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Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos Río 2016

Desde que en los Juegos Olímpìcos de 2008 se enfrentasen los personajes de los mundos de Mario y Sonic en una competición deportiva ha sido una obligación repetir el crossover con el paso de los años. Les hemos visto en un total de cinco entregas contando de la cual hablamos hoy, respectivamente en los años 2008, 2010, 2012, 2014 y 2016. Ya es una tradición que cada dos años tengamos a estos personajes viéndose las caras para batirse el cobre en todo tipo de minijuegos deportivos. Con su nuevo título: Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos Río 2016 tenemos una nueva dosis de diversión en la cual, eso sí, se han introducido algunos cambios bastante importantes. Con ellos decimos adiós al paso de la franquicia por Wii U, donde ya ha tenido dos entregas y en la cual es poco probable que veamos el siguiente título a la vista de que NX ya está en camino.

Mario & Sonic se ven las caras de nuevo

El equipo de desarrollo de Sega Sports R&D regresa con otra entrega de la saga que mantiene a flote esta pequeña división de la entidad nipona. Aunque en el pasado en sus oficinas se crearan juegos tan legendarios como Panzer Dragoon o Jet Set Radio (cuando el estudio tenía otros nombres), en la actualidad están comprometidos con los deportes. Y la cosa tampoco se puede decir que les vaya mal, puesto que con los crossovers que han protagonizado Mario y Sonic nos han proporcionado grandes dosis de diversión. Lo que nos ha sorprendido es que para esta edición de 2016 hayan introducido cambios radicales que apuestan por probar algo diferente ahora que Wii U comienza a dar sus últimos coletazos. Y tenemos que decir que estamos totalmente encantados con las ideas que se han introducido para darle un aire distinto al juego.

En el pasado nos quejamos mucho de que los minijuegos de los antecesores de Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos Río 2016 en algunos casos eran demasiado extremistas en relación al uso del sistema de movimiento de Wii. Aún recordamos cómo incluso se llegó a utilizar la Wii Balance Board en algunas pruebas, lo que en la práctica resultaba totalmente inviable. Por lo general se potenciaba el uso del control de movimiento, de la precisión y de transmitir sensaciones más realistas como las que pusieron de moda en Wii títulos como Wii Sports. Pero como los tiempos han cambiado y está claro que Wii U no es Wii, los desarrolladores han optado en este caso por decirnos claramente que lo único que necesitamos para disfrutar del juego es el wiimote. Y ya sabéis lo sencillo que es un wiimote… tanto como si tuviéramos un mando de 8 bits en las manos. Que la mecánica jugable no se haya orquestado alrededor del Wii U GamePad es algo que nos satisface a un nivel que no podemos explicaros. Y eso es algo que merece un aplauso, porque no sabemos cómo funcionará en términos comerciales, pero al menos vemos claras intenciones por parte de los desarrolladores de ofrecernos un juego divertido por mucho que no se esfuerce de manera enfermiza en aprovechar todas las posibilidades de los mandos de la consola.

Por lo tanto, estad preparados para una jugabilidad en la cual vais a aporrear botones a lo loco y donde usaréis el wiimote de forma precisa, pero solo este. Muchos de los minijuegos deportivos nos recuerdan a los tiempos de Track and Field (para el ejemplo serviría cualquiera de las versiones, para que no os sintáis desplazados), otros se inspiran mucho en los juegos deportivos de Mario y tenemos otras propuestas que no desentonan (como un minijuego de ritmo que queda fetén).

Diríamos que en términos jugables es perfecto por este cambio de rol, pero no lo podemos hacer porque pincha en otros aspectos. Los eventos más especiales, aquellos que sacaban el máximo partido al mundo de los personajes, han dejado paso en términos generales y se encuentran simplificados en tres grandes variantes competitivas. Al menos hay que reconocer que la elección es buena, porque se trata de fútbol, voley playa y rugby. Cada uno de estos deportes se puede disfrutar en su versión tradicional o con las reglas cambiadas al estilo del juego, incluyendo el uso de power-ups para que todo sea más divertido. El fútbol, por ejemplo, engancha mucho, y es como si tuviéramos un pequeño gran juego dentro del juego (aunque suene a trabalenguas). Así que si bien se pueden hacer cortos, al menos los tres minijuegos de ensueño son competitivos y muy divertidos.

