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LEGO Ninjago Rebooted

La carrera de LEGO en el mundo de los videojuegos se está dividiendo de forma muy marcada entre dos grupos. Por una parte, los juegos basados en películas o licencias, donde toda la magia del mundo de las piezas se plantea de forma divertida y cooperativa, con profundidad y humor. Por otra parte, con juegos dedicados a las distintas líneas de producto de la marca juguetera que, por regla general, suelen tener menos calidad de la que nos gustaría. En este segundo grupo englobamos al juego LEGO Ninjago The Final Battle, que entretenía pero resultaba insuficiente por mucho que lo pudiéramos descargar de manera gratuita en nuestros dispositivos móviles. Ahora llega el nuevo juego basado en esta misma colección: LEGO Ninjago Rebooted. Sonaba prometedor, pero ha resultado ser otra decepción.

JUGABILIDAD

Si LEGO Ninjago The Final Battle resultaba ser un juego de lucha y acción demasiado simple y sencillo, en LEGO Ninjago Rebooted nos encontramos con un juego que cambia de género para optar por las plataformas y la habilidad. No es sencillo, pero sí simple, y produce momentos de frustración sonados en el jugador que acabarán haciendo que sienta mucho odio por los personajes protagonistas del producto. Nos da miedo incluso imaginar lo que puede hacer en la psique de un niño inocente que solo quiere pasar un buen rato controlando a sus personajes favoritos de la televisión (como es obvio, LEGO Ninjago también es una exitosa serie de animación).

LEGO Ninjago Rebooted se divide en dos grandes modos: historia e infinito. Y tienen un planteamiento distinto, pero en ambos vais a terminar gritando “¡Rayos y centellas, maldigo a esos LEGO!”. En el modo historia vamos progresando a través de niveles a fin de combatir al mal y rescatar a los buenos. No hay guion con sus escenas, su profundidad y su tensión emocional, no lo esperéis. La dificultad es progresiva, pero en algunos momentos llega a ser frustrante. No porque aparezcan decenas de enemigos y no tengamos habilidad suficiente para derrotarles, sino porque el juego tiene una disposición de obstáculos que, en ocasiones, va contra todo lo que resulta natural. Pone trampas al jugador para que caiga en ellas no una vez, sino una vez tras otra. Las dispone de una forma en la que es inevitable terminar cayendo en ellas, lo que solo permite avanzar en la partida a ciertos maestros que hayan sintonizado con su sexto sentido y estén en sintonía con la galaxia.

El problema del juego no son solo estos momentos de frustración donde picamos en una trampa de los desarrolladores y morimos. Lo problemático es que los puntos de guardado son muy distantes entre sí, y cada vez que morimos tenemos que volver a empezar el nivel desde el principio. Si pensamos, ¡no lo olvidemos!, que esto es un juego dirigido a los niños, la experiencia va a resultar más complicada que montar el Halcón Milenario de LEGO con los ojos vendados.

Junto al modo historia tenemos el infinito, que no tiene mucho secreto más allá de lo que transmite su nombre: jugamos y jugamos hasta que nos cansemos o muramos. En ambas modalidades podemos elegir entre el personaje que más nos guste, aunque a la hora de la verdad importa más bien poco. Tenemos a Kai, Cole, Jay o Zane, para que disfrutemos de la partida con el que mejor nos caiga. En todos los casos accederemos, cuando recolectemos las suficientes tuercas de LEGO, a un power-up aleatorio que nos será facilitado por la computadora. Hay tanto algunos que son excesivamente inútiles, como otros que nos vendrán muy bien, como el mega-salto.

Pero antes de terminar hablemos de cómo se juega a LEGO Ninjago Rebooted, porque nos estábamos olvidando de ello. La jugabilidad se divide en dos partes: de progresión horizontal o vertical. La horizontal, salvo algún que otro defecto en el reconocimiento del control táctil, es muy amena y divierte. Nuestro personaje corre automáticamente y nosotros vamos haciendo deslizamientos con el dedo en la pantalla para realizar distintas acciones. Un deslizamiento hacia adelante hace que el personaje ataque con la espada, hacia atrás da un salto con ataque, hacia abajo damos una voltereta por el suelo para pasar por debajo de objetos y simplemente tocando la pantalla saltamos.

La parte vertical nos permite escalar en el lado en el que nos encontramos manteniendo pulsado el dedo, saltar hacia otra dirección atacando con un deslizamiento hacia el lado, saltar normal o controlar unos objetos a modo de plataforma de lanzamiento llamados resorteras. El modo vertical es el que inevitablemente acaba con nuestra paciencia, y para el cual vais a necesitar mucha práctica si queréis llegar al final del juego.

GRÁFICOS

Para ser un juego de LEGO Ninjago esperábamos algo más colorido y lleno de detalles, pero lo cierto es que la ambientación de LEGO Ninjago Rebooted está muy limitada. Los escenarios se repiten de forma excesiva con localizaciones interiores en algún tipo de base donde lo único que hacemos es avanzar por pasillos y saltar de pared en pared. Al final la limitación jugable afecta al desarrollo y hace que resulte un juego bastante tedioso a nivel visual. Los personajes no tienen detalles ni animaciones que les caractericen de forma sólida unos de otros y tanto los enemigos como obstáculos se repiten una y otra vez de forma constante.

MÚSICA & SONIDO

La banda sonora y los efectos están ahí, acompañando de manera correcta para que los fans escuchen algo familiar, como la canción principal de la serie. Pero cuando repetimos un nivel una y otra vez lo que haremos será desconectar el sonido, algo que el juego nos permite hacer sin tener que quitarle el audio a nuestro dispositivo, lo cual se trata de una buena noticia.

CONCLUSIÓN

LEGO Ninjago Rebooted es otra oportunidad fallida para que los juegos de esta saga de ninjas obtengan un éxito apreciable en dispositivos móviles. Teniendo en cuenta que la aparición de los ninjas de LEGO sí se saldó con un buen resultado en consolas portátiles, nos sorprende ver que los desarrolladores de LEGO Group no sean capaces de lograr unos buenos resultados trabajando en los sistemas operativos iOS y Android. Al menos el juego es gratuito, pero no se convierte en un entretenimiento que recomendaríamos a los más pequeños de la casa, ni tampoco a los jugadores adultos que busquen algo con lo que pasar el rato.