Inicio > Análisis > Snoopy Coaster

Snoopy Coaster

La trayectoria de Snoopy en el sector de los videojuegos es más que elevada, habiendo aparecido en multitud de plataformas con algunas producciones de un éxito apreciable. Suele ser un personaje al que no se da mucho apoyo entre usuarios hardcore, por su apariencia infantil, pero a su alrededor se han creado títulos muy destacados. Hace unos años el juego Snoopy Flying Ace dejó impresiones favorables en Xbox 360 y en consolas de generaciones previas el perro también ha triunfado. Su último juego hasta la fecha es Snoopy Coaster, que se encuentra disponible al precio de 0,89 euros a través de la App Store de iTunes.

JUGABILIDAD

Si te suena el juego Snoopy Coaster no te tienes que preocupar, no estás sufriendo un déjà vu, sino que la compañía Chillingo ha decidido reutilizar la mayor parte de los materiales incluidos en el juego Madcoaster, el cual lanzó en 2012. No se trata de una mala idea, aunque sí un poco barriobajera teniendo en cuenta que posiblemente obtendrán más ingresos por esta nueva versión del juego que por la original. En cualquier caso, lo que han hecho los desarrolladores ha sido cambiar todos los personajes, los escenarios, la paleta de colores, los extras y poco más, para convertir Madcoaster en Snoopy Coaster, como si fuera una versión adaptada de las que llegaban en tiempos pasados cuando se hacían copias de juegos famosos.

La buena noticia es que Madcoaster era un juego muy adictivo, englobado en el género endless-running que han puesto de moda títulos como Temple Run o Jetpack Joyride. Es decir, jugamos partidas más cortas o más largas en base a nuestra habilidad para recorrer la mayor cantidad posible de kilómetros, obtener objetos coleccionables y ganar dinero con el cual después desbloquear mejoras o comprar consumibles. El concepto es que manejamos el coche de una montaña rusa en el cual están subidos Snoopy, Charlie Brown, Linus, Lucy y Peppermint Patty, quienes van animándose a medida que su transporte da saltos por la montaña rusa y reúnen monedas de forma progresiva. El coche se mueve solo siempre hacia adelante, pero podemos hacerle saltar, lo que nos da la posibilidad de recoger monedas colocadas en el aire o subir a distintas plataformas. En ocasiones nos encontramos loopings, en los que trazamos círculos para dar más vueltas y obtener más dinero. Así mismo, durante la partida, en la cual tenemos vidas que perdemos al caer el coche al suelo, conseguimos objetos especiales que nos proporcionan diversos añadidos.

Entre estos objetos está el clásico imán de monedas, un motor que hace que el coche vaya volando, o llaves inglesas que representan nuestras vidas. Las mejoras que compramos con el dinero nos permiten aumentar la invulnerabilidad en su duración, el turbo cuando volamos o la duración del tiempo del imán, entre otras cosas. En este sentido hay una buena selección de objetos y potenciadores que garantizan que invertiremos mucho tiempo jugando y jugando para tener las mejores posibilidades y así llegar más lejos. Así mismo, las coronas, que es la moneda de pago, nos permitirán continuar la partida con un nuevo intento cuando perdamos todas las vidas.

Además de jugar y jugar partidas con el mero objetivo de llegar más lejos, Snoopy Coaster tiene tantos desbloqueables que es adictivo seguir jugando para conseguirlos todos. Cuenta con cromos y con tiras cómicas. Estas últimas no se logran simplemente recogiéndolas en los escenarios, sino que debemos reunir ingredientes con los que después fabricar las tiras. Por ejemplo, una de ellas requerirá conseguir cuatro botellines de agua, tres globos y tres algodones de azúcar. Cabe decir que esto, obviamente, no será nada sencillo de cumplimentar. Como es tradición, para agilizar el proceso se pueden pagar coronas.

GRÁFICOS

La adaptación que se ha realizado de Madcoaster para convertirlo en Snoopy Coaster es buena, no limitándose a mantener escenarios o detalles y añadir a los personajes creados por Charles M. Schulz. Hay diferentes niveles a través de los que iremos progresando de manera dinámica, ayudando a que la variedad visual sea elevada. Avanzaremos de noche, bajo la nieve, en zonas soleadas y siempre con pequeños detallitos que animan la experiencia. Aparecen en el camino multitud de globos y pájaros con los que interactuamos, así como las monedas y los objetos. Los escenarios están diseñados de forma enrevesada, lo que hace que sea más entretenido y que el reto resulte constante, dado que no es nada fácil aprenderse cómo se desarrollarán los tramos de circuito. Además, hay un buen repertorio de extras que gustarán a los fans, como una colección de cromos que no resulta nada fácil de conseguir.

MÚSICA & SONIDO

El sonido era algo que también se tenía que modificar respecto a la versión original del juego. Para ello Chillingo ha utilizado música instrumental muy suave, con instrumentos que reconocerán los fans de Snoopy y compañía por ser habituales en sus muchas producciones animadas. Las voces son limitadas y están en inglés, sonando de forma un poco retro, lo que hace recordar a los principales especiales de animación de los personajes. En general se realiza un buen trabajo sonoro y hay efectos que acompañan las caídas, recolección de objetos y otras acciones similares.

CONCLUSIÓN

Los usuarios que no hayan tenido la oportunidad de probar Madcoaster y sean fans de Snoopy y sus amigos encontrarán en Snoopy Coaster una muy buena recomendación. Quienes no recuerden con cariño las vivencias de Charlie Brown, Linus y sus demás compañeros no encontrarán mucho interés en un juego totalmente reciclado con el cual su desarrolladora no ha realizado un gran esfuerzo.