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NBA Rush

Eran los años 90 cuando el juego NBA Jam aportó un toque gamberro al mundo de los arcades deportivos. También eran los 90 cuando se estrenó en cines Space Jam, la película donde Michael Jackson comparte protagonismo con Bugs Bunny y otors toonies. Y de eso ha pasado bastante tiempo. Nosotros hemos dejado de hacer mates, porque el cuerpo ya no está para esos trotes, y nos limitamos a hacerlos moviendo el mando de la consola. No obstante, parte del espíritu gamberrete y rebelde de los 90 quiere instaurarse en nuestros dispositivos móviles iOS con el lanzamiento de NBA Rush. El juego cuenta cómo la Tierra ha sido invadida por extraterrestres a los que solo pueden derrotar los jugadores de la NBA. Pues eso.

El juego se encuentra desarrollado por Other Ocean Interactive, una empresa de esas muchas que están ahí, creando productos en el mercado de los videojuegos, pero sin hacerse notar. La edición corre a cargo de Renren Games USA, la subsidiaria norteamericana de Renren Incorporated, una empresa procedente de territorio chino. Su alianza encuentra su principal punto de interés en la utilización de la licencia oficial de la NBA, algo que no siempre es fácil conseguir.

JUGABILIDAD

Si analizáramos la App Store de iOS día a día, juego por juego, un gran porcentaje de los títulos que nos encontraríamos serían del género endless runner. Este tipo de producto, basado en lo que Temple Run ha ofrecido con anterioridad, así como montones de otras propuestas parecidas, es muy popular entre los usuarios. Ofrece partidas cortas, permite a los desarrolladores ganar dinero con las microtransacciones y, lo queramos o no, se trata de un sistema de juego bastante divertido. Lo que diferencia a una u otra propuesta se trata de los rasgos característicos que se les de a cada uno de los aspectos jugables.

NBA Rush tiene 90 superestrellas de la famosa competición de Estados Unidos. Y uno de los factores principales del juego es el interés en coleccionar a los distintos jugadores hasta, si tenemos mucha suerte, tenerlos todos. Comenzamos la partida con tres jugadores entre los que vamos cambiando a lo largo de cada una de las carreras que demos para intentar salvar el mundo. Se representan 30 equipos de la NBA y los jugadores restantes, los 87, se pueden conseguir mediante el uso de monedas que obtenemos en las partidas o dinero real. Si queremos comprar a los jugadores de forma directa podemos usar diamantes, que se trata de la moneda virtual que adquirimos a cambio de dinero real.

¿Cómo conseguir a más jugadores para nuestra colección? Las monedas son la clave y, como decimos, las ganamos jugando. La cantidad de monedas que nos dan no es excesiva. Necesitaremos entre 12-15 partidas, dependiendo de nuestras habilidades, para poder tirar una vez de la pelota que sirve para que nos toque un jugador aleatorio. Puede ser de distinta clase, mejor o peor, dependiendo del color del trozo de pelota en el que acabe esta cuando termine de girar. En total son 3000 monedas por una tirada. Si queremos podemos pagar 8500 por 3 tiradas o 14000 por 5 tiradas. Una vez desbloqueamos jugadores los podemos poner en nuestro equipo para beneficiarnos de sus características y parámetros. Dado que cada jugador tiene sus propios parámetros, es bueno que sigamos jugando para desbloquear a los mejores.

Una vez dicho esto, no hay que olvidar que las monedas y el dinero real también se pueden usar para comprar mejoras. Es la filosofía Temple Run elevada a la máxima expresión, por lo que no hay mucho que decir. Podemos comprar un bonus de obtención de monedas, mejora en la duración de los saltos o mejora en el imán de monedas, entre otros.

El sistema de juego es muy tradicional, aunque tiene sus particularidades. Corremos hacia adelante, escapando, pero también afrontando el encuentro con enemigos y obstáculos. A manos de los distintos jugadores podemos saltar, deslizarnos por el suelo, cambiar entre tres calles de progresión, realizar mates si cogemos el objeto correspondiente o usar otras habilidades de movimiento. Los enemigos nos disparan, nos encontramos con coches destrozados, con muros, con verjas que hay que saltar o esquivar, así como con otros obstáculos. Podemos recoger monedas y objetos que nos ayuden, como el mencionado del mate, que nos permite dar un salto y tocar en un oponente para derrotarle de un mate en toda la cabeza. Otro objeto interesante es el space jump, que nos lleva al espacio para recoger monedas durante un breve tiempo en el que no habrá enemigos.

No es que sea un gran endless runner, dado que tiene poco que lo haga original. Cuando llenamos un medidor podemos cambiar de jugador para aprovecharnos de sus características, y el sistema es bastante frenético en cuanto a no dejarnos descansar. Pero como suele ocurrir, al final nos acabamos aburriendo de empezar una y otra vez, dado que no hay un factor tan aleatorio como en otros juegos en cuanto al recorrido del escenario.

GRÁFICOS

El aspecto rebelde que vinculamos con la NBA de los 90 se representa bien, incluyendo mucho color y un buen surtido de animaciones. Los movimientos de los personajes dejan unas buenas sensaciones, con dribles y saltos, así como esquives en pleno aire que aportan un toque de espectacularidad al progreso de nuestra partida. De todas formas, y aunque hay varios elementos que aportan al decorado un toque distinto, siempre y cuando consigamos sobrevivir lo máximo posible para verlo, los enemigos y obstáculos se repiten en exceso. Es uno de los pecados habituales de los endless runner que en esta producción es demasiado apreciable.

MÚSICA & SONIDO

Una banda sonora muy poco presente y efectos sonoros del montón acompañan al desarrollo de las partidas. Hay efectos que ayudan a darle más intensidad a los saltos, el movimiento del personaje y el impacto contra los enemigos, pero nada que deje una especial repercursión. Lo que resulta curioso es el uso del pitido del final de los partidos, el cual suena en algunos momentos de la partida para hacernos pensar más en los partidos de la NBA.

CONCLUSIÓN

NBA Rush es un endless runner más, que tiene poco que lo haga destacar sobre su competencia y que no podemos recomendar por encima de los líderes del género. Está claro que encantará a los amantes del baloncesto, eso no lo podemos discutir, pero no tiene el atractivo, la profundidad o la sorpresa que debería aportar un juego de este tipo para intentar hacerse un hueco. Nos sorprende incluso que haya conseguido la licencia de la NBA.