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La historia de las consolas – Parte 3

Llegamos a la tercera entrega de nuestro particular repaso a la historia de las consolas. El primer volumen estuvo representado por las primeras máquinas, como la Famicom de Nintendo. En la segunda parte pasamos a los 16 bits y hablamos de Mega Drive y Super Nintendo, entre otras. Ahora llegamos a la era de los 32 bits y el formato CD.

EL INICIO DE UNA NUEVA ERA

La quinta generación, conocida también como la era de los 32 bits o la era 3D, rompe moldes en la industria. En 1993, adelantándose a las dos grandes del momento (Nintendo y Sega), Commodore International, que hasta ese momento solo desarrollaban ordenadores, lanza la Amiga CD32 la primera consola de 32 bits con capacidad para CD ROM lanzada en Occidente (la FM Towns Marty se le adelantó en Japón). Una consola que a pesar de sus capacidades técnicas, de intentar acercarse a lo que ofrecían los ordenadores y a abrir las puertas a la quinta generación, fue descatalogada en 1994 cuando Commodore International entra en quiebra.

Amiga CD32

Mientras tanto Atari no pierde el tiempo y mueve ficha dispuesta a recuperar el esplendor de antaño. Por ello lanza Atari Jaguar, una consola que en principio lanzarían dos años después de otra consola que jamás llegaría al mercado, Atari Phanter. Atari tenía todo a su favor, estaba dispuesta a recuperar el liderazgo de las dos primeras generaciones con una consola que ofrecía 64 bits en la era de los 32, utilizando 5 procesadores de 32 bits contenidos en dos chips que funcionaban en paralelo y ofreciendo impresionantes juegos en 3D, utilizando al principio cartuchos y más adelante CDs con un adaptador. Pero, a pesar de que tenía buenos juegos como Doom, Aliens vs Predators o Wolfenstein, el mal marketing y la llegada de las nuevas consolas de las grandes, hicieron que Atari Jaguar, la última consola que fabricó Atari, fracase estrepitosamente, dejando atrás en el mercado a la compañía que lo empezó todo. Ahora, todo el mundo estaba pendiente de lo que hacían Nintendo y Sega, la que había salvado a la industria antaño, manteniendo una calidad inigualable en la anterior generación y la que había estado siempre por detrás esperando su momento.

NINTENDO, SONY Y PHILIPS

Ambas compañías estaban preparándolo todo para sacar sus consolas en 1994 y comenzar un duelo de titanes. Nintendo tenía un as bajo la manga, una alianza inesperada que le daría toda la ventaja en la quinta generación. Se había aliado a Sony, una respetada compañía que desarrollaba todo tipo de productos tecnológicos. Unidos a ella, desarrollarían una versión de Super Nintendo capaz de usar CD-ROMs y en la que sería más fácil programar, ya que Nintendo todavía no estaba acostumbrada a esa tecnología, pues se había quedado en el mundo de los cartuchos.

Philips CD-i

La consola empezaba a tomar forma. Pero los desacuerdos con Sony sobre los beneficios que se debería llevar esta al lanzar al mercado la consola, hizo que Nintendo negociase también con Philips, negociación que llegó a oídos de Sony, rompiendo con Nintendo su acuerdo. Nintendo cedió alguno de sus derechos a Philips para que estos colaborasen, pero el acuerdo con la compañía holandesa también fracasó, siendo Philips la única que sacó tajada, pues aunque no colaboró en el desarrollo de la próxima consola de Nintendo, se metió por primera y última vez en el mercado de los videojuegos, desarrollando la consola Philips CD-i y y tres aventuras de Zelda no oficiales, consideradas una absoluta basura que mancharon la imagen de la gran saga de Nintendo. También crearon el juego Hotel Mario, protagonizado por el fontanero de Nintendo.

