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Assassin’s Creed IV Black Flag

Por mucho que Watch_Dogs se haya retrasado hasta 2014, Ubisoft todavía tiene un gran juego entre manos con el cual sorprender y satisfacer a los usuarios en este final de año. Nos referimos a Assassin’s Creed IV Black Flag, la nueva entrega de su famosa franquicia, en la cual vamos a tener la oportunidad de controlar a Edward Kenway, el abuelo de Connor, héroe del episodio previo y, cómo no, ancestro de Desmond Miles. La historia nos va a llevar a través de momentos muy importantes de la historia y vamos a tener la oportunidad de presenciar una época en la que la piratería se encontraba en un momento crucial, explorando los mares del Caribe a inicios del siglo XVIII.

POR TIERRA Y MAR

Aunque el 60% del juego se desarrollará en tierra, la versión demo que hemos podido probar en PlayStation 4 ha comenzado en el mar. Las batallas navales del episodio anterior se mejoran y se maximizan para que nos sintamos todavía más metidos en el mundo de los piratas. Al empezar la demo tenemos entre manos el asalto a una estructura que debemos destruir mientras luchamos contra varios barcos que nos intentan dar caza. Los enfrentamientos navales tienen varios factores que debemos conocer y analizar, como la velocidad y posición tanto de nuestro navío como del de los enemigos a los que nos enfrentamos. Hay que colocar el barco de forma adecuada, disparar en el momento justo y ajustar la trayectoria de todos los elementos para que los disparos lleguen acertadamente contra nuestros rivales. Las batallas navales no siempre terminan de la misma manera, y buena demostración de ello es el momento en el que paramos en la estructura que estábamos atacando para terminar el trabajo a golpe de espada.

Assassin’s Creed IV Black Flag nos introduce en una completa aventura de acción y puzles, con distintas islas que visitar y escenarios muy variados. En nuestro camino tendremos la oportunidad de llegar a fuertes establecidos, selvas e incluso ruinas mayas. Las playas, cómo no, serán un escenario habitual de nuestras hazañas y enfrentamientos. En ellas no solo tendremos ocasión de combatir contra los oponentes, sino que buscaremos tesoros para incrementar nuestra propiedad.

Los desarrolladores han intentado que la experiencia sea muy completa y que resulte realista. Vamos a poder pescar y cazar, profundizando la superficie del fondo del mar y descubriendo nuevas posibilidades respecto a otros juegos. La libertad del juego es tan elevada que podemos estar en el barco, sumergirnos en el agua, nadar hacia la costa, y allí seguir con nuestra batalla personal contra quienes nos encontremos.

Continuando con la información relativa al barco, tenemos la oportunidad de mejorarlo y actualizarlo con nuevas posibilidades. Para ello tendremos que completar misiones y derrotar barcos enemigos, obteniendo botines y recompensas de todo tipo que nos darán pie a estas mejoras. No pensemos que las misiones secundarias se limitan a las que ya estamos acostumbrados de otras entregas, sino que se han añadido otras más variadas y muy relacionadas, en algunos casos, con los combates. Por ejemplo, están presentes las clásicas peleas de bar que reflejan bien el mundo de los piratas de esta época tal y como lo conocemos por el mundo del cine. Salir bien parados de estos momentos dependerá de nuestra habilidad y en algunos casos también de los compañeros que tengamos. La tripulación de nuestro barco es sensible a la muerte, por lo que será importante protegerla en la medida de lo posible. Las tareas que tendrá Edward Kenway no se puede decir que no sean variadas.

RECURSOS ELEVADOS

Edward va a tener muchos recursos a su disposición. La compañía desarrolladora ha querido que este assassin innove en cuanto a lo que proporciona a los usuarios. Se retoma un punto de sigilo más pronunciado que en los últimos capítulos, para que este componente no llegue a quedar de lado. La estrategia y la picaresca serán fundamentales para sobrevivir. Ya no dependerán las cosas solo de camuflarnos entre la gente que veamos caminando para que no nos descubran, sino que también habrá que realizar otras acciones, e incluso nos podremos quitar la capucha en algunos momentos. A la hora de luchar el auto-apuntado se queda de lado y ahora podemos, por ejemplo, apuntar con libertad. La experiencia se intenta acercar a la que proponen los shooters en tercera persona.

El sistema de combate se apoya de forma elevada en armas duales y también en el uso de distintas armas a través de diferentes combinaciones. La cantidad de armas ha aumentado respecto a otros de los assassin con los que nos hemos encontrado, lo que también aportará una mayor variedad al desarrollo de la partida. La cerbatana, por ejemplo, será un recurso que nos vendrá muy bien a lo largo de la partida, permitiéndonos disparar diversos tipos de dardos para inhabilitar a los enemigos con los que nos crucemos.

CONCLUSIÓN

Assassin’s Creed IV Black Flag retoma el concepto de la saga, da continuidad a la historia, en la cual Abstergo todavía tiene mucho que decir, e introduce nuevos elementos para que la jugabilidad siga impactando al usuario. Si bien también va a estar presente en la actual generación, la versión de PlayStation 4 nos ha ofrecido unos gráficos más que notables, con una calidad visual que destaca sobre todo en la representación del mar, de las explosiones, partículas y en los efectos de luz. El juego está llamado a ser uno de los títulos más sonados del catálogo de lanzamiento de la consola de Sony, principalmente gracias a la gran fama de la saga.