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Pixel Piracy

¡Ey, marineros de agua pixelada! Dejad de una vez de jugar a Minecraft y poneos a trabajar, ¡holgazanes! Dejad de perder el tiempo en construir refugios y luchar contra esos condenados creepers, pues por aquí tenemos cosas más importantes que hacer, como gestionar nuestro barco, que está lleno de cacas de gaviota, ¡marranos! Quiero que afiléis vuestras también pixeladas espadas para acabar con los habitantes de la siguiente isla en la que vamos a atracar. Me da igual si son piratas, locos de alguna tribu, tortugas o condenados gatos. ¡Quiero un buen derramamiento de píxeles!

Así nos imaginamos las conversaciones en el interior de nuestro barco en Pixel Piracy, un juego de los creadores de Terraria que mantiene ciertas similitudes con éste y otros del genero (como el ya mencionado Minecraft), aunque salvando las distancias. Nuestra tarea en Pixel Piracy, juego que apareció en 2015 en PC y que ahora llega a las consolas PlayStation 4 y Xbox One, es tan sencilla como complicada. No hay una historia de trasfondo, solo una aventura por un mapa enorme lleno de islas, ciudades y barcos enemigos que se genera de forma procedural.

Un océano de píxeles

Tras un tutorial (que no estuvo en su día en la versión de PC) se nos suelta cerca de una isla con nuestro barco (o barquita) y con un pirata que nosotros mismos habremos creado, eligiendo su aspecto y alguna habilidad especial. Lo que debemos hacer en este peculiar juego de piratas es visitar islas para conseguir dinero y objetos útiles, ciudades (con tres o cuatro edificios nada más) para comprar armas, comida o reclutar piratas en la taberna; y asaltar barcos enemigos para hacernos con un buen botín o un buen barco, pues tras limpiarlo de enemigos podemos elegir si hundirlo quedándonos con todo lo que había en su interior o adueñarnos de la nave si era mejor que la nuestra. Básicamente eso es lo que hacemos todo el rato.

En el mapa mundi elegimos a qué isla, ciudad o barco ir, y según avanzamos por él disipamos la niebla del mapa para descubrir nuevas islas, ciudades y barcos, habiendo en los extremos fortalezas de extrema peligrosidad (el índice de peligrosidad es de 1000 cuando el de los primeros barcos es de 2 o 3, para que os hagáis una idea). La clave está en ganar mucho dinero asaltando islas y barcos, reclutar piratas y mandarlos a la lucha para que suban de nivel.

Jugabilidad con influencias

De esta forma, el juego fusiona elementos roleros con los de gestión y construcción que vimos en Terraria, solo que aquí nos limitamos a mejorar nuestro barco haciéndolo más grande construyendo más niveles con bloques de diferentes tipos, poniendo velas para que navegue mejor, cañones para atacar en la distancia y comida para que nuestros piratas se alimenten. Además, podemos gestionar nuestra tripulación enseñándoles cosas como cocinar o pescar, pagándoles su sueldo y dándoles comida y alcohol (que hay que colocar en el barco para que consuman y estén contentos). También podemos agruparlos en diferentes equipos, cada uno de un color para así mover solo a los que queramos. Lo más incómodo es controlar la flecha por los escenarios para ordenarles moverse o atacar, notándose que es un juego pensado para PC.

Los combates no son nada del otro mundo, pulsar el botón de ataque apuntando al enemigo que queremos que nuestro personaje o nuestra tripulación ataque, movernos para evitar algunos ataques y que nos tiren al agua de un envite (si caemos en ella morimos al instante, menudo pirata de pacotilla) y usar objetos de curación si es necesario.

Otro título del revival de los píxeles

Que los monigotes pixelados de 8 bits están de moda más que nunca en los videojuegos no es ninguna novedad, y ya sabéis de quién es la culpa. Terraria ya presentaba este estilo y Pixel Piracy no se sale de esa línea que tanto le gustan a sus creadores. El caso es que la estética simpaticorra funciona, aunque los escenarios son muy simples y pequeños y no aportan nada realmente interesante.

La música es de lo mejor del juego con sus melodías piratescas que animan al jugador a prepararse una buena jarra de ron para beberla mientras juega al grito de ¡Arr, mi capitán! Los gruñiditos de nuestros piratillas también son muy acertados y simpáticos.

Con Pixel Piracy estamos ante un juego con un desarrollo largo al que hay que echarle paciencia para descubrir el mundo, poder enfrentarnos a todos los peligros y tener el mejor barco de los siete mares; pero carente de profundidad, con un desarrollo repetitivo y poco imaginativo. Tiene un potencial que no ha sido del todo aprovechado, pero a pesar de la monotoneidad os puede picar con facilidad. Es fácil que a las pocas horas os canse, pero como le cojáis el gustillo no vais a querer parar.

Resumen
Si os gustan los juegos de piratas y os van los juegos roleros y con elementos de construcción a lo Minecraft (aunque en este caso solo construimos un barco) os gustará, aunque echaréis de menos mayor profundidad.
Lo mejor
  • Cómo mezcla elementos roleros y de construcción. Recluta aliados, explora islas, recoge botines, asalta barcos, combate contra enemigos para conseguir experiencia, construye tu propio barco, cuida de él...
  • El mapa es grande. Alguna sorpresa interesante os aguarda a los extremos de éste
  • La música. Escuchando sus acordes os sentiréis como en una taberna rodeado de piratas contando sus batallitas
Lo peor
  • Es repetitivo, todo el rato se basa en lo mismo
  • Aunque el mapa es grande, las islas y ciudades que lo componen son pequeñas y muy, muy limitadillas
  • El control de nuestra tripulación es incómodo. No está pensando para consolas
6.5
Jugabilidad - 6.6
Gráficos - 7.2
Sonido - 8.4