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PES 2016

El fútbol sigue siendo, por mucho que pese a algunos usuarios, el depore líder en el mundo de los videojuegos. Si bien en los últimos años se han dejado de ver tantas propuestas como hubo en la generación de las dos primeras PlayStation (donde imperaban juegos originales de forma habitual), sus dos principales exponentes siguen al pie del cañón año tras año. En el caso de PES, Konami continúa depositando sus esperanzas en un juego que ha vivido mejores momentos, pero que sigue estando en la cabeza de muchos usuarios que aún lo consideran como el auténtico líder dentro de su género. En PES 2016 los desarrolladores han implementado una gran cantidad de novedades y mejoras técnicas que ayudan a que el juego recupere parte del atractivo que tuvo en el pasado y que fue perdiendo en los últimos años. El resultado está muy a la altura de lo que se le puede exigir a la franquicia y ayuda a que veamos que PES todavía tiene un largo camino por delante.

PES va recuperando su sitio

En el pasado año 2015 ya vimos muestras claras de que PES iba por buen camino. Ahora en PES 2016 todo se confirma. El juego lo hace por medio de rasgos que le proporcionan un gran nivel de calidad al título en todos los sentidos, incluso en lo relacionado con las licencias. Estamos acostumbrados a que PES siempre quede un poco por detrás de su principal rival en este sentido, pero esta vez las tornas han cambiado. Y el resultado es que esta entrega dispone, por ejemplo, de la licencia de la Champions League. Eso para los futboleros significan palabras mayores, por lo que hay que tenerlo muy en cuenta a la hora de valorar el juego. Disponer de la Champions, musiquita incluida, no es lo único, sino que el título también cuenta con otras competiciones más que interesantes. Es el caso, por ejemplo, de la Supercopa de Europa, otro buen ejemplo del tipo de exclusividad que garantiza el juego para quienes les encanta vivir las competiciones más conocidas en su consola.

Konami ha escuchado las peticiones de los usuarios y lo que ha hecho en esta entrega ha sido volcar aún más elementos de las entregas clásicas de la saga. La compañía llegó a olvidar la máxima que dice lo siguiente: “si algo funciona, no lo cambies”. Se complicó y desvió el estilo propio de la franquicia, de manera que poco a poco se ha ido alejando de la experiencia que encanta a los usuarios. Pero con esta entrega PES vuelve a ser más PES que nunca. Lo hace mediante medidas que ajustan la jugabilidad y que la hacen más directa, más rápida y más reconfortante, pero sin perder el punto jugable que es imprescindible en cualquier edición de PES.

Esta vuelta a los orígenes la apreciamos en dos factores fundamentales: los pases y los regates. Olvidemos las imperfecciones de los últimos años y la falta de profundidad. Lo que conseguimos en esta edición es una solidez más que gratificante en cada uno de los pases que damos. Esta mejora se debe en parte a la inteligencia que han ganado todos los jugadores, lo que les hace más preparados para recibir los balones que les lanzamos. También se ha ajustado la precisión de cada lanzamiento, contando con un buen sistema de un toque para que no nos tengamos que preocupar por el lugar al cual se dirigen nuestros pases. La combinación de estas mejoras lleva a que podamos crear oportunidades de gol muy bonitas, espectaculares en algunos casos por lo bien que parece congeniar todo. Habrá momentos en los que la IA nos lea el pensamiento tan bien que incluso nos llegará a preocupar. Pero nada que no se solucione metiendo un gol de esos que nos gusta repetir una y otra vez.

Hablando de goles, cada vez que los consigamos obtendremos la oportunidad de disfrutar de celebraciones por todo lo alto en las que tendremos un mayor control sobre los jugadores. Los movimientos de los jugadores cuando marcamos gol nos dan más oportunidad de disfrutar de la emoción que se vive en el propio campo de juego. Y eso es de agradecer en busca del realismo.

