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Xenoblade Chronicles 2

Durante más de 80 horas hemos compartido aventura con Rex y sus amigos en el mundo de Xenoblade Chronicles 2, un RPG que ofrece a los usuarios de Nintendo Switch todos los elementos fundamentales de los buenos juegos de rol procedentes de Japón. No podemos engañaros: la aventura ha sido emocionante hasta el punto de no querer apagar la consola para dormir (pero de vez en cuando hay que hacerlo). Una vez terminada la historia principal y disfrutado de una gran cantidad de sub-misiones (nos ha quedado mucho contenido, posiblemente como para un total de 130-150 horas), podemos adelantaros que ha sido una experiencia estupenda. Llegados a este punto os invitamos a acompañarnos en nuestro análisis libre de spoilers, pero suficientemente crítico como para que entendamos que aunque se trata de un RPG muy recomendado, tiene ciertos elementos que podrían estar mejor.

Un mundo sobre las nubes

No vamos a contaros mucho de la historia porque todo es un descubrimiento que el propio jugador va a realizar a lo largo del juego. No solo se va desarrollando el argumento ante nosotros, sino que a medida que avanzamos también vamos descubriéndolo todo sobre el lugar donde nos encontramos. El misterio es constante y hasta el final del juego habrá cosas que no llegaremos a saber (y desgraciadamente os podemos decir que hay muchos detalles que quedan en el aire, pero estamos ante un JRPG, así que… es lo habitual).

El protagonista es Rex, un joven buceador que se dedica a lanzarse al mar de nubes en busca de objetos valiosos con los que luego pueda comerciar. Es su vida hasta que un día se encuentra con una misteriosa Blade que parece haber pasado una larga temporada en animación suspendida. Junto a ella el joven decide que viajará al Elíseo, un lugar de leyenda del que se dice que se trata del paraíso definitivo de la humanidad. A partir de ese momento Rex pondrá toda la carne en el asador para poder llegar al Elíseo aunque eso signifique tener que enfrentarse contra todo tipo de peligros. Y hasta ahí vamos a contar.

Titanes, Blades y Pilotos

Entender Xenoblade Chronicles 2 es reconocer tres elementos fundamentales de su mundo. Por un lado tenemos los titanes, que son enormes criaturas sobre las que se han establecido civilizaciones. La explicación de su existencia y el cómo de su naturaleza será algo que iréis descubriendo durante la aventura. Baste con decir que los titanes son imprescindibles debido a que la civilización se asienta sobre ellos, siendo el lugar donde tienen sus casas, nacen personas, mueren, hay gobiernos… son países vivos.

Los Blades son unas entidades de gran poder y habilidad, con poderes y capacidades para combatir. Siempre luchan en compañía de un Piloto (Driver), con quienes han forjado un vínculo que va más allá de la simple alianza. La relación entre Blade y Piloto llega a ser uno de los pilares de la aventura teniendo en cuenta que el protagonista es un joven Piloto en quien parece que hay depositados grandes niveles de confianza. Hay que decir, por otro lado, que los Pilotos pueden tener tantos Blades como necesiten, así que el sistema de colección de Blades acaba siendo una de las claves de la jugabilidad. Sobre los Blades y los Pilotos hay mucho que contar y descubrir, siendo una de las cosas que más nos han gustado de la historia y del universo que nos presenta.

Una historia humana que inspira

Sabemos que a los JRPGs les encanta darnos lecciones de humildad, buenas vibraciones y amor. Los mensajes que reúne el juego son los mismos en cierto modo que vemos trasladados a muchos animes, pero se entiende al ser parte de la filosofía que acompaña al modo de vida de los japoneses. Lo que comienza como una aventura bastante sencilla que parece simplemente el coming of age de un adolescente muy luchador, termina siendo una oda al sentido de la vida, a la forma en la que la humanidad ha trascendido como especie a lo largo de los años y también un toque de atención a todas las personas que habitamos nuestro propio mundo. Hay un gran trabajo de guion y se le dota de tanto sentimiento al desarrollo de las escenas que es muy normal que en algún momento os pongáis sentimentales al ver las distintas cosas que van ocurriéndoles a los personajes.

