Inicio > Análisis > LEGO Ninjago The Final Battle

LEGO Ninjago The Final Battle

La trayectoria de los juguetes LEGO en el mundo de los videojuegos está siendo irregular. Les hemos visto ser capaces de lo mejor, en el caso de sus producciones para consola en las que adaptan marcas famosas, y también de lo peor con algunos de sus títulos móviles. En el caso de LEGO Ninjago The Final Battle el juego entra en el segundo bloque. Los responsables de la marca nos vuelven a ofrecer, como ocurriera en LEGO Legends of Chima: Speedorz, un juego muy corto, pobre en cuanto a profundidad y tan simple que podrá aburrir incluso a los niños. En alrededor de una media hora podremos terminarlo terminado y con todo desbloqueado, y no tenemos que ser precisamente jugadores hardcore para conseguirlo.

JUGABILIDAD

LEGO Ninjago The Final Battle es un juego de combates en escenarios cerrados donde debemos eliminar a todos los enemigos que podamos antes de perder la única vida con la que contamos. No hay que sobrevivir hasta un momento exacto, sino que todos nuestros esfuerzos tienen una recompensa proporcional al papel que hayamos realizado. Una vez en el escenario, que tiene distintas plataformas o alturas, veremos que van apareciendo iconos de poder elemental. Cada vez que cojamos uno nos convertiremos en el LEGO Ninjago determinado. Hay cinco personajes diferentes: Lloyd, Cole, Jay, Kai y Zane. Cada uno de los personajes tiene su propio estilo de combate en base al elemento del que hacen uso: fuego, viento, electricidad, tierra y hielo. Si a lo largo de un nivel reunimos los cinco poderes elementales aparecerá una campana dorada que nos convertirá en el Lloyd dorado, con el cual tenemos la oportunidad de realizar poderosos ataques.

El modo de Lloyd dorado tiene un tiempo límite, por lo que nos interesa dar vueltas por el escenario buscando a todos los enemigos que podamos. Durante la partida también nos podemos transformar en el maestro, que se convierte en otro útil personaje al contar con un devastador ataque y un campo de fuerza que le da protección. Las habilidades de los personajes aumentarán a medida que gastemos los puntos de experiencia que reunamos tras las partidas, con los que potenciamos la fuerza, la velocidad y la vida.

No será especialmente complicado aumentar poco a poco el nivel de los personajes (tres barras comunes para todos ellos), dado que con unas pocas partidas ya lo habremos conseguido. Por otro lado, los escenarios se van desbloqueando a medida que avanzamos y conseguimos obtener una mayor cantidad de muertes en cada nivel. Resistir en las pantallas es cada vez más fácil gracias al aumento de las habilidades de los personajes, aunque cuanto más tiempo resistamos más difíciles adversarios aparecerán.

Los controles no están mal implementados y se visualizan con controles flotantes en pantalla. Al lado izquierdo están las flechas direccionales, izquierda y derecha, mientras que en la derecha contamos con un botón de ataque y uno para el salto, con opción a doble. Por lo general están bien colocados y no será complejo realizar movimientos rápidos para movernos por el escenario.

GRÁFICOS

Hay que agradecer que cada escenario haga uso de una paleta de colores distinta a las demás, introduciéndonos en distintos ambientes muy personalizados. No es que sea sorprendente el trabajo realizado a nivel técnico, pero al menos la estructura de las plataformas está bien colocada y es sólido movernos a través de los obstáculos y las distintas alturas. En algunas zonas incluso hay huecos por los que nos podemos caer, lo que llevará a que perdamos vida de forma automática. Los personajes, por su lado, hacen gala de todos los detalles que acompañan los juguetes reales, lo que tampoco es complicado a la vista de los sencillos diseños de LEGO. Y en cuanto a los enemigos, hay menos variedad de la que podríamos imaginar en un título tan simple como este. En general no hay un mal trabajo visual, pero tampoco nada que resulte espectacular.

MÚSICA & SONIDO

La banda sonora de LEGO Ninjago The Final Battle está representada por melodías de estilo asiático, en la línea de lo que esperaríamos de un juego basado en esta colección de juguetes. Tampoco son canciones que vayan a quedarse en nuestra cabeza, pero repasan bien todos los tópicos vinculados con melodías de estilo oriental. Los efectos de sonido incluyen algunas voces, muy breves, mientras que tanto el salto, la aparición de enemigos como el uso de las armas está acompañado por sonidos muy básicos y funcionales.

CONCLUSIÓN

No es un juego que resulte complaciente a la vista de las exigencias que existen en el actual catálogo de los dispositivos móviles. La duración es brevísima, dado que como decíamos, en una media hora lo tendremos todo desbloqueado, mientras que a nivel técnico tampoco resulta espectacular. Lo frustrante es que la jugabilidad sí es divertida y se encuentra muy bien introducida en el juego, con movimientos rápidos, una buena gestión de los impactos y mucha diversión en lo referente a acabar con los enemigos. Además, cuando mejoramos los ataques y realizamos los golpes más potentes, como los rayos eléctricos que rebotan en las paredes, la diversión aumenta de forma exponencial. Pero no hay un trasfondo de juego que acompañe a estos ingredientes jugables. Es una pena y esperamos que en el futuro la marca LEGO termine mejorando con producciones un poco más profundas. Al menos es gratis.

1 Comentario

  1. chido

Los comentarios están cerrados para esta publicación