Los regates suponen otro de los centros de la mejora de jugabilidad. Incluso en momentos en los que disponemos de un reducido espacio en el que maniobrar con el balón podremos hacer auténticas maravillas. Dejemos de lado los conceptos más limitados a los que nos ha acostumbrado PES en el pasado, dado que ahora estamos muy bien servidos en lo vinculado con los muchos regates que podemos usar. Que la física del balón haya mejorado tanto también ayuda a ello, puesto que se nota que todo encaja con precisión. En conjunto lo que ocurre con la jugabilidad de PES 2016 es que abandona el tono más duro y realista de otras entregas, manteniendo su función de simulador, pero incorporando un tono más arcade. No es que sea más arcade o menos arcade, más simulador o menos simulador, sino que adopta un papel distinto al que realizaba anteriormente. Y el resultado nos encanta.

Así se las gasta el Fox Engine

Pongamos que un motor gráfico como el utilizado en Metal Gear Solid V The Phantom Pain se exprime en un simulador de fútbol como PES. El concepto no es nuevo, porque ya sabéis que se ha usado en las anteriores ediciones de la franquicia futbolística. Pero esta vez sí nos parece que se han alcanzado unos resultados simplemente espectaculares. No es que vayamos a ver explosiones y soldados reuniéndose en pantalla como ocurre en el juego de Hideo Kojima, pero la forma en la que el Fox Engine se adapta al mundo del fútbol también merece ser tenida en cuenta. En esta entrega el resultado general ha ganado puntos de calidad técnica y, por otro lado, se han perfeccionado las animaciones y los movimientos de los jugadores. Como decíamos antes, también se han incorporado las celebraciones, por lo que hay una mejora importante en comparación a los años anteriores.

Hay otros dos rasgos que merece la pena destacar en términos técnicos. El primero es el tiempo dinámico, que hará que nos encontremos con distintos efectos meteorológicos durante los partidos, incrementando así la emoción de los partidos. El segundo lo vinculamos con la cámara de ángulo dinámico que va cambiando con una configuración panorámica dependiendo de dónde esté el balón. Debemos reconocer que no pensábamos que en algo como la cámara aún hubiera margen de sorpresa.

Para los puristas y manitas, el juego permite (en las consolas PlayStation 4 y PlayStation 3) importar imágenes. Así que se acabaron los días en que pasábamos horas y horas en el editor diseñando camisetas.

Un PES que no hay que dejar pasar

Los modos de partido de los que hace gala PES 2016 incluyen todas las modalidades clásicas en la saga, además de algunos añadidos para la ocasión. El modo estrella, Liga Master, ha mejorado con la incorporación de un sistema de traspasos que hace más rica la experiencia. Es algo que aporta un poco más de profundidad, pero que no resulta tan relevante como se podría haber imaginado. Ayuda que la característica esté presente, aunque no obstante, podríamos pasar sin ella sin problemas. La buena noticia es que todo lo demás sigue tan eficiente como en el pasado, por lo que pasaremos horas y horas dentro de esta modalidad. Por otro lado tenemos una gran cantidad de opciones añadidas y os recomendamos prestarle atención al modo Leyenda, que dispone de una muy buena progresión. Tampoco perdamos de vista las posibilidades del modo myClub.

Con todo esto os queremos decir que Konami ha regresado por todo lo alto con un juego que ofrece mucho y con gran calidad. Sus modos de partida, gráficos y las revisiones implementadas en la jugabilidad, hacen de PES 2016 un juego que destaca entre los demás juegos de fútbol lanzados en los últimos meses (que no son tantos, eso sí).

Resumen
PES 2016 representa una muy sólida entrega de la saga futbolística de Konami y una buena oportunidad para reengancharse a ella.
Lo mejor
  • Las competiciones licenciada
  • Los cambios y mejoras jugables
  • El paquete en conjunto es muy sólido
Lo peor
  • Los comentarios
  • IA mejorable
8.5
Jugabilidad - 8.9
Gráficos - 8.4
Sonido - 7