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Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara

Ha pasado mucho tiempo hasta que Capcom ha tomado la decisión de dar el gusto a todos los aficionados a los beat’m up recuperando sus clásicos arcades Dungeons & Dragons: Tower of Doom y Dungeons & Dragons: Shadow over Mystara. Su vuelta se produce dentro de Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara, un pack recopilatorio que estará disponible en nuestro continente de forma digital, pero que los japoneses podrán disfrutar en una cuidada edición física en su versión de PlayStation 3. Hace unos días tuvimos la ocasión de probar el juego en su versión de Xbox 360, y os traemos unas primeras impresiones llenas de nostalgia y de auténtico sabor retro.

DUNGEONS & DRAGONS: TOWER OF DOOM

Ambos títulos del recopilatorio son considerados clásicos básicos en lo referente a la historia de los arcades 2D englobados en el género de los beat’m up. No obstante, Dungeons & Dragons: Tower of Doom marcó un punto de inicio al ser la primera entrega y evolucionó mucho todo lo que considerábamos normal hasta el momento en el género. Con la disponibilidad de cuatro personajes y modo simultáneo para cuatro usuarios lo que se trataba era de introducir al usuario en una experiencia que pareciera lo más rolera posible. No tiraríamos los dados para avanzar, pero tendríamos que elegir bien el personaje, porque cada uno tendría sus propios puntos fuertes, débiles y otras características personalizadas. Además, se utilizaba un sistema por el cual podíamos acumular distintos objetos arrojadizos o conjuros, lo cual tampoco era frecuente.

Que hubiera solo cuatro personajes y cuatro huecos de jugador no era ninguna casualidad, disfrutándose las partidas mucho más cuando se llenaban los cuatro mandos del arcade. Era habitual que en la época grupos de amigos llenaran el mueble y no lo soltaran hasta invertir varias horas de partida delante de la máquina. La cooperación que se exigía a los usuarios hizo que Dungeons & Dragons: Tower of Doom tuviera mucha popularidad y provocó que, aún siendo un arcade de escenarios tan limitados, se llegaran a crear incluso repartos de trabajo para cada uno de los jugadores. Capcom logró un título apasionante, que destacaba sobre todo por su desarrollo, trufado de secuencias roleras y toma de decisiones. La conversión mantiene todos los rasgos del juego original, incorpora créditos ilimitados, cuatro niveles de dificultad y la opción de desbloquear reglas de partida especiales con el uso de los puntos que vayamos acumulando en el juego. Estas reglas especiales son la forma de representar la forma en la que un master incorporaría factores determinados a las partidas. Por ejemplo, podemos jugar sin créditos adicionales, con cofres que no necesitan llaves o recuperando vida por cada enemigo derrotado gracias al vampirismo.

DUNGEONS & DRAGONS: SHADOW OVER MYSTARA

La secuela, titulada Dungeons & Dragons: Shadow over Mystara, vino a incrementar las posibilidades del juego, añadiendo una nueva historia y dos personajes adicionales. Las partidas se hicieron un poco más estratégicas y variadas, dado que teníamos que configurar un grupo de cuatro personajes que encajara con nuestra filosofía de juego. Podíamos añadir, respecto al primer juego, dos clases nuevas: mago y ladrón. El mago se presenta como un personaje más débil que la elfa, pero contando con habilidades mágicas mucho más poderosas, mientras que la ladrona se desenvuelve de forma más que eficiente gracias a sus rápidos movimientos. Uno de los cambios respecto al juego previo es la forma en la que accedemos a las magias y los objetos, ahora planteado en forma de distintas ruletas entre las que vamos cambiando dependiendo del tipo de magia o item del que hablemos. En esta entrega también se optó por introducir añadidos en lo referente a los movimientos que podemos realizar, teniendo en algunos casos que trazar direcciones como si de un juego de lucha se tratase. Por lo demás, la acción y flexibilidad del arcade original se mantienen de forma muy sólida respecto a lo que vimos en el primer arcade.

Las novedades incorporadas en la versión digital de Dungeons & Dragons: Tower of Doom, como el desbloqueo de reglas especiales, también se mantiene. En realidad, todos los extras que podemos desbloquear, como arte conceptual o las reglas, son comunes para los dos juegos. Lo mismo ocurre con los desafíos, compartiéndose entre ambas propuestas.

CONCLUSIÓN

Los añadidos habituales de este tipo de adaptaciones de Capcom están también presentes en Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara. Tenemos, por ejemplo, la posibilidad de elegir entre distintos modos de visualización, definiendo filtros o ajustando el tamaño de la pantalla. La visualización predefinida es la que incorpora marcos, utilizando uno de los lados para indicarnos todos los desafíos que vamos cumpliendo o en los que progresamos.

En este aspecto los desarrolladores, el equipo de Iron Galaxy, ha realizado un trabajo más que sólido, adaptando los dos juegos de manera que luzcan sin ningún tipo de problema en las plataformas actuales. Por ahora no hemos podido probar el modo online, algo de lo que os hablaremos en el análisis, pero el modo local resulta tan adictivo como lo recordábamos del arcade, permitiéndonos disfrutar de partidas muy emocionantes. Por otro lado, de momento Dungeons & Dragons: Tower of Doom tiene textos en castellano, mientras que Dungeons & Dragons: Shadow over Mystara los presenta en inglés, aunque es posible que esto cambie para la salida definitiva de Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara.