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God of War, la vuelta de Kratos

Se acerca el regreso de uno de los juegos más deseados de PlayStation y uno de los pilares de Sony para sus exclusivos. God of War regresa, por primera vez en la presente generación, en un nuevo escenario y con una nueva historia, aunque con el mismo personaje: Kratos, el semidiós griego. Aunque la fecha de lanzamiento cada vez está más cerca (abril de 2018), Sony mantiene su plan y apenas ha desvelado información sobre el videojuego, más allá de lo básico en las distintas ferias donde se ha podido jugar a pequeñas fases. Suficiente para notar un cambio importante en el tono del juego. Tras un God of War: Ascension que dejó sensaciones encontradas, con esta nueva edición (la primera en PS4) se busca una renovación casi completa de la saga.

Kratos ya no camina en solitario

Desde SCE Santa Monica Studio, el equipo de desarrollo del juego, hablan directamente de una reinvención de Kratos y del videojuego. Sin ir más lejos, el despiadado semidiós, célebre por sus sanguinarias ejecuciones, ahora va acompañado por su hijo Atreus. Pese a que se trata de solo un niño, será el compañero de fatigas del héroe, luchando codo con codo y participando en maniobras conjuntas y coordinadas. No obstante, se trata de un apoyo secundario, ya que Atreus no puede eliminar enemigos por su cuenta ni ser controlado por el jugador en ningún momento. Simplemente apoya a Kratos y puede dejar inconsciente a algunos rivales con su arco, siendo su padre quien deba ajusticiarlos. De igual manera que él no puede matar, tampoco puede morir en el juego. Si cae malherido, se recuperará tras el combate.

El combate ha sido redefinido y ya no presta tanta atención a la fuerza bruta de Kratos, sino que pasa a tener un componente más táctico, con detalles de estrategia. Se ha eliminado el botón que tradicionalmente ha usado en la saga para saltar y desde Sony Santa Monica aseguran que ahora cobra especial importancia a qué enemigos se ataca primero, desde dónde y qué movimientos se llevan a cabo. También, si merece la pena contar con el apoyo de nuestro hijo o conviene dejarlo alejado del combate.

Kratos tendrá como arma principal para estos combates su hacha Leviatán, la cual sigue usándose tanto para ataques ligeros como pesados. Puede lanzarse y recuperarse como si fuera un boomerang, lo cual abre un abanico de posibilidades a la hora de planear los ataques contra un grupo de enemigos. Además, desde Sony Santa Monica aseguran que también será utilizada en determinados momentos para resolver puzles que surgirán a lo largo de la aventura, algo que ya es habitual en todos los capítulos de la saga.

De igual manera que Kratos tiene un hacha, también cuenta con un escudo para protegerse de las acometidas de sus enemigos. En este caso, lo único que se conoce es lo que se ha visto en los vídeos y se ha podido probar en directo, ya que los desarrolladores no han dado pistas sobre su funcionamiento. Aunque pueda resultar obvio cómo se va a usar, no se sabe si podrá ser sustituido por otra arma, o si habrá diferentes modelos, o si se perfeccionará con el tiempo, pudiendo rechazar ataques que hasta el momento parecen infalibles por mucho que nos cubramos.

Personalización a un nivel superior

Uno de los mayores saltos de este nuevo God of War está en sus raíces. De la Furia Espartana de los videojuegos clásicos se pasa a la Furia Nórdica. El funcionamiento, no obstante, es el mismo. La rabia de Kratos aumenta conforme encadena golpes hasta que se desata, luciendo sus mejores habilidades y siendo más letal que nunca contra sus enemigos. Ahora lo hace, sin embargo, con los puños, sin armas ni escudo en las manos. Una brutalidad que impresiona ver hasta en el propio héroe de Sony, que ha protagonizado algunas de las escenas más sangrientas de los videojuegos a lo largo de su saga.

La personalización de Kratos es otra de las novedades en esta nueva edición. Lo habían pedido los aficionados de la saga durante años y finalmente tendrá lugar en PS4. Durante los títulos de PS2 y PS3, el semidiós griego podía evolucionar según los orbes cosechados, pero el jugador no podía elegir cómo quería mejorar. Simplemente, seguía un camino, una evolución prefijada. Ahora, sin embargo, será posible ir configurando las habilidades y fuerzas de Kratos según vaya evolucionando a lo largo de la aventura. Dependiendo del estilo de juego de cada uno, podrá otorgar más importancia o menos a las características que le interesen. Un sistema de progresión muy habitual en los grandes títulos actuales y que no podía faltar en God of War.

Esta nueva opción no se refiere solo al personaje, también está disponible para sus armas, las cuales evolucionarán a gusto del consumidor. Las mejoras en este caso serán limitadas, obligando al jugador a elegir cuáles son las características idóneas para cada herramienta. Aquí entra en juego de nuevo el componente estratégico comentado anteriormente.

La armadura de Kratos también será personalizable a la hora de su evolución. Es más, quizás siguiendo la moda de los títulos de supervivencia, o bien los pasos que han marcado juegos como Skyrim o el último Zelda, el héroe podrá por primera vez crear su propio equipo. Se desconoce de momento cómo funcionará este sistema de creación, cuánto tiempo llevará o qué funcionamiento tendrá.

Un God of War más fluido y dinámico

Lo que sí se sabe es que Kratos podrá recopilar diferentes elementos a lo largo del escenario para crear estos objetos, lo que puede otorgar algunas pistas sobre cómo se desarrollará el sistema de fabricación y la mayor importancia que cobra la exploración del mapa con respecto a las entregas anteriores. La reinvención de la que hablaba Sony Santa Monica pasa también por su cámara. God of War empezó en PS2 como un Hack and Slash con una cámara fija, sobre la que el usuario no tenía ningún poder, más allá de mover a Kratos y ver cómo esta lo seguía. Todo el control recaía sobre el movimiento del personaje, sin tener que mover la cámara en ningún momento. Esto en la actualidad ha cambiado demasiado y casi ningún juego de acción mantiene esta característica.

Por tanto, el tratamiento de la cámara es otra de las grandes novedades. En la nueva edición se sitúa detrás del personaje, en tercera persona, siguiendo la acción mucho más de cerca. Además, desde Sony Santa Monica aseguran que toda la aventura, desde el principio hasta el final, está desarrollada con la misma cámara, sin ningún corte o cambio de plano. Ni siquiera las cinemáticas cortarán el desarrollo del juego, lo que convertirá al juego en un gran plano secuencia de varias horas.

Con todas estas premisas, God of War reaparece en PlayStation en la nueva fecha de oro de Sony. El 20 de abril, en plena primavera, estará disponible para PS4 la quinta entrega de la saga, considerada un reinicio por su salto de la mitología griega a la vikinga (salvo sorpresa mayúscula en la historia que ligue ambas épocas). Sony se reserva a su título estrella de 2018 para una fecha en la que ya le han dado grandes resultados Horizon Zero Dawn (primavera de 2017), Bloodborne (primavera de 2015) e inFamous (primavera de 2014).