Entre el resto de pruebas tenemos una amplia selección de los desafíos principales de los Juegos Olímpicos. Podemos competir en los 100 metros lisos, practicar BMX, seguir el ritmo en la gimnasia o ponernos los guantes para darnos puñetazos en el boxeo. La verdad es que la representación es buena y la jugabilidad, como decíamos antes, está destinada a que podamos divertirnos sin tener que frustrarnos porque los controles no sean buenos. En este sentido se notaba que los desarrolladores tenían las ideas muy claras.

Modos olímpicos donde competir

Aunque el juego desplaza estas versiones personalizadas de los minijuegos, lo que sí hace bien es proporcionarnos distintos puntos de vista para competir. Una de las opciones principales es el modo en el cual atravesamos los juegos olímpicos controlando a un Mii que se sentirá como un atleta auténtico. Iremos avanzando enfrentándonos con otros Miis y accederemos a una playa que nos servirá como centro de todo. Es un buen concepto, porque crea una experiencia envolvente e interesante, aprovechándose de la comunidad de jugadores que hay alrededor del título. Además, se nos irán dando retos para que siempre tengamos algo nuevo que hacer a fin de poner a prueba nuestras habilidades.

El modo online tendría que ser la estrella en un título de estas características, pero no lo es. No existe modo online auténtico, algo que en este caso con estos controles, estaría muy justificado. Lo que tenemos en su defecto son rankings y muchas opciones para disfrutar en local. Si nos reunimos con amigos solo necesitaremos los wiimotes y podremos o bien entrar prueba a prueba para competir libremente en lo que nos apetezca o pasar al modo de Héroes, donde habrá un formato de juego especial muy divertido. Este modo divide a los jugadores en dos equipos, el de Mario y el de Sonic, para enfrentarles en pruebas aleatorias. Tiene algo que nos recuerda mucho a la esencia de Mario Party, así que sin duda es muy recomendable. También podemos exprimirlo contra la computadora, sobre todo sabiendo que jugando es posible desbloquear algunos contenidos adicionales.

La magia de un crossover

Como el juego sigue la tendencia de representar la competición oficial de manera realista los escenarios se nos han quedado un poco escuetos. Al menos los diseñadores han metido a un público reconocible y será fácil sentirse rodeados de caras familiares. Los colores podrían estar más remarcados, notándose mucho la diferencia entre los minijuegos donde las reglas reales no existen con el resto de desafíos. Al menos hay que decir que todos los personajes están representados de manera excelente y son un derroche de familiaridad tal y como es habitual. Seguir viendo a personajes secundarios del mundo de Sonic en plena competición es algo que no tiene precio para muchos de los seguidores de la saga del erizo (de Mario y compañía no decimos tanto porque ya les solemos ver a menudo en juegos deportivos).

El modo online le hubiera ido bien y quizá un poco más de empaque en términos jugables, un compromiso mayor por abrazar la magia del crossover que representa. También pediríamos más minijuegos, pero al menos la mayor parte de las pruebas están muy bien representadas. A falta de otros juegos dirigidos al multijugador local, Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos Río 2016 es una propuesta que os va a dejar satisfechos dentro de sus limitaciones.

Resumen
Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos Rio 2016 cambia algunos rasgos de la saga e introduce novedades, pero no consigue ser imprescindible.
Lo mejor
  • Algunos de los deportes son muy adictivos
  • Los distintos modos de juego
  • La sencillez de los controles
Lo peor
  • Falta sacar más provecho a la chispa de Mario y Sonic
  • Sin modo online
  • Algún que otro deporte más no sobraría
7.6
Jugabilidad - 7.7
Gráficos - 7.7
Sonido - 8