LLEGA PLAYSTATION

Algunos en Sony pensaban que lo mejor era seguir adelante de forma independiente y sacar su propia consola al mercado, otros veían el fracaso de la colaboración con Nintendo como una señal, pues ellos fabricaban productos tecnológicos y no juguetes, que era la imagen que se tenía de las consolas desde la tercera generación. Además, Sony ya estuvo metida de alguna forma en el mundo de los videojuegos, cuando trabajo como uno de los muchos fabricantes de MSX, un potente ordenador creado por Microsoft en el que funcionaron grandes juegos que más adelante se llevaron a NES, como el primer Metal Gear. Y las cosas no fueron bien, precisamente desarrollaron ese MSX con ayuda de Philips, el ordenador vendió muy bien en Europa, pero no en Japón (a diferencia de la mayor parte de modelos de MSX), lo que hizo que Sony perdiese parte de su prestigio, por ello volver a la industria que todavía lo veía como causante del fracaso de MSX para meterse en el desarrollo de una consola no era plato de buen gusto para algunos de los integrantes de la compañía nipona.

Finalmente, lo que hizo que Sony diese el arriesgado paso fue cuando al presidente de la empresa, uno de los desarrolladores de PlayStation le dijo: «¿Acaso va a quedarse ahí sentado esperando a que Nintendo le diga lo que tiene que hacer?». Tras esta provocación, el director de Sony dio luz verde al proyecto, desarrollar una consola que usase CDs de forma independiente capaz de renderizar gráficos en 3D en tiempo real.

MSX Sony

SATURN VS PLAYSTATION

Cuando Sega parecía que tenía el camino libre, al tener Nintendo que enfocar su nueva consola de otra forma, llegó Sony en 1994 con su primera consola, que finalmente se llamó PlayStation. Pocos meses antes Sega había lanzado Sega Saturn, una consola con dos procesadores de 32 bits que hacían muy compleja la programación con ella y que llegó con pocos juegos de lanzamiento. A pesar de todo, Saturn funcionó bien, sobre todo a las conversiones de los principales arcades de su fabricante, contando con exclusivos muy interesantes que consiguieron muchas ventas, como Panzer Dragoon o Deep Fear, un juego ambientado en el Océano Pacífico que cogía muchos elementos de Resident Evil.

Aún así, el éxito que tuvo Saturn no fue todo el que Sega esperaba ni deseaba, ya que Sony jugó muy bien sus cartas con PlayStation. No era una consola muy vistosa en diseño, pues era grande y tenía un gris no muy estético, algo que solucionaron con PSone, una versión blanca y mucho más pequeña de PlayStation, con el mismo botón de encendido y un botón para abrir la tapa. El mando cogía los elementos básicos del mando de Super Nintendo, cuatro botones que en vez de A, B, X e Y eran figuras geométricas tales como el cuadrado, el triángulo, el círculo y bueno, la X, que no puede faltar en cualquier mando de cualquier consola, los botones Start y Select y además de dos gatillos delanteros, que en PlayStation se llamaban L1 y R1, otros dos gatillos traseros llamados R2 y L2. Con la llegada del mando DualShock posteriormente se incluyeron dos joysticks en la parte central del mando para controlar mejor los juegos en 3D, que eran la mayoría, un botón similar a Start y Select debajo de estos para encender el mando y la vibración.

PSone

Lo mejor de PlayStation y lo que la hizo vencer a Saturn fue su catálogo de juegos. Y es que muchos de los títulos que veíamos en PlayStation actualizaban el sector de los videojuegos, tales como Metal Gear (aunque apareció por primera vez en el ordenador MSX) que llegaba a la consola de Sony con Metal Gear Solid, un videojuego que hizo historia por parecer más una película, con una trama y personajes impresionantes y un doblaje al castellano sublime. Además los gráficos eran en 3D en tiempo real sin secuencias que interrumpiesen el juego, consiguiendo un resultado sobresaliente. Otro juego que, como Metal Gear, apareció en NES y arrasó en PlayStation fue Final Fantasy, cuya séptima entrega revolucionó la saga, el género de los RPG y la industria por completo. Viniendo después Final Fantasy VIII y Final Fantasy IX.

Aunque no todos eran clásicos revividos, grandes novedades inflaron el catálogo de la primera Playstation como Resident Evil, Dino Crisis, Silent Hill, Syphon Filter, Driver, Tomb Raider, Tekken, Medievil, Crash Bandicoot… la lista era enorme y la calidad mayor. Los gráficos en 3D a tiempo real, las escenas cinemáticas, las cámaras fijas… todo ayudaba a hacer de los videojuegos algo espectacular que nos convertía en protagonistas de aventuras de todo tipo en las que hasta teníamos libertad para recorrer ciudades.