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Temple Run 2

La secuela de Temple Run ha causado sensación acumulando millones de descargas en pocos días, ¿pero realmente ha cumplido con las expectativas?.

Temple Run 2 Portada

Temple Run 2
Nota: 70
Plataforma: Android e iOS (analizado)
Artículos
Género: Acción
Imágenes
Lanzamiento: 17/01/13 | 17/01/13 | 17/01/13
Vídeos
Desarrollador: Imangi Studios
Trucos
Editor/Distribuidor: Imangi Studios/Imangi Studios
Saves
CÓMPRALO:

Temple Run fue uno de esos juegos responsables de haber dado paso a una enorme serie de clones, de imitadores y de títulos que han seguido sus pasos. Puso de moda los juegos para móviles de correr, aquellos en los que tenemos una vida y corremos de forma automática mientras realizamos algunas acciones que permiten que nuestro personaje salte, cambie de dirección o interactúe con el nivel. El primer juego fue y sigue siendo un éxito, un título que merece la pena recordar y que no se debe dejar de lado cuando buscamos los pioneros del sector de los dispositivos móviles. Ahora, tras la versión de la saga inspirada en la película Brave (Indomable), llega al mercado la secuela, en la cual los desarrolladores han volcado las ideas que tenían guardadas desde tiempo atrás.

JUGABILIDAD

En Temple Run 2 nos encontramos con la misma filosofía del juego original: nuestro personaje sale disparado corriendo y nosotros le tenemos que acompañar. Si deslizamos el dedo hacia abajo, él se lanza por el suelo, si lo hacemos hacia arriba, salta, si inclinamos el dispositivo hacia los lados, se mueve y cambia de posición, y si hacemos un deslizamiento hacia un lado, le indicamos que debe cambiar de dirección. Estos movimientos de dedo se van combinando y haciendo cada vez más frecuentes, con el objetivo de aumentar la dificultad y ponernos las cosas difíciles. En su base, seguimos teniendo el mismo juego de siempre en el que repetimos pautas y que se ve beneficiado debido a que el escenario se genera cada vez de manera aleatoria, por lo que la ruta no es siempre la misma.

Mientras esquivamos pinchos, fuego, precipicios y otros obstáculos, como la enorme criatura que nos está persiguiendo con ganas de comernos, tenemos la oportunidad de recoger dos tipos de moneda. Por un lado está el oro, que aparece en cantidad y que sirve para que compremos mejoras, objetos y personajes desbloqueables. Comenzamos con el protagonista clásico y tenemos tres compañeros corredores más a los que podemos comprar, aunque es justo decir que no resultan demasiado interesantes y que no dudaremos en conservar el dinero para otros elementos. Las habilidades que tenemos ocasión de adquirir potencian al personaje, pero también hay multiplicadores de puntos o la oportunidad de obtener más monedas de oro cada vez que pasemos de determinada distancia mientras corremos. La enorme cantidad de habilidades y elementos que podemos adquirir con el oro es elevada, aunque como de costumbre, no será nada fácil llegar a tener la cantidad suficiente de dinero para poder pasar por caja. Por otro lado están las gemas, de color verde, que aparecen de forma poco habitual y que nos permiten resucitar al personaje bajo distinto precio cuando nos hayamos encontrado con la muerte. La particularidad es que en Temple Run 2 podemos resucitar siempre, no siendo algo aleatorio, sino estando siempre a nuestra disposición. Las gemas también sirven para potenciar los poderes del personaje. Ambas monedas, oro y gemas, se pueden adquirir con dinero real, que viene a ser el objetivo de los desarrolladores para rentabilizar su juego.

Ahora, además de los objetos que encontramos en el circuito, cargamos una barra de energía gracias a las monedas de oro que obtengamos. Si la llenamos y hacemos doble toque sobre la pantalla, activaremos el poder que tengamos configurado en ese momento, que puede ser un escudo defensivo o, entre otras cosas, un imán de monedas. Este añadido es un elemento de interés, pero que a la hora de la verdad no resulta tan relevante como podríamos imaginar, sobre todo si no tenemos uno de los buenos poderes activos. Para obtener los mejores poderes tendremos que ir subiendo de nivel cumpliendo con los retos que nos imponga la computadora.

El problema de Temple Run 2 es que, siendo el pionero que es, no se esfuerza por hacer más de lo que han hecho algunos de los clones del título que han aparecido a lo largo de los años. El equipo de Imangi Studios tenía la responsabilidad de renovar y sorprender con la secuela de su clásico, pero las novedades introducidas son muy poco imaginativas, no contando con factores de interés añadido que permitan al juego solicitar un lugar en el podio como sí lo tiene su predecesor. Incluso la mencionada versión de Brave (Indomable), con su disparo de flechas, tenía algo más original.

GRÁFICOS

Es obvio que, con el tiempo que ha pasado entre la secuela y el original, los gráficos han mejorado. En este sentido nos encontramos con un nuevo emplazamiento en el que los obstáculos marcan el desarrollo de la partida, con zonas mucho más peligrosas y de giros más rápidos, haciendo gala de una resolución mayor. Se juega con la intensidad al cruzar obstáculos de muchos tipos, no de forma que resulte imposible jugar, pero sí consiguiendo que sea impactante de manera visual. Ahora nos podremos tirar saltando a una cuerda, para pasar por zonas peligrosas, habrá precicipios más pronunciados y se han incorporado varios obstáculos adicionales. La variedad de personajes entre los que podemos elegir una vez los desbloqueamos ayuda a que sea un poco más interesante, pero da la sensación de que en el aspecto de los protagonistas se podría haber hecho un mejor trabajo.

MÚSICA & SONIDO

Dado que Temple Run 2 tiene que ser un juego a que volvamos repetidamente partida a partida su apartado sonoro tiene que ser no demasiado cargante. Esto se consigue sin problemas, a través de unos efectos de sonido que obtienen el protagonismo mientras saltamos y recogemos monedas, con los ruidos que están vinculados con cada una de estas acciones.

CONCLUSIÓN

Temple Run 2 ha llegado a bombo y platillo, pero no merece la repercusión que está teniendo a nivel de descargas. El juego lo intenta, trata de ofrecer algo más al usuario, pero termina quedando por debajo de la versión original de este clásico, de la que no se distancia tanto como podríamos haber imaginado. El equipo responsable del título tiene que ser consciente de que la situación en el mercado de los móviles no es la misma que había cuando estrenaron el primer Temple Run. Si ahora no sorprendes o no aportas algo nuevo de mayor valor, es difícil que tu juego triunfe a largo plazo, por mucho que tenga el nombre que tiene.