Este año 2017 ha servido para que los guionistas japoneses les den un toque de atención a los jugadores. En NieR:Automata hubo mucho mensaje para que los usuarios se concienciaran sobre ciertas cosas, y en Xenoblade Chronicles 2 también hay cierta carga de responsabilidad que se nos acaba metiendo por el gaznate. Es algo superficial, pero que está ahí y que ayuda a darle más valor a la historia.

En la lucha querrás tener unos buenos aliados

Como os decíamos antes, el juego se nutre de la relación del Blade y del Piloto. Durante el combate esto es esencial. Nosotros manejamos al Piloto, pero sus ataques se desarrollan a través del Blade salvo los golpes normales que el personaje realiza de forma automatizada. A quien piense “¿los golpes normales se dan automáticamente?” le tenemos que decir que es algo de lo que hay que alegrarse, porque a medida que pasan las horas el sistema de combate se complica tanto y obtiene tal profundidad que es inevitable que no pudiéramos dedicarle tiempo o esfuerzo a simplemente aporrear botones.

Por lo tanto, dado que los ataques básicos se realizan solos cuando no movemos al personaje, lo que debemos hacer nosotros es usar las habilidades del Blade, vinculadas a tres de los cuatro botones frontales del mando. Cada habilidad tiene un tiempo de refresco, así que mientras se cargan podemos movernos, dejar que actúen los ataques básicos o cambiar a otro de los Blade que tengamos en nuestro equipo (un máximo de 3 una vez avancemos lo suficiente en la aventura). El cuarto botón del mando, el A, es el que usaremos para activar el ataque especial del Blade, el cual puede cargar varios niveles a medida que usemos sus habilidades. Además, dependiendo de la confianza que hayamos desarrollado entre el Blade y el Piloto desbloquearemos el cuarto ataque. En cada batalla se reiniciará la obtención de estos ataques especiales para que no podamos llegar a activarlos a placer desde el momento en el que comience el combate.

Durante las batallas habrá otros dos Pilotos que habremos elegido para que nos acompañen (dependiendo del momento de la historia). Estos Pilotos le dan las órdenes a sus Blades de forma automática y tienen unos cargos que obtienen dependiendo de cómo los personalizamos. Por ejemplo, podemos dar el rol de sanador a un Piloto de forma que podamos confiar en él para que nos cure con habilidades de Blade o que recoja las pociones de cura que van apareciendo por el escenario. Lo único que harán estos Pilotos no controlados por nosotros será pedirnos confirmación para la habilidad de Blade que pueden poner en marcha. Esto es importante porque con las habilidades de los distintos Blades que tenemos en el equipo creamos combos que son cruciales para derrotar a los jefes. Lo que hacemos con estos combos es atacar con diferentes elementos en base a las rutas indicadas en pantalla y provocar un efecto determinado al enemigo, como silenciarle una habilidad o una afinidad. Cuando ha terminado un combo habremos obtenido la ventaja de ponerle ese efecto mencionado al oponente, pero al mismo tiempo le estaremos poniendo resistencia al enemigo.

A partir de aquí el combate encuentra su siguiente paso en los combos de fusión, que se activan gastando las barras de energía de color blanco que se acumulan en la esquina superior izquierda. Se pueden cargar hasta a tres niveles y permiten activar una cadena con la cual le podremos romper las resistencias que le hayamos puesto al oponente previamente, aunque al hacerlo también le estaremos quitando los estados alterados. La ventaja de estos combos se encuentra en que podemos realizar encadenamientos largos de ataques y quitar con ellos una mayor cantidad de vida de la habitual (en nuestro caso hemos llegado a quitar casi 3 millones de puntos de vida con uno de estos combos, lo cual es brutal).

