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Omega Labyrinth

D3 Publisher se ha establecido como una de las editoras más locas en el mercado nipón en cuanto a la producción de juegos que apuestan en el mercado de las consolas por los contenidos un poco subidos de tono. Es el estilo nipón que se concentra en el fan service y que trata de satisfacer a los usuarios por medio de diseños de chicas guapas, con pechos grandes, sonrisas dulces y secuencias llenas de color pastel que enamoran. Algo tienen esos juegos que están triunfando no solo entre los jugadores japoneses, sino también entre los occidentales, que ya se han hecho a la idea de recibirlos en inglés (en algunos casos, por desgracia, con censura).

Omega Labyrinth es una de las últimas creaciones de D3 Publisher, un juego del que hablamos hace unos días en nuestra sección de noticias y que encaja totalmente en el modelo antes mencionado. Es muy loco en términos argumentales, tiene a chicas bonitas y sexys como protagonistas y además nos introduce en un mundo lleno de color. ¿Qué más se le puede pedir? De momento aún no hemos podido probarlo, pero dado que no se pone a la venta en Japón hasta el 19 de noviembre (en exclusiva para PlayStation Vita) creemos que es buen momento para ir hablando de él.

¿Podría tener pechos más grandes por favor?

Todo comienza en una escuela, porque es ahí donde suelen producirse las mejores aventuras. Exactamente hablamos de la academia femenina Anberyl, donde estudian jóvenes llenas de vida e ilusión que tienen sus propios sueños más allá de estudiar y recibir una educación. Como en toda escuela japonesa, en Anberyl hay una leyenda. Esta cuenta que en algún lugar escondido en las instalaciones de la escuela se encuentra oculto el Santo Grial de la Belleza. Con él, quien lo encuentre, podrá pedir cualquier tipo de deseo.

¿Cualquier deseo? Esa es una pregunta que lleva a que las chicas tengan ganas de encontrar el objeto para poder cumplir su sueño. Pero su sueño no es ir de viaje a París, tener un osito de gominola que pueda hablar con ellas o recibir una cantidad ingente de dinero. No, su sueño es tener unos pechos más grandes. Así, como lo habéis leído: pechos más grandes. La buena noticia para las chicas es que se pone ante sí una oportunidad para encontrar el preciado Santo Grial.

Se informa a las chicas de que el objeto está escondido en una cueva un poco alejada de la escuela que solo se abre en el aniversario de la fundación de Anberyl. Ese aniversario se cumple el día 8 de noviembre y es el momento para que las chicas se introduzcan en la cueva para buscar el Santo Grial. Si lo encuentran y consiguen salir vivas, lograrán hacer realidad el sueño de que los pechos les crezcan de una vez por todas.

Heroínas con poca delantera

Lo normal en este tipo de juegos de D3 Publisher es que las protagonistas estén dotadas de una buena delantera. Eso vende, lo sabéis. En Omega Labyrinth las chicas no los tienen grandes, pero durante la partida habrá muchos momentos en los que tendremos ocasión de verlas con una delantera enorme. En el siguiente párrafo hablaremos de ello, dado que antes queremos presentaros a las protagonistas de las que ya se han desvelado datos.

Una de ellas es Aina Akemiya. Es la típica chica alegre que siempre está positiva y que parece poder afrontar cualquier tipo de situación. Como os decíamos, quiere tener unos pechos más grandes y para lograrlo haría prácticamente cualquier cosa. No es buena estudiante, pero sí es muy amable, dado que no suele dudar en hacer favores a quienes lo necesitan. Ella sabe que no tiene pechos grandes, pero al menos está muy orgullosa de su trasero.

También conocemos a Nako Mimomo, la mejor amiga de Aina. Aunque las protagonistas no tienen un pecho muy grande, en el caso de Nako, su delantera es bastante respetable. Aún así, quiere tenerla aún más grande. Es buena cocinera.

Sairi Sousha es otra de las chicas, que tiene familia rusa y que está un poco colgada de Aina. Es una chica calmada y educada, y aunque no lo dice mucho, también querría tener unos pechos un poco más grandes.

Por último tenemos a Pai, un hada muy particular, dado que le encantan los pechos. Es optimista y ayudará a las protagonistas en su aventura, aunque quizá no deberían fiarse de ella en su totalidad, porque parece esconder algunos secretos.

Esto es un RPG diferente

La cueva en la que teóricamente encontrarán el Santo Grial las protagonistas está plagada de obstáculos y peligros. Cada una de las mazmorras que encontraremos en ella se genera de forma aleatoria, por lo que cada vez que entremos tendremos una disposición distinta del nivel. Esto ya es un factor clave en los roguelike, por lo que no le vamos a descubrir el mundo a nadie. Los elementos que cambian son, además del propio diseño del nivel, los monstruos y los objetos que encontraremos.

El tipo de juego se representa a través de turnos silenciosos. Cada vez que nosotros nos movamos también lo harán los enemigos que están por el escenario. Esto nos permitirá planificar nuestros movimientos y tener más facilidades de acabar con los rivales. También será una buena forma de calcular si nos compensa ir a por los cofres que veamos dispuestos por el decorado. Como en los roguelike al uso, cada vez que morimos en una mazmorra se reinicia el botín que hayamos obtenido, así como el nivel de experiencia acumulada. Nos tendremos que esforzar si queremos conseguir alcanzar los mejores resultados y llegar a encontrarnos con el Santo Grial.

Las mazmorras se pueden recorrer con un aliado, para que el camino sea más sencillo. Esto nos permitirá obtener mejores objetos y equipamiento al acabar con los enemigos. La caza de monstruos nos repercutirá en la obtención de poder Omega, que según los desarrolladores viene a ser la concentración del poder femenino en el pecho de las chicas. ¿Y qué ocurre si vamos concentrando poder y poder en el pecho de las heroínas? Que este, de forma inevitable, crece sin parar. Es una buena forma de concederle el deseo a las chicas, aunque no la definitiva. Podremos ver, cuando acumulemos poder Omega, que los pechos de las chicas aumentan de una forma espectacular, suficiente para que hagamos unas cuantas capturas de pantalla.

El aumento de pecho nos proporcionará una mejora en los parámetros de los personajes y nos permitirá entrar en el modo Hatsumune. Con este poder renovado podremos actuar con más potencia contra los enemigos que nos encontremos. Eso sí, no penséis que el poder Omega sirve solo para eso. A lo largo de las mazmorras encontraremos objetos no identificados. Para saber qué se esconde tras ellos habrá que identificarlos. El proceso es muy sencillo. Los colocaremos entre los pechos de las chicas y tendremos que agitarlos. Si los agitamos lo suficiente el objeto se identificará y veremos lo que hay dentro. Como se ha podido ver en las imágenes, tras la agitación de los pechos aparece un líquido sospechoso.

Y aunque el sistema de identificación de objetos es bastante suculento, hay que decir que Omega Labyrinth aún tiene más. Cuenta con un método con el cual tenemos la oportunidad de aumentar las habilidades de las chicas al introducirlas en un estado de excitación en el cual habrá que tocarlas mientras tienen alucinaciones. Si usamos distintos objetos conseguiremos que el cuerpo de las chicas sea más sensible y que las toquemos donde las toquemos desatemos reacciones de un nivel de placer mayor. ¿Pero esto no era un RPG?

Todo esto y mucho más en Omega Labyrinth. ¿Llegará a Occidente? Todo nos hace pensar que sí, ¿por qué no?