Inicio > Avances > Tom Clancy’s Rainbow Six Siege

Tom Clancy’s Rainbow Six Siege

Previsto para su lanzamiento el día 1 de diciembre de Tom Clancy’s Rainbow Six Siege, este era uno de los juegos que más demandaban a gritos que probáramos en el Xbox FanFest 2015. Además, Ubisoft y Microsoft habilitaron una zona en la cual era posible probarlo en emocionantes partidas multijugador, así que no dudamos en participar en un enfrentamiento con otros miembros de la prensa. Ya os puedo asegurar que yo no soy precisamente un experto en esta franquicia, la cual siempre he mirado con respeto desde la lejanía. Pero con un par de rondas ya le había cogido el gusto suficiente a la experiencia como para querer seguir compitiendo y ver si en esa ocasión lograba aguantar un poco más de tiempo vivo. ¡Gran reto!

Defender y atacar

El modo en el que pudimos jugar se basaba en el clásico enfrentamiento en el cual un grupo de jugadores defiende una estructura mientras el otro tiene el objetivo de asaltarla. La primera ronda tuvimos que defender y eso implicaba cerrar las puertas y ventanas con el objetivo de mantener a raya el máximo tiempo posible a los invasores. No obstante, ya os podéis hacer a la idea de que tapiar todos los accesos tampoco resulta el mejor plan, sobre todo aquellas ventanas en posición elevada por las que es más que difícil que algún enemigo entre. Tapiar las puertas sí es un paso clave, especialmente si tenemos intención de trazar algún tipo de estrategia que nos permita acabar con uno o dos enemigos en el proceso. La libertad es elevada y podéis, incluso, tapiaros dentro de una estancia que podáis creer que es estratégica para la consecución de vuestra misión.

Yo mismo tuve ocasión de encerrarme en una habitación con tres entradas, dejando una ranura abierta por debajo de la puerta principal con la esperanza de que alguno de mis oponentes decidiera entrar por ahí. Si lo hubiera hecho no solo me tenía apuntando de forma precisa y sin margen de error en cuanto al disparo, sino que además había dejado un explosivo en el suelo, a una distancia prudencial, que podría detonar para que saliera volando por los aires. El mantener cerradas los otros accesos, los secundarios, me daría tiempo suficiente como para ponerme a salvo si los invasores utilizaban esas entradas. La estrategia era perfecta, pero no había contado con que mis aliados no pudieran hacer frente a la invasión y con que el lugar en el que yo me encontrara no le importara absolutamente a nadie. Epic fail, aunque no se puede decir que no sobreviviera para seguir con la cabeza bien alta en la siguiente ronda. Os invito a no seguir mis estrategias de combate cuando os juguéis el pellejo en Tom Clancy’s Rainbow Six Siege.

La ronda de ataque fue un poco mejor. Antes de comenzar la partida, mientras tus rivales colocan sus muros personales en las puertas y ventanas, podemos controlar un drone con el cual espiar las instalaciones e introducirnos en ellas de manera camuflada. Después pasamos al punto de inicio, en el exterior, y nos lanzamos sobre las instalaciones a invadir. Hay una gran diferencia entre ir totalmente a lo loco y avanzar en grupo, sobre todo si nos encontramos con algunos rivales que están haciéndonos una emboscada en pareja. En este caso el lanzamiento de un explosivo me permitió acabar, al menos, con un rival, lo que animó a mi frustrado ego. No tardé mucho en caer y en pasar al modo espectador para cruzar los dedos esperando al momento en el que alguien eliminara a quien había sido mi verdugo.

Todo tipo de posibilidades

Pero dejemos la narración de los combates porque seguro que a los jugadores que tengan experiencia se les está cayendo el alma a los pies. Lo que sí queremos mencionar de este título es la gran variedad que ofrece en cuanto a la personalización del personaje con el que combatimos. Los distintos miembros del equipo pueden elegir entre distintas configuraciones para defender y atacar siguiendo las acciones que les resulten más cómodas. Nosotros probamos distintas configuraciones para las herramientas adicionales de las que podemos hacer uso, como un sistema para tapiar con más solidez las puertas y una bomba de luz que ciega a los rivales cuando la lanzamos en su cercanía. Este tipo de recursos aportan un punto de estrategia adicional al desarrollo de los enfrentamientos y los hacen mucho más amenos. Además, es muy importante, a la hora de continuar con el concepto de combate equipo, algo que es imprescindible en Tom Clancy’s Rainbow Six Siege, elegir recursos y habilidades que se combinen bien entre los distintos aliados. Esto puede ser lo que decante la victoria hacia uno de los dos lados en momentos clave del desarrollo de la partida.

Gráficamente el aspecto que tiene el juego nos encanta, sobre todo por el alto nivel de detalle que muestra el escenario, con todo tipo de marcas creadas en base a explosiones y tiroteos. Las animaciones también están muy cuidadas y, en combinación con todo esto, el sonido hace un trabajo fabuloso. Tuvimos la ocasión de jugar con unos buenos auriculares que nos permitían sentir un nivel de tensión elevado cada vez que escuchábamos a uno de los personajes cerrar las puertas con las maderas. En las rondas de invasión esto era realmente esclarecedor para saber dónde se podían encontrar nuestros rivales, ayudando así al desarrollo de los enfrentamientos.

Cooperación y destrucción

El equipo de desarrollo de Tom Clancy’s Rainbow Six Siege se ha asegurado de que los combates, y esto lo decimos con una experiencia reducida de partida, se llevan a cabo aumentando la colaboración entre aliados y la destrucción del entorno. Todo acaba derivando en un ritmo de combate elevado, donde no tenemos ni un segundo para quedarnos quietos y en el cual es fundamental saber que siempre podemos contar con nuestros aliados. Imaginamos que en el momento en el cual el juego llegue a las tiendas a inicios de diciembre los servidores van a echar humo por la gran cantidad de partidas que se generará entre usuarios de todo el mundo.