Explorando un mundo vivo

Los escenarios de Xenoblade Chronicles 2 son fantásticos, están muy vivos y tienen una enorme cantidad de elementos que disponen de una vida propia. Las criaturas se mueven por el escenario con patrones muy bien definidos para cada una de ellas y llegan a ser impredecibles en algunos momentos. Hay que tener cuidado al inicio del juego, dado que los programadores son tan majos que de buenas a primeras nos meten en una zona con poderosos enemigos legendarios que se nos resistirán incluso cuando nos acerquemos al final de la historia. El componente de exploración es enorme, contando con un buen número de elementos con los que interactuar, algunos de ellos disponibles solo cuando tengamos en nuestro equipo determinados Blades (estos tienen unas habilidades que se usarán sobre el escenario si los llevamos con nosotros).

Mientras viajamos haremos misiones secundarias, hablaremos con personajes, nos ocuparemos de gestionar una red de mercenarios, compraremos tiendas y resolveremos entuertos que, si tenemos suerte, nos llevarán a obtener cristales con los que invocar Blades especiales. El juego tiene mucha profundidad y tareas con las que mantenernos entretenidos si queremos involucrarnos para verlo y jugarlo todo. De momento no tiene Nuevo Juego +, pero estará disponible próximamente, así que si queréis completarlo al máximo después de terminar el juego podréis volver antes del jefe y seguir jugando desde allí (el juego recordará que hemos terminado la historia cuando llegue la próxima actualización).

Coleccionar Blades no es fácil

Durante el juego descubriremos que hay dos tipos de Blades: los comunes que tienen un diseño de poco color y que recuerdan a personajes de Tron, y los raros en forma de personajes. Conseguir uno raro significa sacar la botella de champán y celebrarlo, dado que no es algo precisamente sencillo. Podemos obtenerlos en misiones determinadas a lo largo de la historia, con el propio progreso del argumento o mediante la apertura de cristales primordiales. Los cristales los ganamos a lo largo de la partida y los podemos sincronizar en un menú personalizado para ello en el cual elegiremos el Piloto con el cual deseamos abrirlo, así como si queremos utilizar algún Turbo (objetos que teóricamente hacen que aumente la probabilidad de obtener un Blade de dos elementos determinados).

Abrir cristales primordiales, tanto si son comunes, especiales o legendarios, es cuestión de azar. Podéis pasaros una tarde abriendo cristales especiales, que se supone que tienen un alto índice de éxito, y no obtener ningún Blade raro, y luego abrir cristales comunes y que ocurra lo contrario. La aparición de los Blades es totalmente aleatoria, así que si tenéis alguno en mente os recomendamos cruzar los dedos muy fuerte. Cada Blade tiene una afinidad a nivel de elemento, un diseño diferente a los demás y una historia que derivará en la posibilidad de que protagonicen misiones o conversaciones exclusivas. Hay que añadir que cada Blade ha sido creado por un ilustrador, incluyéndose el trabajo de muchos profesionales del sector del manga y del videojuego. Esto hace que la variedad de personajes sea enorme y que haya mucha frescura a medida que jugamos.

Aspectos mejorables

Xenoblade Chronicles 2 es un RPG de sobresaliente, pero como decíamos, tiene cosas que podrían haberse solucionado en el proceso de desarrollo. Uno de los principales problemas es lo complicado que puede ser el juego en algunas ocasiones, no por el nivel de dificultad (que no empuja a levear), sino por la falta de tutoriales y porque en realidad ni siquiera permite revisar los que ya hemos visto. Además, el minimapa es horrible, no ayudando nada a que lleguemos a los lugares que necesitamos, algo que tampoco consigue el marcador de distancia, que en ocasiones nos vuelve totalmente locos buscando el camino de destino. Por otro lado, se dejan demasiadas cosas en el aire o se asumen aspectos que el jugador debería haber deducido por sí solo, lo que lleva a que haya algunas situaciones en las que nos veamos superados por lo que nos está pidiendo el juego.

La traducción es otro de los aspectos a reprochar, porque está llena de frases hechas y es una adaptación tan libre que asusta. Hemos jugado con el audio original japonés y los subtítulos en castellano y podemos deciros que hay muchas frases que se cambian tanto el significado que no tienen nada que ver con los diálogos originales. Pero lo que más molesta y lo que más incomprensible resulta es el cambio que se ha realizado a la mayoría de los nombres de los personajes, tanto Pilotos como Blades. Si bien algunos se mantienen, como el del protagonista, otros cambian tanto que pierden todo el significado. El problema es que los nombres originales guardan relación con la identidad de los Titanes, Blades o Pilotos a los que representan, así que todo eso se pierde en el camino. Los traductores han tenido tal desfachatez que en algunos casos han optado por inventarse nombres que tienen otros significados distintos a los originales.

Un buen ejemplo es el de Brighid, una de las Blade. El nombre original japonés es Kagu-tsuchi, que representa a la diosa de las llamas de la religión Shinto que sirvió para que se crearan los ocho volcanes de Japón. En el juego se trata de una Blade que tiene llamas azules, pero para la versión occidental se ha decidido cambiar el nombre por Brighid por un motivo que todavía no queda claro. Una teoría es que se relaciona con la diosa irlandesa de mismo nombre que está relacionada con la fertilidad, la sanación y la poesía. Otra opción es que sea por el patrón irlandés San Brigid. En ambos casos, el cambio no tiene sentido. También se han eliminado las referencias a los cuatro dioses de la mitología china, que están representados en varios personajes cuyos nombres han sido modificados perdiendo cualquier tipo de referencia (os invitamos a buscar la lista de nombres comparativa original-occidental para alucinar).

Un viaje que merece la pena disfrutar

Con sus luces y sus sombras, teniendo en cuenta las mejoras que se espera que se realicen con actualizaciones, encontramos en Xenoblade Chronicles 2 uno de los mejores títulos del año en el género RPG. Para los poseedores de una Nintendo Switch es obligatorio, por jugabilidad, historia, volumen de contenido y duración. Lo que nos da miedo pensar es que gráficamente es tan brutal (sin cargas, todo fluido, aunque generándose de manera bastante tosca) que no sabemos si la consola de Nintendo va a dar de sí con juegos que quieran ser más ambiciosos. En este caso concreto en el modo portátil hay una bajada de calidad considerable y en modo de televisión en nuestro caso vimos cómo el juego se ralentizaba de forma salvaje en la cinemática final (lo que nos obligó a reiniciar y volver a luchar contra el jefe final). También tuvimos algún cierre inesperado de esos que te hacen perder varias horas por no haber grabado partida (¡el guardado automático debería ser obligatorio!). Pero como decimos, todo lo malo se termina olvidando por lo bueno que es el juego, que destaca en cada uno de sus apartados.

Resumen
Xenoblade Chronicles 2 es un RPG de primera categoría que debería ser imprescindible para todos los jugadores que busquen una aventura inolvidable en su Nintendo Switch. Deja el listón muy alto respecto a lo que hemos visto en la saga con anterioridad, aunque indudablemente opta por un estilo distinto al de otros Xenoblade.
Lo mejor
  • El viaje en el que introduce al jugador.
  • La variedad de diseños de los Blades, hay para todos los gustos.
  • Tiene una banda sonora estupenda.
  • Los combates una vez les coges el truco.
  • Horas de juego para rato provocando esa sensación de que no quieras que el juego termine.
Lo peor
  • La traducción y el cambio de nombres.
  • Gráficamente es demasiado potente para la consola.
  • La incapacidad para consultar los tutoriales ya vistos.
  • El minimapa.
  • Gastar cristales y cristales sin que salgan Blades raros aunque uses cristales legendarios y especiales.
9.5
Jugabilidad - 9.5
Gráficos - 9.5
Sonido - 9
Duración - 9.5
Historia - 8