de una potencia gráfica tal que alcanzan el nivel de calidad que podemos esperar de una buena película de animación. Por lo tanto, se crea ese tipo de conexión con la historia y ayuda a que los jugadores estén inmersos en los acontecimientos desde el primer momento. Dicho esto, ¿en qué consiste Intenciones Ocultas y cómo se desarrolla la partida?

Explicado de una forma sencilla, lo que hacemos es ver una película con un inicio y un final marcados, influyendo nosotros en cómo se desarrolle la historia. Lo hacemos tomando decisiones y reaccionando de una forma manual en determinados momentos del juego. Dependiendo de lo que decidamos y de cómo reaccionemos en los QTE, los acontecimientos se desarrollarán de una manera u otra. No es que vayamos a influir en el desenlace, pero el camino sí que podrá cambiar de manera significativa e incluso el momento de mayor tensión del desenlace. En este aspecto se ha hecho un gran esfuerzo para que el juego pueda sorprender hasta si ya lo hemos terminado anteriormente, aunque no habría estado mal que el equipo de Supermassive Games hubiera aprendido algo sobre el uso de las rutas del que hacen gala las visual novel japonesas.

Esta forma de juego se aplica al modo normal en el cual todos los jugadores colaboran entre sí para llevar a cabo el descubrimiento de la identidad del Trampero, un asesino que deja cadáveres a su paso y que ha puesto en jaque a los agentes protagonistas. Pero no es la única forma de jugar.

¿Y si nos enfrentamos a nuestros amigos?

El otro modo de juego es más divertido por el misterio que aporta al desarrollo básico de la “película”. Hasta seis personas se pueden enfrentar para ver cuál es la que acumula una mayor cantidad de puntos. La historia sigue siendo la misma y se mantiene la filosofía del cambio de desarrollo dependiendo de las decisiones tomadas y de cómo actuemos en las escenas de quick time event. Pero se aporta una particularidad: que la historia se divide en rondas y en cada ronda uno de los jugadores es el que tiene “intenciones ocultas”. Eso será algo que solo sabrá la persona que haya sido elegida para tener esas intenciones ocultas, mientras que los demás jugadores deberán intentar descubrir quién es el que está escondiendo algo.

Las rondas tienen una duración variable para que el desarrollo sea más ameno. Algunas son muy largas, otras tienen una duración media y también hay rondas tan cortas que es prácticamente imposible posicionarse sobre qué jugador puede estar escondiendo algo. ¿Y cómo llegar a una conclusión sobre la persona que esconde el secreto? El jugador que tiene las intenciones ocultas debe hacer algo, algo que a veces está un poco en contra de lo que la lógica indica. Por ello los demás tendrán que intentar analizar a cada uno de sus rivales y ver quién hace cosas inesperadas. ¿Pero y si alguien juega al despiste? ¿y si el jugador con las intenciones ocultas es el que intenta que todo parezca normal en él? ¿y si influye a los demás? Se puede crear una gran dinámica y también es importante saber poner cara de poker, o saber no ponerla, las posibilidades son enormes.

Al finalizar la ronda se entregan puntos en base a si algún jugador ha descubierto quién tiene las intenciones ocultas, mientras que quien las tuviera solo obtendrá puntos si ha logrado llevar a cabo su plan oculto. Así, ronda tras ronda vamos acercándonos a la fase final, el momento de mayor tensión de la partida. Será entonces cuando todos los jugadores recibirán un plan que intentar llevar a cabo, pero nadie sabrá qué es lo que deben hacer sus rivales. Algunas de las acciones obligarán a tomar decisiones drásticas, porque si dejamos pasar cierto momento es posible que ya no podamos llevar a cabo el plan oculto. Y en algún que otro caso los planes ocultos de dos jugadores pueden estar en contraposición el uno con el otro, así que el desafío está servido.

Algo más que tomar decisiones

Terminando con el aspecto jugable también queríamos mencionar que la esencia de Intenciones Ocultas, además de tomar decisiones sobre el comportamiento de los personajes, tiene algunos momentos de interacción tal y como decíamos antes. Los QTEs nos llevan a que movamos el dedo por la pantalla del móvil buscando objetos en momentos de investigación o que toquemos determinadas zonas de la imagen para llevar a cabo acciones como que el personaje dé un salto, que dispare, que esquive un golpe, etc. Por cada una de estas acciones que hagamos bien recibiremos un comodín que podremos usar cuando queramos tener la última palabra en la toma de una decisión. Aunque hay que decir que estos comodines se pueden solapar, así que si nosotros usamos uno y otro jugador usa el suyo, será él quien se imponga (salvo que otro le solape a él y así sucesivamente).

Una buena experiencia

No esperéis que Intenciones Ocultas os sorprenda con su historia, porque no es Heavy Rain ni Until Dawn. El argumento es bastante predecible en cierta manera, pero en realidad su objetivo no es que el jugador diga “¡ese es el asesino, qué sorpresa!”, sino que lo importante es el viaje, la experiencia que compartimos con los demás usuarios. La rejugbilidad existe, porque podréis disfrutar varias veces de la historia viendo escenas que no habíais visto en la primera vuelta, pero es menor de la que se podía esperar. Al fin y al cabo, es como si viéramos una película dos veces, una en su versión de cine y otra en la versión del director. El segundo visionado será menos emocionante y solo lo afrontarás si la película te ha gustado muchísimo, así que hay que tenerlo en cuenta.

Algunas cosas que también queríamos mencionar es que el orden del reparto del plan oculto, al menos en nuestra experiencia, es menos aleatorio de lo que se podría imaginar, aunque es posible que esto varíe mucho entre partidas en base al algoritmo que utiliza. Por otro lado, el juego está en completo español y eso ayuda mucho a que sea una experiencia estupenda y, no menos importante, es muy económico, así que podemos pensar en él como un divertimento para sesiones de juego esporádicas sin que nos dé duelo comprarlo.

Resumen
Intenciones Ocultas es una propuesta de la gama de juegos PlayLink muy ambiciosa que nos introduce en una historia a modo de película interactiva. Podemos jugar en colaboración con los demás jugadores o enfrentándonos con ellos, lo que ayuda a que divierta de forma notable.
Lo mejor
  • Tiene un buen desarrollo y la primera partida engancha mucho.
  • Jugando contra otros usuarios termina picando, al menos si el reparto de los planes no es predecible.
  • Es una experiencia interactiva muy amena.
Lo peor
  • El desarrollo puede variar, pero no es tan variable como sería deseable.
  • Que los planes ocultos se repartan en orden jugador tras jugador.
  • La historia es muy predecible.
  • Los QTE vienen muy de repente y es difícil reaccionar a ellos.
8.0
Jugabilidad - 8
Gráficos - 8
Sonido - 9
Duración - 7
Historia - 7