Inicio > Análisis > Naughty Kitties

Naughty Kitties

Combinar estilos e influencias en cuanto a géneros siempre es una buena idea cuando quieres hacer algo distinto pero no tienes ideas totalmente originales. Es lo que ha hecho la desarrolladora Coconut Island Studio para el lanzamiento de Naughty Kitties, un juego que se encuentra disponible de forma gratuita en iOS y que ofrece entretenimiento rápido y progresivo. La descripción que podríamos hacer de él es una mezcla entre juego tipo tower defense, shoot’m up y endless runner, dando como resultado una propuesta que ofrece un buen nivel de diversión. Aunque como es habitual en este tipo de juegos, el interés va decayendo a medida que nos preguntamos: ¿Con qué objetivo estoy jugando?

JUGABILIDAD

Cuando los extraterrestres invaden el mundo, los gatos salen a defenderlo. Inicialmente la defensa llega de la mano de Mishi, el gato que se cree Rambo, con rifle de francotirador incluido; Miau-Miau, que tiene una llave inglesa con la que reparar la nave, y que realmente es una alpaca; y Chichi, que aporta potencia de fuego con un lanza misiles. Después iremos desbloqueando otros gatos, como Gaturro, que lanza bombas de raspas de pescado con las que acabar con sus enemigos. Los personajes los iremos desbloqueando usando peces a través de un sistema de lotería, siendo los peces la moneda de pago del juego (aunque recibiendo cuando subimos de nivel poco a poco para que no tengamos que invertir dinero real).

Naughty Kitties, como decíamos, mezcla muchos géneros. Lo hace manteniendo siempre una jugabilidad sencilla y casual con la que es fácil hacer migas y que no tiene ningún tipo de secreto, para que todo el mundo la pueda disfrutar. En la parte de la izquierda se encuentra nuestra nave, mientras que desde la derecha van viniendo enemigos a los que hay que derrotar. Sobre la nave de los gatos no tenemos control, dado que avanza de forma automática, pero sí tenemos la posibilidad de colocar gatos en las posiciones de control del vehículo. En un principio la nave que tendremos solo contará con tres espacios, por lo que podremos poner a tres gatos. Posteriormente iremos desbloqueando naves de mayor potencia y resistencia con más espacio para poner más gatos.

Los gatos se nos proporcionan en un sistema de aparición aleatoria que está en la parte inferior de la pantalla. Tenemos un total de tres casillas que se van llenando cada pocos segundos cada vez que quitamos a un gato. En estas casillas pueden aparecer todos los gatos que hayamos desbloqueado y no hay ni un patrón ni una norma establecida. Podemos sacar siempre gatos Mishi o intercalarse todos los tipos de manera gradual. Decisión nuestra es llevar uno de los gatos de las casillas a las posiciones de acción de la nave. Cuando lo hagamos ganaremos unas monedas y el gato comenzará a actuar de forma inmediata. La mayoría de los gatos son de ataque, pero como hemos visto antes, Miau-Miau es de defensa, curando la vida de la nave cada vez que lo pongamos en una de sus posiciones. Si pusiéramos dos Miau-Miau la velocidad de cura sería doble. Y si ponemos tres o más gatos idénticos lo que haremos será activar su modo de acción especial, que resulta muchísimo más efectivo, aunque la vida de los gatos se reduce antes.

Para jugar a Naughty Kitties en condiciones hay que tener en cuenta que la resistencia de los gatos que ponemos en la nave tiene un límite. Así, antes de que se les agote y nos quedemos vendidos, hay que intentar reemplazarlos por otro gato de los que tenemos esperando en las casillas. No hay límite de gatos a usar en los niveles, por lo que si en las casillas no aparecen los que queremos podemos ir reciclándolos uno encima de otro hasta conseguirlo.

Lo que también es aleatorio es el desarrollo de los niveles y la aparición de los jefes, lo cual resulta de agradecer. Las pantallas no tienen final, por lo que el objetivo estará en ir avanzando la máxima cantidad de kilómetros mientras intentamos cumplir las misiones que se nos encomiendan. Eso nos ayudará a subir de nivel y ganar dinero. Con el dinero es posible alimentar a los gatos para que estén contentos y también subirles de nivel. Es cierto, eso sí, que el juego llega a un punto en el cual hay que jugar demasiadas partidas para tener dinero suficiente como para que la experiencia siga siendo divertida. En total se incluyen tres niveles diferentes de dificultad escalada entre ellos, numerosas naves (cada una con su propio ataque especial de recarga en base a tiempo) y distintos gatos que desbloquear.

GRÁFICOS

El rasgo principal del apartado técnico de Naughty Kitties se encuentra en su irresistible carga de color, con personajes muy vivos y adorables. Cada uno de los gatos tiene su propia personalidad, y se nota que los desarrolladores han aprovechado su creación para realizar algún que otro homenaje. Los fans del manga y el anime notarán alguna que otra referencia bastante directa, ayudando a que los gatos se ganen la atención del jugador, que tendrá la obligación moral de alimentarlos cuando tengan hambre. Los escenarios no son especialmente brillantes, contando con fondos un poco reiterativos y faltos de detalles, mientras que al menos sí hay un buen trabajo en términos de diseño de enemigos. Y dado que estos se generan de manera aleatoria no nos cansamos de ver siempre la misma sucesión de rivales.

MÚSICA & SONIDO

A nivel de sonido no hay una banda sonora que brille especialmente, ganando el mayor protagonismo los efectos sonoros. El disparo de las distintas armas, los impactos de la munición y las explosiones se convierten en los principales protagonistas. No vamos a escuchar mucho más allá del constante “tuntuntun”, “patatata” de las balas o de la llave inglesa reparando la nave. Esto resulta funcional y apropiado. Lo que sí se convierte en una pesadilla es el dramático maullido que se escucha cuando no estamos jugando y el juego avisa sobre la recarga de las vidas. Puede dar más de un susto.

CONCLUSIÓN

Naughty Kitties es un buen experimento que toma ideas variadas y las combina en un juego que intenta ganarse la atención de los usuarios con buenas razones. El problema viene a largo plazo cuando, como decíamos antes, nos preguntamos qué objetivo tenemos para seguir jugando. Esto le ocurre a todos los títulos de su estilo, no vamos a engañaros, pero en este caso la experiencia se ve mermada por lo mal implementado que está el desbloqueo de gatos y naves, así como la necesidad de mantener alimentados a los gatos. Dicen los desarrolladores que están pensando en lanzar una versión que no sea free to play, sino que permita desbloquear todos los gatos, naves y niveles de manera directa. Quizá así gane algunos puntos su nota final.