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MGW 2015: Call of Duty Black Ops III

Activision es una empresa que apuesta por la defensa de las buenas tradiciones. Que todos los años tengamos un nuevo episodio de Call of Duty es una buena demostración de ello. Y que cada año este nuevo juego esté presente en Madrid Games Week con un stand realmente solicitiado es otra buena tradición. Nosotros, por otro lado, tenemos la buena tradición de darnos una vuelta por el stand de Call of Duty y echarnos una partida para poner a prueba lo que nos ofrece la compañía. Porque no vamos a dejar pasar la oportunidad de probar uno de los juegos más esperados del año, ¿no?

Call of Duty Black Ops III pisa tan fuerte como las anteriores entregas de la saga. Ver la cara de satisfacción que sacaban los fans después de salir del stand cerrado del juego en la feria era una clara demostración de lo bien que le ha quedado el juego a Treyarch. Además, Activision regalaba las siempre tradicionales bebidas Monster que ayudan a recuperar energía para estar preparados cara a otra batalla llena de emoción.

El multijugador más contundente

En nuestro caso nos metimos dos de los miembros de SOSGamers a participar en una de las batallas multijugador organizadas dentro del stand. La preparación, en esta entrega de la saga, es más importante que nunca. Es por ello que los primeros minutos, antes de dar comienzo a la partida, los pasamos definiendo los rasgos que tendría nuestro personaje. La interfaz es de lo más atractiva, dado que vemos las distintas especializaciones en las que podemos encajar y lo hacemos con una serie de modelos realmente atractivos. Hay tantos especialistas chulos que nos fue muy difícil elegir solo uno para cada uno.

El sistema de Especialistas es una de las grandes novedades del multijugador de Call of Duty Black Ops III, una forma de aportar más dinamismo a los enfrentamientos. A destacar en la elección de especialistas no solo la variedad de sexos, sino también la presencia de entidades robóticas. Se nota que esto es guerra futurista y que cualquier otra cosa que nos podamos imaginar está anclada en el pasado. En mi caso, aunque la elección no era fácil, opté por la especialización Spectre. Me daba la sensación de que se trataba de un soldado con cuchillas propias de un Lobezno futurista, así que no le di muchas vueltas a si encajaba en mi forma de jugar (no hagáis lo mismo cuando juguéis en serio, porque el juego tiene un gran nivel de personalización). En cualquier caso, como me encanta el cuerpo a cuerpo, deduje que eso me permitiría beneficiarme para potenciarlo.

Con el Spectre lo que tenía a mi disposición es un arma a modo de cuchillas futuristas que pude utilizar para clavárselas a los enemigos con una gran contundencia. No es que sea fácil hacerlo, porque el ritmo endiablado del multijugador de Call of Duty aumenta de nivel aún más en esta entrega, pero no se puede decir que no lo intentara. Me ayudó darme cuenta de que además de esto el Spectre tiene una habilidad especial con la cual se puede hacer invisible. ¡Menuda combinación!

A mi lado tenía a Morriguita, que optó por convertirse en la especialidad Outrider, claramente motivada por la idea de sentirse como el superhéroe Arrow. El arma con el que cuenta esta clase es una especie de arco evolucionado que tiene la capacidad anzar rayos a grandes niveles de distancia (dependiendo de lo que tense el arco antes del disparo). Además, mi compañera también tenía una habilidad con la cual podía detectar a los rivales que estuvieran en un rango cercano, permitiendo así entablar combate con más facilidad.

Combates impactantes y rápidos

De Call of Duty Black Ops III podíamos esperar combates de gran velocidad, algo que el juego garantiza en el multijugador. El respawn automático nos permitió seguir con los enfrentamientos de forma constante cobrándonos venganza por cada muerte recibida. El escenario en el que combatimos no era demasiado grande, lo que ayudó a que las refriegas fueran habituales. Los tiroteos bajo protección, el lanzamiento de granadas para ir abriendo camino y las emboscadas se convirtieron en la nota predominante del enfrentamiento.

Pero lo que más apreciamos es que esta entrega es mucho más flexible en cuanto al movimiento. No nos limitamos a avanzar, agacharnos o saltar. Podemos hacer impulsos en el aire que nos proporcionan una gran facilidad para dispistar o sorprender a los enemigos. También nos desplazamos por las paredes, lo que combinado entre sí da lugar a un juego que permite que los jugadores que sepan jugar puedan disfrutar de batallas llenas de intensidad. Hay una gran diferencia entre los enfrentamientos que se pueden realizar y se agradece la profundidad del juego en este sentido.

Si a esto le sumamos…

Todo lo que tendrá el juego a su alrededor, como el modo campaña, el cual se ha prometido que será muy impactante, y la gran profundidad de la modalidad de zombis, nos va a quedar un Call of Duty que está destinado a dejar huella. Lo que pudimos probar en la Madrid Games Week es más que de sobras para habernos quedado con ganas de mucho más, aunque para ello tendremos que esperar todavía hasta el día 6 de noviembre.